El Trabajo de un Gato Bondadoso
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Te pido este favor...

(外伝猫の仕事種類, Gaiden: neko no shigoto shurui)

Información
Personajes
Haruka
Akai
Shintaro
Renzo
Tsumeko
Ashiko

El Trabajo de un Gato Bondadoso (外伝猫の仕事種類 , Neko no shigoto shurui) Relata como Haruka ayuda a uno de los fantasmas que la ayudan, Shintaro, el cual pide como pago por sus servicios la verdad sobre su muerte. También relata la historia de la Aldea Shizuku y su relación con criminales.

Introducción: Imágenes de un Ente Dolido

Leves visiones se aparecían ante ella. Una casa quemada, un niño llorando, una mujer desconsolada. Las escenas pasaban de una a la otra en retazos de luz, como varias imágenes en secuencias. Logro distinguir un pueblo, algunas vacas, una casa con un Maneki-neko en la entrada, una tienda de kimonos con una ventana rota y muchas imágenes más. La velocidad en la que las imágenes cambiaban aumentaba cada segundo, hasta que finalmente se detuvieron, dejando ver la sonrisa de insana satisfacción de un hombre con una cicatriz en el mentón, luego, todo se volvió negro…

Entreabrió suavemente sus ojos ambarinos sin abandonar su posición. Aun mantenía sujeta la cintura de su Goshujin, el cual, sin tener que mirarlo, sabía que estaría dibujando en una de sus libretas. Se hallaba apoyado contra un tronco caído, el viaje de ambos los había llevado a un bosque del País de los Ríos. Ella le había exigido a su Goshujin una pausa para tomar una siesta, y de alguna manera intencional, termino quedándose dormida mientras lo abrazaba.

Solo basto mover la mirada un poco para notar la causa de esas visiones. Varios entes invisibles para su Goshujin los habían rodeado, más específicamente, la habían rodeado a ella. Aquello solo significaba una cosa, uno de ellos quería un premio mayor que el de las canastas de comida que solía dejar. Uno de ellos quería un favor.

Los entes fueron desapareciendo uno a uno hasta que solo quedo el último. Por lo general, se veían como figuras humanoides claras y semi transparentes, este caso no era distinto, pero cada uno tenía un chakra diferente, y este lo conocía bien. Su nombre esa Shintaro, ya la había ayudado en varias misiones, pero nunca había pedido nada a cambio… al menos hasta ahora, y basándose en las visiones, lo que quería era solo una cosa…

Haruka: Venganza, nya…

Capítulo I: La aldea Shizuku

Akai: ¿Qué te vas a donde?

Habían pasado un par de horas desde la siesta de Haruka, el tiempo suficiente para que esta terminara de despertarse y comiera la merienda junto a su Goshujin, y luego, darle la noticia.

Haruka: A un lugar llamado la aldea Shizuku, nya. Tengo que hacer algo allá, un favor para un amigo, nya.

Akai: ¿Enserio crees que te dejare ir sola?

Haruka: ¿Enserio cree que le estoy pidiendo permiso, nya?

Más claro no podía ser el hecho de que Haruka hacia lo que le diera la gana, sin tener en cuenta la posición de nadie, ni siquiera la de su “Goshujin”… El poco tiempo que llevaban viajando juntos lo dejaba muy en claro. Así que Akai solo podía resignarse a los caprichos de su extraña compañera.

Akai: (Suspira) ¿Al menos puedo estar tranquilo de que no te meterás en líos demasiado grandes?

Haruka: ¡Pff! ¡Nyahaha, por favor Goshujin! Soy un gato. Pedirle a un gato que no se meta en líos es como pedirle al agua que no moje. Es ilógico, nya. ¿Goshujin, desde cuando hace peticiones tan tontas, nya? Otro ejemplo seria pedirle a Goshujin que deje de ser tan rojo, nya. Goshujin nunca dejaría de ser rojo, nya. Es como una manzana, o un tomate, quizás un ají. No. como un ají no, nya. Goshujin no es un ají, quizás una banana, nya. Me está dando hambre, nya…

Akai: … (Se rasca la cabeza) ¿Podrías repetir eso?

