OVA: El Ángel del Hielo
- La Memoria Decadente -
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(OVA:アイスエンジェル - 退廃メモリ -, Ovu~a: Aisu no tenshi - taihai memori -)

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Saga Saga del Guerrero sin Memoria

"La Dulce mirada de la inocencia, olvidada por aquellos que no pueden sentir latir a su corazón...
Ignorada por aquellos que no pueden ver más allá del Dolor
".

OVA: El Ángel del Hielo - La Memoria Decadente (OVA:アイスエンジェル - 退廃メモリ Ovu~a: Aisu no tenshi - taihai memori -) es el segundo capítulo de la Saga del Guerrero sin Memoria.

Todo volvió a ser como antes, al menos para Shiro y Kozuke...Aún así, todo fue cambiando, poco a poco, mientras empezaban a percatarse de pequeños detalles en el comportamiento de Yorumaru, quien se negaba a hablar de ésto con ellos...
Rara vez, Yorumaru dirigía la palabra a alguien más que a Tsubomi, lo que empezó a llamar la atención de Shiro...
De todas maneras...Podían disfrutar de la aparente tranquilidad que había dentro de la Mansión...

La Compañía de un Igual
- Melancolía -

Los días pasaron, y las tareas de Yorumaru fueron recuperando su dificultad habitual...Éste le encomendaba tareas que sólo alguien que estuviera muerto podría hacer...

Aún así, para Yorumaru, era todo completamente diferente...El ver a Shiro como un amigo, en vez de como un aliado más...El hecho de que, la mayor parte del tiempo, Tsubomi se encontraba junto a él, y causado por ésto, el estar siendo, aparentemente, vigilado por Kozuke...

Los días iban pasando poco a poco...Al igual que siempre, Yorumaru se limitaba a salir de la mansión sólo durante las noches, acompañando a Kozuke, quien salía cada noche a observar la Luna, la cual podía observarse casi por completo desde los jardines de la mansión, donde el cielo que los cubría se encontraba, la mayor parte del tiempo, libre de cualquier nube o niebla...

Aquellas noches eran lo único que podían mantener distraído a Yorumaru, desde el día en que Alastor dejó, definitivamente, el mundo en el que había pasado su vida mortal...

La Luna parecía llenar de recuerdos la mente de Yorumaru...Recuerdos de su pasado, de su niñez en Kumogakure...Cosas en las que nunca se preocupó en pensar...Cosas que dejaron de importarle en el momento en que conoció a Alastor, desde el momento en que éste le tomó como su alumno...

Pocas veces antes, Yorumaru se había detenido a contemplar lo que ahora era para el una especie de belleza eterna...La naturaleza en sí nunca fue más que un simple estorbo para él, pero de algún modo, ahora lograba sumergirle en su pasado...

- "¿Habría llegado a contemplar ésto si no hubiera acompañado a Alastor..."

Esa era una de las muchas preguntas que Yorumaru se formulaba, mientras recordaba el momento en el que abandonó su aldea junto a quien le concedería una nueva oportunidad, cubierto por las sombras de sus compañeros...

- "Ya no debes preocuparte por ellos, Kurayami...Ellos no son más que nuestro alimento...Su sangre es la única moneda válida para nuestra alma...No necesitamos a nadie más...Ni un corazón que late...Sólo nos necesitamos a nosotros mismos..."

Una de las muchas frases que Alastor pronunció a Yorumaru, la cual recorría una y otra vez la mente de éste, no hacía más que acabar con las pocas ilusiones que le quedaban...¿Tenía Alastor Razón? ¿Ellos no necesitarían de nadie más?...

Por algún tiempo, ésto fue fácil para Yorumaru...El mantenerse alejado de cualquier otra persona...Pero fue tomando cada vez más dificultad desde el momento en que llegó a la Mansión de la Organización...En el momento en que conoció a Shiro, Kozuke y Cero...En el momento en que conoció a los Aspirantes de Akatsuki Afterlife, quienes se terminarían convirtiendo en nuevos miembros...

Yorumaru fue capaz de cambiar muchas cosas que le impedían, no sólo lo que muchos llaman felicidad, sino también muchas de sus verdaderas habilidades, hasta el momento en que vio partir a su primer compañero dentro de Akatsuki Afterlife, su primer y único amigo, para ese entonces...

Aún así...Todo había cambiado...Ahora no sólo se encontraba en la libertad de hablar con sus compañeros sin ningún tipo de problemas...Sino que ahora, a su lado, se encontraba una persona que, por alguna razón, hacia desear a Yorumaru el poder volver a obtener su humanidad...

