OVA: El Demonio Dimensional
- La Desaparición -
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(OVA:悪魔次元 - 失踪, Ovu~a: Akuma jigen - shissō)

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Saga Saga del Guerrero sin Memoria

"Y la Muerte, como mi dulce acompañante, tomó mi mano, y serena, me llevó junto a ella, en un lecho de silencio y oscuridad.
Aún así, ante mis ojos, aquella figura incolora, aquella figura que había acabado con mi vida como tal, ahora iluminaba mi sueño eterno."

OVA: El Demonio Dimensional - La Desaparición (OVA:悪魔次元 - 失踪 Ovu~a: Akuma jigen - shissō) es el tercer capítulo de la Saga del Guerrero sin Memoria.

Las dudas de Shiro habían incrementado, tras el lamentable incidente ocurrido en la Mansión, provocando que no sólo sospechara de los habitantes de Hagurogakure, sino también de sus compañeros y amigos más cercanos.

Aún así, individualmente de Shiro y sus sospechas, Kozuke también trataba de encontrar una respuesta a lo que ocurría, buscando dentro del legado de su maestro, esperando que éste, de alguna manera, le ayudara.

Las Dudas del Sabio
- Respuestas Inconclusas -

Luego de haber sido sometido, por su propia voluntad, a un interrogatorio, por parte de Zangetsu, Shiro procedió a acompañar a éste a las habitaciones de cada uno de los habitantes de la mansión de Akatsuki Afterlife, sometiéndoles a ellos también a un interrogatorio similar al de Shiro...

Al parecer, el esfuerzo de Zangetsu había sido en vano, pues, según veían, ninguno de los miembros a los que habían interrogado había dado indicio alguno de haber cometido aquellos actos, y no fue hasta que Zangetsu estuvo a punto de darse por vencido que Shiro se dio cuenta de lo que realmente pudo haber pasado...

Por su mente pasaban infinitas teorías, mostrando culpables, junto a sus suposiciones, así como la forma en la que fueron realizados los cortes, así como el arma con el que fueron realizados...

Aún así, había cosas que no terminaban de encajar, siendo el culpable un punto muerto en la ecuación que se erguía en la mente de Shiro, teniendo también el arma como incógnita, ya que fácilmente pudo haber sido utilizado otro medio para realizar los cortes en el cuerpo de Tsubomi, desde un simple cuchillo, como el que habían encontrado, hasta una habilidad que excediera los medios físicos que cualquier persona normal utilizaría...

Fue hasta ese momento que Shiro pudo darse cuenta de lo que pudo haber pasado...

- "El culpable no tocó ningún órgano vital...Aún así...Las hemorragias eran lo suficientemente serias como para matarla..."

De un momento a otro, Shiro comenzó a correr hacia su laboratorio, siendo seguido por un confundido Zangetsu...

Shiro: Maldición...

Rápidamente, procedió a abrir lo que parecía ser una cámara de contención, de un color rojizo y apariencia cristalina, y así, se adentró dentro de ésta, con una expresión de horror...

Zangetsu: ¿Pasa Algo...?

Shiro: (Pensando) Después de todo, nos trajiste hasta un infierno terrenal...

Shiro procedió a salir de la cúpula y, firme frente a Zangetsu, procedió a dirigir una única orden a éste...

Shiro: Ésto es más serio de lo que pensé...Zangetsu, ahora más que nunca, necesito que resguardes la Mansión...¡¡No Dejes que nadie salga o entre de éste lugar!! ¡¡Desde ahora, hasta nuevo aviso, éste lugar debe ser una fortaleza sin entradas o salidas!!

Zangetsu quedó impresionado al instante, tras escuchar la orden de Shiro, y sin poder negarse, asintió con la cabeza y procedió a salir de la habitación, dirigiéndose a la entrada principal de la mansión...

Shiro: (Pensando) Todo ha sido una mentira desde entonces, después de todo...

La mirada de Shiro no se alejaba de aquella especie de contenedor, ahora vacío, dentro del cual podían verse inmensas manchas rojas, las cuales cubrían por completo el suelo de éste...

Las teorías de Shiro habían sido oscurecidas por sus propios pensamientos, tras darse cuenta de que, fuese lo que fuese que se encontraba dentro del contenedor, había sido robado, lo cual daba a entender que el culpable era alguien que tenía acceso hacia las cámaras inferiores del laboratorio de Shiro, habitaciones a las que sólo él podía entrar sin ser afectado sin sus trampas...