Haruka: ¡Me voy a meter en líos, nya!

Akai: Pero si eso es lo que no quie--

Haruka: Estaré bien, nya. Haré el favor y me iré. Ni siquiera notara que me fui, nya.

Obviamente esto no tranquilizaba para nada a Akai, pero, ¿Qué podría hacer? Sabía que Haruka haría lo que quisiera, y si trataba de sugerirle siquiera que lo impediría, las cosas se pondrían peores. Así que opto por lo más sano y dejarla irse con la condición de que volvería al mismo punto donde se hallaban para continuar con su viaje juntos. Haruka acepto, y prometió volver en tres días.

Haruka continuaba su camino con un extremo fastidio encima. Si bien sabia que debía pagar los servicios de Shintaro, el hecho de hacer un viaje fastidioso a un pueblucho olvidado por Bakeneko-sama era algo que no le emocionaba en lo más mínimo. Menos aun teniendo que seguir a un fantasma estúpidamente lento.

Haruka: ¡Nyyyaaaahhhh! ¡¿Hasta cuándo hay que caminar a este ritmo, nya?!

Shintaro: No mucho…

Haruka: Nya… No entiendo porque no me dejas llegar allá de un salto, nya. Seria ahorrarse como 4 horas de viaje caminando, odio caminar lento, nya.

Shintaro: Llamarías la atención. No todos los días se ve a una chica llegar a una aldea saltando.

Haruka: Obviamente no, nya. Aterrizaría en las afueras, nya. Pensé que tu más que nadie sabría eso, nya. ¡Ya dime porque no puedo ir más rápido, nya!.

Shintaro: Porque ya llegamos.

Haruka parpadeo un tanto sorprendida por esas palabras, más todavía cuando vio unas cuantas escaleras al frente hechas de piedra. Rápidamente avanzo hasta ver su objetivo: la aldea Shizuku. Era un pueblo relativamente pequeño, pero bien poblado. Aunque había algo que le molestaba…

Haruka: Huele a sangre, nya…

Pasada unas horas, Haruka ya se había adentrado en las calles de Shizuku. Tal como la había visto, estaba bien poblada. Pero algo no cuadraba en esa imagen… Parecía un pueblucho feliz, prospero, pacifico, el tipo de aldeas que podías aplastar con apenas mover un dedo, ¿De verdad Shintaro provenía de allí? Si algo reconocía es que ese fantasma en particular era bastante hábil en las artes shinobis, además de sabio. Por esta razón y muchas otras aquella fachada de poblado alegre con niños correteando y adultos saludándose cordialmente no encajaba con la personalidad de Shintaro, y menos todavía con el olor a sangre que se intensificaba a cada paso que daba.

Shintaro: Asusta, ¿verdad?

Haruka: ¿Enserio tu vivías aquí, nya?

No le molestaba hablar en voz alta. Nadie parecía molestarse en reconocer su presencia, todos seguían en lo suyo mientras ella caminaba, hablando sola aparentemente.

Shintaro: Todo esto es una asquerosa fachada…

Haruka: Creo que este sería el momento perfecto para que me expliques porque estoy aquí, nya.

Shintaro: Lo creas o no, en un inicio la aldea Shizuku estaba en camino de ser la fuerza militar del País de los Ríos. De hecho, estábamos a poco tiempo de convertirnos en una aldea Shinobi.

Haruka: No jodas, ¿Con todos estos blandengues, nya?

Mientras hacia la pregunta, Haruka observaba con impresión a una banda de hombres mayores riendo, charlando de cómo conocieron a sus esposas y como las mantenían económicamente. El solo imaginar a esos hombres como ninjas era un chiste de mal gusto.

Shintaro: Pronto íbamos a ser nombrada Shizukugakure y tendríamos el título oficial de aldea shinobi… Al menos hasta el día en que me mataron.

Haruka: ¿Nya?

Mientras Haruka dirigía la vista para ver mejor a su compañero incorpóreo, pudo ver como este se definía en una mejor forma.