De todas formas, ésto parecía una estupidez, incluso para el mismo Yorumaru...Como vampiro, no corría los riesgos que correría siendo un humano...Aún así...Aquél pensamiento no salía de su mente...Volver a ser un Humano...Alejarse de una vida eterna, y acercarse a la vida Efímera que cualquier otro desearía nunca acabar...

La Historia detrás de una Perdida
- Tristeza -

Al igual que cada noche, Yorumaru salió de la mansión, hacia los jardines principales de ésta, sin la compañía de Kozuke, quien se había quedado con Shiro en su laboratorio...

Yorumaru se dirigió directamente al cementerio que se erguía en el jardín principal, en el cual se había detenido muy pocas veces, desde el día en que despertó...

Éste era uno de los pocos lugares que podían mantener a Yorumaru pensando tranquilamente, además del cuarto en el que normalmente se mantenía encerrado, totalmente sólo, cuando sentía que era necesario...

En aquél momento, ante los ojos de Yorumaru, la vida no parecía más que un impedimento para la existencia de cualquier ser, Humano o no...

Para él, el estar vivo no era más que un sinónimo de debilidad, al menos en el sentido de que, estando vivo, fácilmente se podría ser eliminado, pero estando muerto, el deshacerse de la persona en cuestión sería una tarea casi imposible...

-Si sólo hubiera pensado lógicamente, en vez de atacar sin razón a Aquelarre, tal vez seguiría viva...-

Esas palabras habían invadido la mente de Yorumaru, mientras recordaba la batalla que había tenido contra Lautaro García, en la cual éste había asesinado a quien, en vida, había sido su hermana...

Yorumaru: (Pensando) Supongo...Que ustedes tienen mejor suerte que yo...

Nada podía hacer ahora por eso, pero Yorumaru se torturaba a él mismo, pensando en cómo habría podido salvar a Kyoketsuki...

Poco tiempo pasó, hasta que Yorumaru se dispuso a regresar al interior de la Mansión, en cuya estancia era esperado por Kozuke, Shiro y Tatsumi...

Shiro: Por fin te dignas a regresar...¿Qué se supone que estabas haciendo?

Preguntó Shiro, mientras sus ojos veían con furia a la figura de Yorumaru...

Yorumaru: Estaba en el Panteón...Dónde debería de estar...¿Qué demonios pasa ahora?

Kozuke: Encontramos ésto en la habitación de Alastor...

Kozuke caminó pacientemente hacia Yorumaru, entregándole a éste un sobre, manchado de sangre, dentro del cual se encontraba lo que parecía ser un cuchillo, al igual que el sobre, manchado enteramente de sangre...

Yorumaru: ¿Q-Qué demonios...?

Shiro: No es lo único que encontramos...Tatsumi ¿Puedes acompañarnos...?

Shiro, Kozuke y Tatsumi comenzaron a caminar, seguidos por Yorumaru, hacia los sótanos de la mansión, más específicamente, el que servía de habitación para Yorumaru...

Sobre la puerta de la habitación, se encontraba dibujado, con un fluido que, a simple vista, parecía ser sangre, una especie de sello, el cual se extendía desde la ya mencionada puerta, hasta gran parte de las paredes que la rodeaban...

Yorumaru: ¿Qué clase de broma se supone que es ésta...?

Kozuke: Es lo que esperamos que nos digas, Yorumaru...

Yorumaru se encontraba fijo, en el lugar en el que se encontraba de pie, viendo el extraño sello que cubría la puerta de su habitación...

Yorumaru: ¿Creen que fui yo quien lo hizo, no es así...?

Kozuke: Sólo queremos que nos digas qué sabes acerca de ésto...

Yorumaru volteó por completo la mirada, fijándola en el rostro de Kozuke, para poco después bajarla hacia el suelo...

Yorumaru: Lo siento...Cuándo salí de la mansión, no se encontraba así...Pero...

Shiro: No lo entiendo...Éste sótano está justo a un lado de la estancia de la Mansión...¿Si fue alguien más, como pudo haberlo hecho sin que nadie lo viera...?

Kozuke: Es casi imposible, Shiro...Aún así...Considerando que no muchos de los que habitamos aquí somos las personas más normales del planeta, fácilmente alguien pudo hacerlo a manera de broma...