- "¿Qué demonios eres...?"

Aquella pregunta se repetía una y otra vez en la mente de Shiro, mientras trataba de poner orden entre sus teorías, y así, de un momento a otro, salió de la habitación, para dirigirse el cubículo, dentro de los laboratorios, en el que se encontraba Yorumaru...

Una vez se encontraba frente a frente con Yorumaru, Shiro procedió a acercar una silla a la mesa en la que se encontraba de frente Yorumaru, también sentado en una de los pocos asientos de la habitación...

Shiro: ¿Te encuentras mejor...?

Yorumaru asintió con la cabeza, sin siquiera voltear a ver a Shiro, manteniendo su mirada fija en un pequeño libro, ubicado justo sobre la mesa, cerrado...

Shiro: ¿Has estado toda la tarde viendo la portada de ese libro...? ¿No piensas siquiera abrirlo...?

Shiro, curioso, tomó el libro y lo abrió, para percatarse así que éste se encontraba totalmente en blanco...

Shiro: ¿Enserio haz tomado un libro en blanco...?

Yorumaru: Yo no lo he tomado...Es lo que estaba en la caja que llevabas contigo cuando nos trajiste hasta aquí...

Shiro estaba confundido, ya que él había dejado aquella pequeña caja de madera junto a la cúpula de hielo, y lo único que pasaba por su mente era que Kozuke la había tomado, y que la había dejado cerca de Yorumaru, quien, en un acto de curiosidad, habría terminado abriéndola y tomando el libro...

Shiro: ¿Kozuke te la ha dado...? ¿Él te ha dado la caja...?

Yorumaru negó con la cabeza en respuesta a las preguntas de Shiro, para luego decirle, en un tono de voz casi inaudible, que quien le había dado la caja había sido Tatsumi...

Shiro: Ya veo...¿Ese libro tiene alguna importancia para ti? ¿Tiene alguna importancia para Tsubomi...?

Yorumaru: No lo sé...No puedo leer lo que dice, mi vista está bastante nublada ahora...

Shiro terminó confundiéndose aún más, al ver que el libro estaba totalmente en blanco, pero que a su vez, Yorumaru le estaba asegurando que en éste se encontraba algo escrito...

Shiro: Éste libro está totalmente en blanco, Yoruyami...El cansancio debe estar afectándote...

Yorumaru negó con la cabeza las palabras de Shiro, y acercó su mano hacia el libro, y al posar uno de sus dedos sobre la página en la que éste lo había abierto, en ésta había empezado a formarse una especie de dibujo, un retrato de Tsubomi, el cual, ante la visión borrosa de Yorumaru, parecía ser alguna clase de escrito...

Shiro había quedado perplejo a ver tal clase de Jutsu de camuflaje en un simple libro, aún así, se mantuvo firme frente a Yorumaru...

Shiro: Debe de ser el libro de dibujos de Tsubomi...No es un escrito, es un retrato de ella...

Shiro procedió a levantarse, ayudando a Yorumaru a ponerse de pie, entregándole a éste el libro una vez más...

Shiro: Tu vista está muy cansada ahora, Yoruyami...No debes exponer tus ojos a demasiada luz...Acompáñame, debes ir a descansar...

Yorumaru accedió a ser acompañado por Shiro, quien le llevó hasta los sótanos de la mansión, más específicamente al que servía de habitación para Yorumaru...

Shiro: Trata de no salir de aquí hasta que regrese...

Las palabras de Shiro confundieron, en parte, a Yorumaru, pero aún así, éste accedió a cumplir la petición de Shiro, mientras Shiro se alejaba de aquella pequeña habitación, tras cerrar la puerta...

Yorumaru, quien se encontraba sentado en el suelo, a un lado de su cama, no hacía más que mantenerse aferrado al libro que había tomado de la pequeña caja que llevaba consigo Tsubomi, el día en que fue atacada, la cual habría sido recuperada por Shiro, y luego entregada a éste por Tatsumi...

No podía hacer nada más que tratar de soñar despierto, con la esperanza de que todo terminara...Ya no parecía ser la misma persona...Se encontraba destrozado psicológicamente, como si hubiera sido torturado hasta arrebatar su última gota de cordura...