Shintaro

Shintaro pronto bajaría de estatura, y sus facciones se detallarían cada vez mejor. Así hasta tomar la apariencia de un jovencito de nos 14 años, de menos estatura que la misma Haruka, el cabello blanquecino y un ojo ambarino similar a los de la kunoichi… al ver semejante transformación Haruka solo pudo tener una reacción posible. Fue rápidamente a un callejón relativamente vacio y apartado y…

Haruka: … ¡Mrrhjj..! ¡¡NYAHAHAHAHAHA!!

Prosiguió a reírse como loca mientras caía al suelo como histérica.

Shintaro: ¡¿Se puede saber de qué te ríes?!

Haruka: ¡¡NYAHAHAHA!! ¡No puedo creerlo, hasta tu voz cambio, nya! ¡Nyahaha! ¡Eres tan lindo Shin-chan! ¡¡NYAHAHAHA!!

Shintaro: (Se sonroja) ¡¿TE PUEDES CALLAR?!

Haruka: ¡Gomennya…! Pero tienes que admitir que verte de esa forma es gracioso, nya. Yo te imaginaba como un fisicoculturista o algo peor. He escuchado que algunos fantasmas toman la forma que representa la época en la que fueron más felices, pero nunca he visto uno, nya.

Shintaro: A los 14 años conocí a mi esposa.

Haruka: Eso explica, nya.

Shintaro: Mi apariencia es lo menos importante de tu viaje a este lugar, lo que quiero es…

Haruka: Y pensar que generalmente te veía como de 1,90 Mts de altura y tu voz parecía de hombre estúpidamente brusco, nya… ¿Qué te dieron mientras crecías? ¿Esteroides, nya?

Shintaro: ¡¡Hice ejercicios y me alimente bien!! ¡¿Puedes ponerte seria?!

Haruka: Debieron molestarte mucho de pequeño, nya.

Shintaro: ¡¡CONCENTRATE!!

Haruka: ¡Me concentro, nya!

Shintaro: Mi petición es la siguiente… Quiero que asesines al bastardo que me mato y le digas a mi esposa la verdad de mi muerte.

Haruka: ¿Y cuál sería esa verdad, nya?

Shintaro: Yo iba a ser elegido como el líder de la aldea. Mi objetivo era volvernos una aldea Shinobi para formar alianza con Konoha y así mejorar la calidad de vida de mi pueblo. Sin embargo…

Haruka: Tu gente no lo vio de esa forma, nya.

Shintaro: Nuestro país ha sido el escenario de muchos conflictos entre otros países por demasiado tiempo. Yo no quería iniciar otra guerra, quería que pudiéramos defendernos cuando el País del Viento y el País del Fuego les dieran la gana de venir aquí y destruir incontables vidas.

Haruka observaba como los ojos del difunto brillaban con decisión. Definitivamente el no quería un mal para nadie, al contrario, solo quería proteger a la gente que quería. Aunque al parecer, esta misma gente le haya dado la espalda.

Haruka: ¿Qué sucedió, nya?

Shintaro: Yo no era el único que buscaba el puesto de líder. El hombre al que buscas, Renzo, buscaba en cierta manera lo mismo que yo: la seguridad de la aldea. Pero su método era flojo, egoísta y además estúpido.

Haruka: ¿Nya?

Shintaro: Al igual que yo, quería mantener la a la aldea en una posición neutral, segura de conflictos ajenos, pero el supuso que crearnos nuestra propia fuerza militar haría que las grandes aldeas ninjas nos vieran como amenaza, que vendrían por nosotros. Su plan era mantener a la aldea segura contratando ninjas renegados para protegerla en secreto, no solo del mundo exterior, sino de su misma gente. Ocultaría esto alegando que buscaría un trato diplomático con otros líderes… Me acuso de traidor, de que buscaba la destrucción del pueblo con mi método. Peor, llego a mentir sobre mis objetivos. Comenzó a decir que mi objetivo real era el de unir mis fuerzas militares con Konoha y llevar al pueblo al frente de guerra… Desgraciadamente, Renzo tenía mejor trato con la gente que yo. Obviamente le creyeron a él.