Shiro quedó perplejo ante las palabras de Kozuke...No podía creer que tratara tal aberración como una broma...

Yorumaru: Supongo...Que lo mejor será esperar hasta mañana...

Shiro: (Susurrando) Si no estamos muertos para mañana...

La Razón del Ángel
- La Esperanza de los Caídos -

La noche había terminado, y la mañana, junto con las dudas de Shiro sobre los sucesos pasados la noche anterior, habían surgido...

Una vez en la estancia de la Mansión, Kozuke, Shiro y Yorumaru procedieron a discutir lo que, según las palabras de Yorumaru, no debía de haber sido más que una mala broma de los demás miembros de la organización, pero que para Shiro, era una completa amenaza...

Shiro traía consigo el sobre, impregnado en sangre, que había conseguido, junto con Kozuke, en el cual se encontraba el cuchillo, a su vez, manchado por completo por la seca sangre del sobre...

Mientras Yorumaru y Kozuke tomaban asiento, Shiro, quien se mantenía de pie, jugueteaba con el cuchillo, pasándolo entre sus dedos, mientras Yorumaru le veía extrañado, pues, normalmente, éste solía evitar tocar las cosas que significaban, de alguna manera, algo importante para una de sus investigaciones...

Shiro: Ésta es la broma de peor gusto que vi en mi vida...

Yorumaru: Y que me dices de las tuyas, Shiro, ¿Esas no cuentan?

Shiro: Vete al lnfierno...Mis bromas son muy graciosas, éste tipo de bromas no son lo mio...Y ésta sangre es peculiar de cierto modo, no es como la de mis queridas victimas...

Kozuke: ¿Qué tiene de especial...?

Shiro: Ésta sangre se la sacaron a un muerto, el olor de la putrefacción se siente en ella y no se escurre como la normal, es como gelatina derretida con grumos...Definitivamente se la habrán quitado a alguien que ya estaba muerto, pero para asegurarme, le mandare a Tatsumi la evidencia para que nos diga de quién es y para que vea quién lo usó, y puedo adivinar lo que piensas Kozuke...estoy tocando el arma que voy a investigar porque no dejo huellas y porque me gustan las armas blancas.

Kozuke: Una respuesta al estilo Shiro...Todo esta claro ahora, enano canoso...

Shiro: (Le apunta con el cuchillo) ¡¡¡Muérdeme!!!

Yorumaru: Peleen en otro momento, ahora estoy realmente preocupado por esto...Shiro, por favor, refuerza la seguridad de toda la aldea y coloca mas cámaras de seguridad, sin puntos ciegos y con audio...Ésto realmente me preocupa...

Shiro: Puedes estar tan por seguro como que mido dos metros con veinte centímetros y colecciono máscaras, pero ya en serio si te quita la inseguridad lo haré, Yoregmaunt.

Yorumaru: ¡¡¡Te dije que no me cambies el-...De hecho, eso sonó bastante bien, Shiro...

Shiro: Escritor y poeta Franklin Yoregmaunt, por fin te estoy llegando al cerebro...

Kozuke: (Riendo) Están locos-

Shiro y Yorumaru: Muérdenos, cabeza de zanahoria...

A pesar de la situación, Shiro, Kozuke y Yorumaru se mantenían alegres y se peleaban de manera amistosa, mas Shiro no paraba de sospechar que algo pasaba, y su intuición lo hacia sospechar de Tsubomi, pues nunca antes había pasado algo así y esto le hacia dudar...

Un Corazón que no Late
- Sentimientos Perdidos y Recuerdos Eliminados -

La tarde había llegado, y la mayoría de los miembros de Akatsuki Afterlife se encontraban reunidos en el salón principal de la Mansión, encabezados por Kozuke y Yorumaru, quienes se encontraban esperando la llegada de Shiro, y a su vez, la llegada de los resultados del análisis que éste realizaría a la sangre que cubría el cuchillo y el sobre que, anteriormente, habían encontrado...

Yorumaru: ¿Es realmente necesario que nos reunamos todos...?

Kozuke: Así es...Es algo que nos entromete a todos, Yorumaru...Por una parte, pudo haber sido uno más de nosotros, tratando de hacer una broma de mal gusto, pero por otra parte, puede ser algo serio...

Yorumaru miró de reojo a todos los Shinobis que se encontraban en la habitación, mientras se dirigía una vez más a Kozuke...

Yorumaru: Dudo mucho que alguien aquí sea capaz de semejante estupidez, Kozuke...