Ahora, parecía ser un niño, aferrado a estúpidas esperanzas, totalmente alejado de quien verdaderamente solía ser...

Las Respuestas del Demonio
- Desaparición -

Alejado de todo lo que acontecía en la mansión y de la investigación de Shiro, Kozuke buscó, por su cuenta, el origen del símbolo y algo que lo vinculara al atacante de Tsubomi, empezando por los libros de historia de su antiguo maestro, Alastor...

Buscó durante horas, llevando ya seis libros que habría leído, pero al séptimo libro todo empezaba a aclararse ante el, viendo un símbolo idéntico al que había visto, hecho con sangre, junto a unas instrucciones sobre una especie de ritual...

Aún así, cuando llegaba al final de aquella inscripción, alguien apareció en el cuarto, una figura misteriosa que aparentaba saber del tema, al haberle dicho al oído, en un tono de burla, casi en un susurro, "Ya te enteraste, amigo mio".

Kozuke, sorprendido, se puso en pie, entre los libros que había dejado caer tras la impresión, tras haber escuchado las palabras de su acompañante...

Kozuke: ¿Quién eres...?

Ante la pregunta de Kozuke, aquél sujeto, cubierto completamente por las sombras de la habitación que alguna vez sirvió como un refugio para Alastor, no hizo más que dejar escapar una extraña risa, inquietando aún más a Kozuke...

???: Sólo un pequeño amigo... (Riendo)

Poco a poco, el sujeto iba alejándose de las sombras de la habitación, para acercarse al lugar donde se encontraba Kozuke, una pequeña zona de la habitación, iluminada sólo por una pequeña vela, a punto de apagarse...

???: Aún así...Sé que mi respuesta no ha sido suficiente para tus ansias de saber lo que los demás desconocen...

Kozuke hizo caso omiso a las palabras del intruso, haciendo sus propias preguntas, evitando ser confundido por lo que para él no eran más que las tonterías de un simple humano...

Kozuke: ¿Fuiste tú quien lo hizo? ¿Tu fuiste quien hirió a Tsubomi?

Pocos segundos después de escuchar las preguntas de Kozuke, el sujeto, sin ninguna clase de control, dejó fluir una enorme carcajada...

???: Deberías de descubrirlo por ti mismo, Nagashi Kozuke... (Riendo)

La voz del intruso era cada vez más confusa, ante los oídos de Kozuke, quien ya no podía diferenciar el genero de su acompañante, en la profunda oscuridad de la habitación...

Kozuke: (Pensando) M-Mis ojos...

La audición de Kozuke no había sido lo único que había comenzado a disminuir, sino que su vista había empezado a volverse borrosa, conforme el sujeto iba acercándose a él...

Kozuke: (Pensando) Q-Qué Demonios pasa...

???: Tranquilízate...Serás tu quien lo haga... (Riendo) No te preocupes...Me encargaré de que no sea doloroso para ellos...

El sujeto sacó por completo una de sus manos de entre la negra capa que le cubría y, rápidamente, la colocó frente al rostro de Kozuke, quien se encontraba cada vez más aturdido...

???: Lo siento, no hay tiempo para despedidas... (Riendo) Estoy seguro de que no te extrañarán...

De un momento a otro, la visión de Kozuke se nubló por completo, mientras que lo poco que podía escuchar eran las extrañas rizas de su atacante...

Kozuke ya no estaba consciente de lo que estaba ocurriendo, no podía ver ni escuchar nada a su alrededor, ni podía sentir ninguna clase de Chakra...Había sido completamente inutilizado...

???: Me serás muy útil, Líder de Akatsuki Afterlife... (Riendo)

El sujeto había tomado a Kozuke, quien se encontraba inconsciente, en el suelo, por una de sus manos, y comenzó a arrastrarlo por medio de ésta, llevándolo hacia el otro lado de la habitación, totalmente sumida en la oscuridad...

Memorias
- El Ángel Decadente -

Por su parte, Yorumaru se encontraba confinado en su habitación, alejado de cualquiera de sus compañeros y de cualquier esperanza...

Ya no podía entender qué pasaba, no podía entender que era lo que sentía...Nunca antes había sentido tal tristeza en su interior...Era como si odiara su propia vida, su inmortalidad...