Los ojos ambarinos de Haruka no podían expresar otra cosa que no fuera sorpresa, incredulidad e indignación. ¿Cómo era posible que la gente fuera tan estúpida?

Haruka: A ver si entendí, nya. Este hombre busco la protección de ninjas renegados, nya, de los cuales la gran mayoría son criminales peligrosos buscados internacionalmente. Asesinos, ladrones, escoria de la peor, nya. En lugar de preparar a su gente para situaciones de emergencia, ¿los pondría en manos de gente así? ¡¿Qué clase de lógica tiene esta gente, nya?!

Shintaro: Para acortar la historia. Renzo los convenció a la aldea entera que yo era el malo. Toda la aldea fue en mi contra, y yo al ser incapaz de lastimar a alguno, él tomo ventaja de esto… Literalmente me apuñaleo por la espalda. Me dejaron morir desangrado, pero viví el tiempo suficiente para ver que planeaban ir por mi esposa y mi hijo… También quiero saber que sucedió con ellos.

Haruka: Ya veo, nya… Entonces lo que pides de mi es matar al bastardo cobarde y saber que sucedió con tu familia, ¿Nya?

Shintaro: Te ayudare en lo que haga falta.

Haruka: Nyaha… Me ofende que creas que necesito ayuda con esto…

Una cínica sonrisa se dibujo en los labios de la kunoichi. Estaba emocionada. Con ansiedad fijo la vista fuera del callejón solo para ver a los transeúntes pasar. Gente que desconocía de quienes eran las manos que los protegían, pero que eran bien conscientes del crimen que habían cometido… La sonrisa de Haruka se ensancho y sus ojos comenzaron a dilatarse ante una idea de cómo proseguir con su misión.

Haruka: Nya, Shin-chan… ¿Dónde crees que se halle mi siguiente presa…?

Shintaro: Como probablemente lo eligieron líder debe estar en el edificio principal.

Haruka: Entonces solo buscare el edificio mas grande. Nya… (Lo mira y sonríe mas)

...Vayamos a ver qué clase de “guardaespaldas” tiene esa rata cobarde, nya…

Capítulo II: La venda de la mentira, encuentros malditos

Shintaro: No entiendo porque no usas el jutsu de transformación. Sería más fácil infiltrarte.

La entidad fantasmal de Shintaro se encontraba sentado en una azotea de las tantas casas que se hallaban en Shizuku. Su vista fija en el edificio principal mientras sus pensamientos se hallaban hundidos en una profunda frustración y decepción. Ya que esta era su venganza, era su pelea, era su deber acabar con aquel cobarde rastrero, pero no podía hacer nada al respecto. Nunca le gusto depender de otros, pero ahora no tenía ninguna opción. Tenía que depender de una Kunoichi que veía fantasma y tenía una obsesión poco sana por los gatos…

Shintaro: (Susurrando) Que bajo he caído…

Haruka: Nekomata-sama dice que el jutsu de transformación solo debe ser empleado para comprender el punto de vista de otros, nya. Solo debe ser usado para resolver conflictos entre especies diferentes, nya. No puede ser usado para beneficios propios, nya.

Shintaro: Hablas como la encarnación de la buena voluntad y justicia pero aun así estas metida en una casa ajena robando.

De alguna manera, Haruka había logrado meterse a una casa vacía. Al parecer, su dueña había salido, y por suerte “divina”, la dueña de la casa tenía un gatito negro bastante dispuesto a ayudar a su “seguidora”.

Haruka: Se lo explique a Kuromaru-kun y te lo explico a ti por decima vez. ¡Es un préstamo, nya! Apenas acabe con esto vendré a devolver cualquier cosa que me lleve, nya… A menos que se me olvide.

Kuromaru

Shintaro no hizo más que ver al pequeño gatito hecho bolita a su lado. Kuromaru era un gatito negro macho, y ya que Haruka estaba usando la ropa de su dueña para disfrazarse, el felino también tuvo que salirse para darle privacidad a la kunoichi… Sin embargo, le parecía increíble que aquel gato cediera tan rápido las pertenencias de su dueña, mas aun sabiendo que probablemente nunca serian devueltas.