Al parecer, la felicidad que se había alzado sobre Kozuke y Yorumaru momentos antes había desaparecido, haciendo resurgir una vez más a sus frías personalidades...

Aún así, parecía ser diferente...Sobre éstos se alzaban las miradas de sus compañeros, quienes, ante el hecho de que sospechaban que uno de ellos había sido el culpable de lo ocurrido, quien había dibujado el sello en la puerta de la habitación de Yorumaru, y quien había extraído la sangre de alguien que, actualmente, no era más que un desconocido antes Kozuke y Yorumaru...

El tiempo iba pasando poco a poco y, de un momento a otro, Shiro, quien llevaba con él una pequeña caja de madera, había entrado a la habitación...

Shiro: Lamento hacerlos esperar...Kozuke, Yorumaru, acompáñenme, por favor...Todos los demás, pueden irse a descansar...

Kozuke: ¿Pasa algo...?

La usual mirada de Shiro, llena de carisma y entusiasmo, había desaparecido...Su rostro se veía totalmente diferente, con una expresión de asco y horror grabada en su rostro...

Shiro: En efecto...Tatsumi nos está esperando...Lo que sea que vean, traten de no alarmarse...No debemos asustar a los demás...

Tanto Kozuke como Yorumaru comenzaron a seguir los pasos de Shiro, sin saber hacia donde se dirigían, ni la causa del repentino cambio en la actitud de Shiro...

Finalmente, los tres llegaron a una pequeña cúpula de hielo, aparentemente creada por Shiro, dentro de una de las extensiones subterráneas del laboratorio de Shiro, dentro de la cual se encontraba Tatsumi, junto a una figura casi irreconocible, debido al hielo que les cubría y que impedía ver con claridad lo que pasaba en el interior de la cúpula...

Aquella persona se encontraba tendida en el suelo, sobre un notable charco de sangre, el cual logró llamar la atención de Yorumaru...

Yorumaru: ¿Qué se supone que pasó aquí, Shiro...?

Shiro: Eso es exactamente lo que quiero que me expliques, Kurayami...

Shiro, quien ahora se encontraba hablando en un tono de voz casi inaudible, mantenía una mirada de horror hacia la cúpula que él mismo había creado, mientras se acercaba a ésta...

Shiro: Acércate, Yorumaru...

Yorumaru se acercó poco a poco a la cúpula de hielo, dentro de la cual pudo ver que Tatsumi se encontraba dando apoyo médico a la persona que allí se encontraba...

Shiro: Puede pasar si así lo quieres...Supongo que es lo mejor que puedo hacer ahora...

Las palabras de Shiro había logrado confundir a Yorumaru, junto al hecho de que no podía reconocer a la persona que se encontraba herida dentro de la cúpula, además de que no podía sentir ninguna clase de Chakra corriendo por su cuerpo...

Para tratar de acabar con sus dudas, Yorumaru accedió a entrar en la cúpula...Al entrar, no sólo pudo ver con más claridad que Tatsumi se encontraba junto a alguien herido, posado sobre su propia sangre, sino que también pudo ver de quien se trataba...

Fuera de la cúpula, podían escucharse los gritos y las maldiciones que pronunciaba Yorumaru, causada por el profundo enojo que le había causado ver aquella escena por sí mismo...

Kozuke: ¿¡Qué ocurre, Yorumaru!?

Shiro: Tranquilízate...Sólo se está desahogando...

Desde la parte exterior de la cúpula, Kozuke observaba como Yorumaru había caído de rodillas, justo a un lado de Tatsumi, manteniendo sus manos contra sus ojos...

Kozuke se acercó a la cúpula y, junto a Shiro, procedió a entrar a ésta, para encontrarse con un Yorumaru totalmente destrozado psicológicamente...Sus manos se encontraban llenas de sangre, a pesar de que no había tocado la sangre del suelo...

Kozuke: Y-Yorumaru...

Kozuke procedió a retirar las manos de Yorumaru de su rostro, para ver que, de los ojos de éste, habían empezado a emerger oscuras gotas de sangre, con la cual se habían manchado también sus manos...

Kozuke alzó la mirada, para así ver la razón de la desesperación que cubría ahora a Yorumaru...

Shiro: Levántate, Yorumaru...No estás en condiciones para permanecer aquí...

Yorumaru se puso en pie, mientras volvía a llevar sus manos hacia sus ojos, y procedió a salir de la cúpula, mientras Shiro creaba un clon de Hielo, para así acompañar a Yorumaru fuera del laboratorio...