Ya no sentía lógica su existencia...Para él, ahora su existencia inacabable no era más que una tortura para su ya podrida alma, un dolor inconmensurable para su no latente corazón...

- "Si sólo pudiera acabar con ésto por mi mismo...".

Era ese el pensamiento que invadía su mente, cada vez que recordaba lo que le había ocurrido a Tsubomi...Aún así, no podía comprender por qué sentía tal tristeza por una simple humana...

Yorumaru se encontraba aferrado al libro que había sacado de la caja de Tsubomi, como si tratara de utilizarlo para salir de su extraño sentir, como si éste pudiera distraerlo de tratar de acabar con su propia vida...

- "Si sólo hubiera sido yo quien pasaba por aquella habitación en ese momento...Si sólo hubiera podido evitarlo...¿Por qué no pude haber sido yo...? Si yo hubiera sido el afectado, ella no habría sufrido, como lo estoy haciendo yo ahora..."

Los pensamientos de Yorumaru se hacían cada vez más confusos para él...Se culpaba, y se echaba en cara el hecho de que no había podido proteger a Tsubomi...

Yorumaru: Si sólo hubiera podido evitarlo...

De un momento a otro, la sangre había vuelto a emerger de los ojos de Yorumaru, a manera de lágrimas...

Yorumaru: Si sólo pudiera cambiar lo que pasó...

El peso de sus pensamientos había hecho que se quebrantara, no sólo psicológicamente, sino también físicamente...

Sentimientos Desconocidos
- El Vacío del Alma -

Las horas habían pasado, y Shiro había procedido a convocar una vez más a los miembros de la Organización a una especie de reunión, en la cual daría a conocer la situación actual de la Mansión, así como el estado actual de Yorumaru...

Ya todos los miembros de la organización se habían dirigido al salón principal de la mansión, a excepción de Yorumaru y Kozuke, para escuchar las palabras de Shiro...

Shiro procedió a explicar, frente a cada uno de sus compañeros, la situación por la que estaban pasando actualmente, desde el ataque contra Tsubomi, hasta la desaparición de uno de sus artefactos más resguardados en su laboratorio...

La situación parecía no impresionar a ninguno de los presentes, lo cual logró sacar de sus casillas a Shiro, quien no hizo más que reprocharles su actitud despreocupada e ignorante...

- "Estamos pasando por una situación relevante...¡¡Tomen su labor con responsabilidad por primera vez en sus Vidas!!"

Las palabras de Shiro habían resonado en la habitación, palabras que había mencionado con todo el enojo que había estado tratando de contener...

Estaba confundido, aquellas palabras habían salido de su boca, pero no se había molestado siquiera en pensarlas...Por primera vez, había tratado con desprecio a las personas con las que había convivido desde hacía ya mucho tiempo, a los miembros de Akatsuki Afterlife...

???: Estás exagerando un poco, Shiro...

Shiro se impresionó con sólo escuchar aquella voz, una voz apagada, que no hacía más que preocupar a Shiro en aquél momento...

Shiro: Deberías estar descansando, Yorumaru...

Yorumaru: Ya estoy lo suficientemente aburrido...

Aunque lo estuviera viendo con sus propios ojos, Shiro no lograba comprender que Yorumaru estaba frente a él, como si hubiera olvidado todo lo que había pasado, o como si directamente nunca se hubiera enterado de ello...

De un momento a otro, Zangetsu había irrumpido, exaltado, en el salón principal de la Mansión, para informar a Shiro de la presunta desaparición de Kozuke...

Shiro no podía creer lo que pasaba...Después de todo lo que había pasado hasta ahora, algo mucho peor para la organización había ocurrido...Kozuke, el líder de Akatsuki Afterlife, Había desaparecido...

Aquella noticia logró preocupar a todos los presentes, incluyendo a Yorumaru, quien de por sí, aún se encontraba desorientado...

Shiro: Supongo...Que no podemos hacer nada por ahora...Al menos, no por nosotros mismos...Sabes qué hacer, Zangetsu...

Zangetsu se retiró de la habitación, dejando solos, una vez más, a los miembros de la organización...

Shiro: Ya todos ustedes lo han escuchado...Kozuke ha desaparecido...¿Ya pueden ver la seriedad de ésto...?