Shintaro: ¿Y eso no te molesta en absoluto?

El pequeño gato solo se limito a mover su larga cola sin abandonar la posición de su siesta, en obvia señal de que le daba igual lo que pasara con las cosas materiales de su Ama.

Shintaro: Me recuerda a cómo te comportas con ese chico de pelo rojo. ¿Todos los gatos son iguales?

Haruka: ¿Con Goshujin, nya? Claro que no. o quizás sí, nya. Creo que solo es similar. Los gatos buscan “Amos” para que estos cuiden de ellos, los mimen, los alimenten, te hace pensar quien de los dos es el Amo, nya. Con Goshujin es diferente, nya. El cuida de mí y a cambio yo cuido de él, nya.

Shintaro: Pareces una malcriada con él cerca.

Haruka: Es mi Goshujin, nya, se supone que tiene que cuidarme. La diferencia entre yo y los gatos es que cualquier cosa que mi Goshujin desee yo se la daré, nya. Si alguien lastima a Goshujin yo voy a hacer que esa persona desee una muerte dolorosa en comparación con lo que le hare, nya…

El fantasma tenía que admitir que el sentido de lealtad de Haruka, aunque era escaso, era admirable. Pocas cosas provocaban en ella ese sentimiento.

Haruka: ¿Y cómo me veo?

Tanto como Shintaro y el pequeño gatito negro levantaron la vista para ver a la que se suponía era Haruka. Había cambiado su ropa habitual por un vestido corto blanco bajo una chaqueta negra con capucha, su cabello ahora recogido en una coleta alta parecía más corto y sus ojos ambarinos ahora eran azules. Ante la visión, el pequeño Kuromaru parecía emocionarse por verla, y la razón era obvia, Haruka ahora era idéntica a la dueña del gatito.

Shintaro: Asusta…

Haruka: Según Kuromaru-kun, su dueña se llama Kanari, nya. Trabaja en una florería a dos cuadras de aquí, nya. Sus padres se fueron de vacaciones a no me interesa donde, nya, lo importante es que no vendrán dentro de meses, nya. En cuanto a Kanari-san, nya, ella se fue a un curso de floristería en Suna… irónico, nya. Si alguien pregunta diré que se cancelo por tormenta de arena, nya. Kanari-san es callada, tímida y tartamuda, nya. La imagen perfecta de “niña buena pueblerina”, nya. Atún comido, nya.

Shintaro: Sí, sí, todo bien, solo que hay un inconveniente.

Haruka: ¿Cuál, nya?

Shintaro: Tu tic verbal.

Haruka: ¿Mi qué cosa, nya?

Shintaro: ¡Hablo de que siempre dices “nya” cuando hablas!

Haruka: Ah eso, nya. El hecho de que lo haga inconscientemente no significa que no pueda controlarlo. ¿Qué clase de ladrona seria si no pudiera hacerlo? Hasta cierto punto me insulta el hecho de que creas que no puedo controlar mi “tic verbal” como le llamaste… ¡Y-Y en cualquier momento p-puedo ser tímida y vergonzosa! ¡N-No sea cruel Shintaro-san!

Esta vez la sorpresa e impresión fueron más notables en Shintaro y Kuromaru, los cuales observaban boquiabiertos como Haruka pasaba de ser la arrogante, burlona y segura chica que era a… otra persona totalmente diferente. Por su parte, Haruka solo se limito a sonreír burlona y orgullosa de las reacciones que provocaban sus actuaciones.

Haruka: Se les caerá la baba, nya.

Luego de la breve actuación de Haruka, emprendió su viaje hacia el edificio principal. Al parecer, todas las tardes el líder de la aldea dirigía unas palabras a la gente para “comunicarle como iban las negociaciones con otros países”, ósea, decir mentiras hasta que se le cansara la lengua.

El plan era sencillo: observar a Renzo y a sus guardaespaldas, y luego matar a todos… Quizás era demasiado sencillo, pero Haruka no tenía tiempo ni ánimos para hacer un plan más elaborado.