Justo después de que Yorumaru saliera de la habitación, Shiro procedió a entrar en la cúpula de hielo, poniéndose de rodillas junto a Tatsumi, viendo como ésta cerraba las profundas heridas en los brazos de aquella persona...

Shiro: Sinceramente, no logro comprender la reacción de Yorumaru...

Kozuke: ¿A qué te refieres...?

Kozuke se encontraba aún horrorizado pero, aún así, trataba de mantenerse firme frente a Shiro...

Shiro: Ésta es una buena pregunta, más que nada para ti...¿Alguna vez viste a un Demonio llorar, Kozuke? Más que eso...¿Alguna vez viste a un Demonio llorar por un Humano...?

Kozuke no había encontrado una respuesta para las preguntas de Shiro, por lo cual sólo se quedó en silencio, observando el cuerpo cubierto de sangre de una joven mujer, siendo curada por Tatsumi, por medio de Jutsus médicos...

Kozuke: ¿Se recuperará...?

Tatsumi: Así es, pero lo más probable es que pierda gran parte de la movilidad de sus manos...

Los brazos de la chica se encontraban llenos de cortadas, las cuales no sólo habían tocado sus venas, sino que se extendían con más profundidad entre éstas...

Además de éstas heridas, sus piernas poseían también cortes similares, las cuales atravesaban su piel, desde sus tobillos hasta la parte superior de su cintura...

Shiro: Me sorprende que haya sobrevivido...Aún así, quien lo haya hecho, no debe haber querido hacerlo con la intención de matarla...Si hubiera sido así, directamente la habría apuñalado en el corazón, o cortado su cuello...¿Por qué habría cortado sus brazos y piernas...?

Tatsumi: Probablemente, quién lo haya hecho, sólo lo hizo como una especie de advertencia...Comparto su opinión, Amo, es increíble que haya podido sobrevivir...Aunque tardara algún tiempo en reponerse del todo...

Shiro se puso en pie, y procedió a salir de la cúpula, y una vez fuera de ésta, dirigió su palabra hacia Kozuke...

Shiro: Quédate aquí con Tatsumi, Kozuke...Si el culpable se vuelve a presentar, lo más adecuado es que tu, como líder, estés presente...Tatsumi, cuida de las heridas de Tsubomi...

Sin decir ni una palabra más, Shiro procedió a salir de la habitación, dejando a Tsubomi al cuidado de Tatsumi y Kozuke...

A un lado de la cúpula, en la parte exterior de ésta, se encontraba la pequeña caja de madera que llevaba Shiro en el momento en el que se presentó en el salón principal de la mansión...

Kozuke, curioso, se acercó y tomó aquella caja, volviendo a entrar a la cúpula...

Kozuke: Disculpa, Tatsumi...¿Por qué ha dejado Shiro ésta caja aquí...?

Tatsumi: Tsubomi la llevaba consigo cuando la conseguimos así, Kozuke-Sama.

Kozuke: Bien...¿Ella realmente se recuperará...?

Tatsumi asintió con la cabeza, respondiendo de ésta manera a la pregunta de Kozuke...

La Tristeza de un Demonio
- El batir de las Alas de un Ángel -

Tras el aterrador acontecimiento, todo en la Aldea se había vuelto oscuro, aumentando la seguridad en todos lados por miedo a cualquier riesgo...

Kozuke se encontraba preocupado por un crimen de tal nivel Pues, normalmente, en Hagurogakure, la policía vigilaba cada distrito las 24 horas sin dejar punto ciego alguno, razón por la cual el indice de crimines suele ser nulo, y no dejaba de darle vueltas a la cabeza, mientras que Yorumaru estaba emocionalmente destrozado, como si se hubiera visto a si mismo asesinando a sus compañeros, y por último, Shiro estaba horrorizado tras ver esto, considerando lo sádico que podía ser, ya que era un indicio de que algo terrible ocurriría pronto...

En el laboratorio de Shiro, éste se encontraba usando su ordenador, por alguna razón desconocida, y Yorumaru se lavaba las manos y su cara llenas de sangre...

Tatsumi había llevado a Tsubomi desde la cúpula de hielo hasta el hospital especial en una de las colonias del Laboratorio de Shiro, donde seria tratada por los médicos que servían a Shiro hasta que se recuperara, mientras Zangetsu investigaba la zona y se aseguraba de interrogar a cualquiera en la aldea y de cerrar todo acceso de entrada y salida oficial, hasta que encontraran al culpable, volviendo el País del Hierro una fortaleza impenetrable y sin salida alguna, hasta que Shiro dijera lo contrario...