Aquella situación era, al parecer, una de las más difíciles por las que había pasado la organización, al menos con sus miembros actuales...Un supuesto asesino dentro de la Mansión, y ahora, la desaparición de su líder...

Las Lágrimas de Sangre
- El Dolor de una Legión -

Tras el paso de las horas, Shiro comenzó a sospechar, de una manera totalmente diferente a las anteriores, analizando lo ocurrido desde el ataque sufrido por Tsubomi, hasta la desaparición de Kozuke, que todo era culpa de una sola persona, alguien a quien él denominaba "El Manipulador"...

Un ente desconocido que alteró el orden de todo en una ciudad tan controlada como lo era Hagurogakure, increíblemente cometió el primer crimen dentro de la aldea desde que Shiro se alzó con el poder y logró que no solo la aldea, sino todo el País del Hierro, se transformara en una zona de guerra preparada para disparar toda su artillería...

Éste "Manipulador" habría atacado de manera brutal a Tsubomi, Según las palabras de Shiro, como una advertencia, y habría secuestrado a Kozuke, alterando la pacifica mansión de Akatsuki Afterlife, escapando de todo margen de seguridad y guardia, ganándose el odio de Shiro...

Ante las teorías de Shiro, aquella persona era exactamente lo mismo que un fantasma...Era imposible verlo, y estaba en todas partes, logrando robar uno de los artilugios mas preciados y protegidos de Shiro, ademas de haber hecho desaparecer a Kozuke, el líder de Akatsuki Afterlife, sin aparente esfuerzo, llevando a toda la fuerza militar de Shiro a realizar una búsqueda exhaustiva en cada rincón de la aldea, desde los acueductos de la zona de agricultura hasta el alcantarillado del país, lugar perfecto para esconderse...

Tras mucho investigar, Shiro se dio cuenta que con todo lo que había preparado, toda la vigilancia, partiendo desde un simple grupo de Shinobis, hasta avanzados escuadrones de caza, no era suficiente, por lo que se decidió a ir al cuarto donde, en primer lugar, encontraron el cuchillo ensangrentado, Que mas tarde se comprobó como el arma que atacó a Tsubomi, para investigar...

Shiro: (Pensando) Lo sabía... Esa chica solo traería problemas, debí sospechar que esa sangre pertenecía a ella...Por esos experimentos es como si no estuviera ni viva ni muerta...

Durante varias horas, Shiro estuvo inspeccionando el lugar, en vano, pues no logró encontrar nada que le ayudara en su investigación, proponiéndose así el uso de su "carta del triunfo"...

Shiro: Arte Oculto: Visión Expandida.

En su frecuente tranquilidad, Shiro se había hartado de ver como los habitantes del País del Hierro se negaban a siquiera dormir con tranquilidad, tras los sucesos ocurridos en la mansión, ya que, en cada momento, cuando ocurría cualquier clase de desgracia, o Hagurogakure pasaba por una situación difícil, era Shiro quien acudía a ayudarles, siendo ésto ahora imposible, ya que ni siquiera él sabía con exactitud que era lo que pasaba...

Shiro se dispuso a utilizar uno de sus mejores Jutsus, en cuanto a investigación se trataba, con la esperanza de poder ver más allá de lo que pudo ver cualquier otro, más allá de lo que pudo filmar su avanzado sistema de seguridad...

De un momento a otro, la habitación, ante los ojos de Shiro, se había pintado de un color rojo, aún más puro que el blanco que solía cubrir las paredes de su laboratorio, confundiendo a Shiro, quien pensó incluso que había olvidado la función de su tan glorificada técnica...

Entre aquella extraña pantalla rojiza, Shiro podía ver como una sombra, no más alta que él, caminaba, hasta que, de un momento a otro, dejó caer lo que parecía ser un cuchillo...Al parecer, ese era el cuchillo que Shiro y Kozuke habían encontrado en la habitación, pero...No podía diferenciar a la figura que lo dejó caer...Como si hubiera prevenido la investigación de Shiro y hubiera colocado alguna especie de barrera dentro de la habitación...

En sí, gran parte de las dudas de Shiro se encontraban aún sin respuestas...Aún así, ya podía estar más que seguro de que la persona a la que se enfrentaban era alguien a quien no podría derrotar por si sólo...

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