La ahora disfrazada Haruka caminaba entre saludos a un montón de gente que no conocía. Para mantenerse informada de quien era quien, Shintaro se mantenía a su lado para darle una breve información de quienes conocía, mientras que el pequeño y colaborador Kuromaru se mantenía oculto entre la ropa de Haruka para decirle que relación tenía su dueña con todos ellos.

Las personas se habían reunido alrededor de una tarima. El escenario era la definición perfecta de pretensión con todos los adornos que poseía, entre la tela roja visiblemente de alta calidad, los adornos de oro. Haruka llego a preguntarse qué clase de tratos conseguía con sus relaciones entre criminales, ya que a juzgar a simple vista, la aldea se mantenía económicamente a base de la ganadería… Y a menos que las vacas y reses tuvieran leche que te mantenía joven o te daba súper poderes, era imposible que ese sistema económico sustentara semejante monstruo de oro y adornos.

Entre los balbuceos de la gente mientras esperaban a su líder, Haruka encontró algo que valía la pena escuchar.

Hombre 1: Renzo-sama es demasiado bueno en realizar una ceremonia en honor al traidor…

Tanto Haruka como Shintaro se acercaron de a poco hasta poder escuchar mejor esa conversación en particular. El “traidor” debía ser obviamente Shintaro.

Hombre 2: Era de esperarse de Renzo-sama, después de todo, aun permite que Yuukan viva a las afueras de la aldea.

Shintaro: (Abre mas los ojos) Yuukan está viva…

Haruka: (Susurrando) Presumo que se trata de tu esposa, nya…

Mujer 1: Jhm, no debería. Renzo-sama es demasiado bueno con ella, hace años debimos darle el mismo destino que su esposo.

Haruka: (Tose) D-Disculpen pero… ¿Q-Quien es esa Yuukan?

El trió que conversaba dirigieron la vista hacia Haruka, o mejor dicho, hacia Kanari.

Mujer 1: ¡Oh, Kanari-chan! tu debiste estar en pañales cuando paso todo eso.

Hombre 2: Dudo que alguna vez hayas oído la historia, no es algo de lo que se platique mucho aquí.

Kanari/Haruka: ¿S-Sobre qué historia hablan?

Hombre 1: Hace 15 años, Renzo-sama nos salvo de la ambición de un traidor rastrero.

Kanari/Haruka: ¡¿D-De un q-que?!

Mujer 1: ¡No lo digas así! ¡¿Qué no ves que la asustas?! Seguro ahora tendrá pesadillas en la noche.

Hombre 2: La verdad Renzo-sama nos advirtió que un antiguo residente de la aldea planeaba dejarla bajo el control de una aldea ninja.

Kanari/Haruka: ¿D-Dejarla a su control? (Parpadea confundida) N-No lo entiendo. ¿C-Cómo haría eso?

Hombre 1: Quería hacer de la aldea una aldea ninja también. Pero gracias a Renzo-sama, pudimos mantenernos en paz y evitar sus planes… Le dimos un juicio y al final fue desterrado. Renzo-sama permite que su esposa e hijo vivan cerca de la aldea, ya que desconocían los planes de ese tipo.

Kanari/Haruka: Y-Ya veo…

Shintaro: ¿Juicio? ¡¿Juicio?! ¡¡Me acorralaron entre todos y luego me mataron!! ¡¿Qué clase de juicio fue ese?!

Bien Haruka podía estar tan indignada como Shintaro. Cuando se encontró con él, le mostro algunas escenas de cómo fue su muerte…

Habían amenazado con matar a su esposa y su hijo si intentaba escapar. Lo persiguieron por toda la aldea, hasta el lugar donde ahora estaba la tarima. Terminaron por rodarlo para que tuviera una batalla “justa” con Renzo por el mando de la aldea. Obviamente Renzo había ganado, pero no por sus habilidades propias, mientras Shintaro esquivaba los ataques de Renzo, los aldeanos que los habían rodeado atacaron a Shintaro, hasta que finalmente, tuvo a toda la aldea encima. Fue entonces cuando Renzo aprovecho, y lo apuñalo en la espalda hasta provocarle una hemorragia interna, al final, Shintaro murió desangrado… Si eso es lo que la gente entendía por “juicio”, no quería entender otros términos por esta gente.