Mientras Shiro buscaba, Yorumaru le solicitó quedarse un tiempo en su colonia bajo tierra, Exactamente en su laboratorio, con él, para pensar sobre lo sucedido y buscar en su memoria si había visto algo parecido antes, mientras Shiro navegaba por su Ordenador, aparentemente con el mismo objetivo y revisando las cámaras de seguridad de la mansión, permaneciendo ambos en un estado de silencio absoluto hasta obtener un avance.

Pasada una media hora, Shiro parecía estar enredado en un millón de temas sobre el símbolo, y Yorumaru seguía callado, por lo que decidió ir al exterior para aclararse, dejando a Yorumaru solo...

En su camino, decidió ir a visitar a Tsubomi para verificar su estado, y al llegar la vio pálida, inconsciente y con su heridas mejorando, por lo que decidió quedarse un rato con ella, mientras meditaba sobre todo lo que paso desde que ella llego a su país, a la Mansión, planteándose primero cómo logró entrar en el país sin ser avistada por los puestos de vigías y haber burlado cada cámara y soldado con la mayor facilidad del mundo, repitiéndose esa pregunta una y otra vez mentalmente sin parar...

Shiro: Llegar así nada mas sin haberme enterado de un indicio de infiltración, cómo es posible, y más en mi territorio... (Mira a Tsubomi) Tu linda carita oculta algo muy oscuro, tras la modificación y la energía que te mantiene viva, aunque sea tan impura y nada espiritual, sé que hiciste algo sucio para llegar aquí...Desde que llegaste siento algo extraño que pasa aquí, y tu estás metida en ésto, así que responde ésto...¿Qué es lo que tramas? ¿Alguien te ayudo? ¿Acaso te traicionó quien te dejó aquí tirada? Se que me ocultas algo, y lo descubriré, aunque tenga que matarte...

Shiro hablaba con una dormida Tsubomi, reprochando a ésta que trajo consigo un mal que los perjudica a todos, que afecta la paz de su aldea y altera a sus amigos...

- "Ese demonio lloró sangre por ti...Jamás lo vi llorar desde que llego aquí, ni por las heridas de las horribles batallas que libramos juntos...Alteras el orden de todo, la tensión es tanta que podría usarla de vestir, así que explícame por qué pasa ésto...Te atacan hasta dejarte bañada en tu sangre, pero no te asesinan, le causas dolor al corazón de un ser oscuro e infernal, porque es así...¿Acaso significas tanto para que ese pobre diablo esté destrozado por ti? Que sienta emociones como el dolor y la tristeza...¿Tanto representas para el? Dímelo...¿Qué eres tu?"

Se decía de tantos modos distintos, usando palabras diferentes cada vez, incluso en otros idiomas, solo afirmaba que ella era la causa y la respuesta de todo...

Shiro: No lo entiendo...

Shiro se puso de pie, y sin decir una palabra más, procedió a salir de la habitación, para encontrarse así con Zangetsu, quien se encontraba esperándole desde hacía pocos minutos...

Shiro: ¿Haz encontrado algo, Zangetsu? ¿Algún sospechoso? ¿Un arma?

La voz de Shiro sonaba de una manera diferente...Era como si se encontrara alterado, cansado, como si no tuviera fuerzas, ni siquiera para pronunciar palabra alguna...

Zangetsu: Me temo que no...No hay señal alguna de entrada forzosa, y ninguno de los habitantes de la aldea asegura que alguien haya ingresado a ésta...La única opción que nos queda es-

Shiro interrumpió, repentinamente, las palabras de Zangetsu, procediendo a terminar la oración por sí mismo...

Shiro: ...Que haya sido uno de nosotros...

Zangetsu se quedó en silencio, mientras miraba el rostro de Shiro, el cual se mantenía libre de cualquier expresión...

Shiro: En ese caso...Quiero que interrogues también a cada miembro de Akatsuki Afterlife, a cada persona y ser que habite ésta mansión...Vivo o muerto...Empezando conmigo...

Zangetsu quedó impresionado, al ver que el propio Shiro le había pedido que le interrogara, marcándose a sí mismo como un sospechoso, demostrando frente a Zangetsu que todos en la mansión, sus compañeros y amigos, incluso él mismo, podían haber sido los culpables de aquél sanguinario evento...

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