De repente, todos comenzaron a aplaudir y a gritar eufóricos. La música comenzó a aumentar de volumen, era como un festival. De repente, un hombre alto, imponente y con cicatrices en la cara se hizo presente hasta estar frente al micrófono de la tarima.

Haruka: (Susurrando) ¿Ese es Renzo…?

Shintaro: C-Creo… Ha debido entrenarse mejor con los años…

Kuromaru: ¡Nya!

Ambos, Shintaro y Haruka dirigieron la vista al gato que se hallaba entre las ropas de la kunoichi. Mientras el hombre de la tarima hablaba de cosas que no venían al caso, Haruka presto total atención al felino, el cual, entre ronroneos y leves maulliditos, soltó información inesperada.

Haruka y Shintaro: ¿No es él?

Al parecer, el hombre alto e imponente de la tarima era solo el secretario de Renzo. El cual, tras terminar de hablar, prosiguió a anunciar la llegada de su líder.

La música aumento de volumen, neblina salía de la tarima y un espectáculo de luces se hizo esperar. Definitivamente, llegar con estilo era algo que a este hombre le gustaba hacer. Pronto se hicieron visibles tres siluetas de sombras, dos pequeñas, una a cada lado de una silueta mucho mas grande. Ambos, Haruka y Shintaro supusieron que la silueta más grande seria un trono donde estaría sentado la rata de Renzo, y vaya fue la sorpresa cuando la niebla se disipo y, efectivamente, dejo ver a Renzo sentado en un trono junto a sus guardaespaldas… Pero…

Haruka: … ¡¡MRHJ!! (Se cubre la boca aguantando la risa)

Shintaro: … Si no estuviera muerto ya… Moriría de pena ajena…

Haruka: (Susurrando) No te alarmes, nya. ¡Te venció una montaña¡ ¿Que posibilidades tenia Shin-chan?

Shintaro: ¡¡CÁLLATE!!

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Lo que se suponía era la silueta del trono, efectivamente lo era, solo que por la neblina no se vio que el mismo Renzo aportaba a esa silueta.

Gracias a las últimas escenas de vida de Shintaro, Haruka tenia de cómo sería Renzo. Un hombre muy delgado, probablemente con más musculatura a causa de los años, cabello negro y una cicatriz en el mentón… Al menos había atinado al cabello y la cicatriz.

Renzo actual no era ni la sombra del Renzo que mato a Shintaro. Haruka creía que la tarima era pretenciosa y exagerada, pero fue cruel con la pobre tarima que solo era un reflejo de su dueño. Renzo era un hombre gigante, grotescamente grande, estaba cubierto con ropas y adornos exageradamente vistosos y visiblemente caros, parecía estar vestido con armadura, pero viéndolo a él, no parecía preparado para la batalla. Haruka pensaba esto no por su apariencia física, sino por su sola forma de ser. Renzo estaba sentado, pero su lenguaje corporal lo decía todo, ese hombre gritaba con su cuerpo “acabemos rápido que tengo hambre y esto me aburre”.

Sin embargo, algo más llamo la atención de Haruka, las dos guardaespaldas que se hallaban a cada lado del gran hombre. Eran dos mujeres, una más alta que la otra y ambas con un parche en el mismo ojo. La mujer alta llevaba el cabello negro en una coleta, tenía una apariencia más masculina que la otra y llevaba un haori blanco. En cuanto a la más baja, parecía más femenina que la otra, tenía el cabello corto, al igual que su kimono rojo y traía un haori negro. Llego a preguntarse si serian fuertes… Al menos hasta que capto el olor de las dos mujeres…

Haruka: (Susurrando) La religión…

Ambas mujeres apestaban a los miembros de la religión que la perseguía desde que tenía 5 años. El tipo de olor que emitían los miembros de ese culto satanico lleno de lunáticos…

Haruka: (Susurrando) Shin-chan… Gomennya, pero…

Mientras hacia esa pausa, Haruka prosiguió a quitarse los lentes de contacto que ocultaban sus ojos naturales. Shintaro, obviamente confundido, solo se limito a observarla.

Haruka: Las cosas cambiaron, nya…

No quitaba la vista de las dos mujeres, aun cuando Renzo comenzó a hablar…

Renzo: ¡Amados compañeros! Hoy se cumplen 15 años desde que evitamos que los errados esfuerzos del traidor se llevaran a cabo. Sin embargo, hoy pido que por el bien de nuestros corazones busquemos el perdón para nuestro antiguo compañero Shintaro…

A Haruka no podía importarle menos la palabrería de ese mentiroso. Mas le interesaba lo que la mujer más alta estaba haciendo. Concentrando su chakra en sus oídos y ojos, pudo ver lo que sucedía… El único ojo visible de la mujer alta se dilato mientras los músculos de su nariz se contraían, como si hubiese detectado un olor embriagante… Su olor…

Mujer alta: Ashiko…

Mujer baja: ¿Nya…? ¿Qué pasa nee-san?

Mujer alta: … Apesta a gato maldito, nya…

Tsumeko (izquierda), Ashiko (derecha)

Rápidamente el ojo de la mujer alta se dilato, seguido de una sonrisa casi demente llena de emoción en sus labios. Sin pensarlo, la mujer baja se dirigió donde Renzo y le arrebato el micrófono. Varios, incluyendo a Renzo, se confundieron e indignaron por la acción de la mujer, pero a esta le importaba un rabano…

Mujer baja: ¡¡¡SAWARINEKO!!!

Haruka no pudo evitar sonreír burlona por esto. Debía suponerlo. Gracias a su “maldición”, su olor era diferente a los demás miembros de la religión.

Renzo: ¡¿Q-Que significa esto Tsumeko?!

Tsumeko: Mis más sinceras disculpas, Renzo-sama… Pero lamento informarle que hay una intrusa entre los aldeanos.. nya…

Ashiko: ¡¡Muéstrate Sawarineko, nya!! ¡¡VEN A MORIR, NYA!! No me importa porque estas en este pueblo, pero te hemos olido. ¡Si es necesario mataremos a todo este pueblucho hasta hallarte, nya!

Las personas comenzaron a alterarse tras esas palabras, así que Renzo rápidamente aparto el micrófono de su impulsiva guardaespaldas.

Renzo: ¡No me interesa la razón! ¡¡No pueden alterar a mi gente asi!!

Tsumeko: Renzo-sama, debió leer sobre nuestras creencias cuando nos contrato.

Renzo: Sí, son fanáticos de los gatos, ¿y qué?

Tsumeko: Nuestra gente ha estado persiguiendo al Sawarineko desde hace 12 años, nya. Se trata de una chica que ha roto las reglas de nuestra creencia y debe ser asesinada apenas la veamos.

Renzo: ¡¿Y eso a mí que me interesa?!

Ashiko: Te lo pondré de esta forma, Cerdo. La chica que buscamos es una criminal buscada en tres países. Déjanos matarla y tendrás a esos tres países en la palma de tu grasienta mano, nya. Deja que mas renegados se entere que tu mataste a la Sawarineko y vendrán a ti más rápido de lo que tú te vas a la mesa del bufet, nya.

Aquella oferta era algo que Renzo no podía rechazar. Pero si iba a permitir que las dos asesinas contratada por la religión criminal de los gatos hicieran un desastre en su aldea, al menos debía intentar cubrir la escena para que pareciera algo heroico. Se dirigió de nuevo al micrófono y se aclaro la voz.

Renzo: Amados compañeros, se me ha sido informado que una asesina buscada en tres países se ha infiltrado en nuestra aldea. Les pido, por favor, que todos vayan a sus casas y dejen que nuestras defensas se encarguen de esta situación.

Haruka no podía más que levantar la ceja con una mirada de “¿enserio?” mientras la oían nombrar varias veces. Mientras las personas comenzaban a entrar en pánico y correr, ella no se movió.

Mujer 1: ¡Kanari-chan! ¡¿Qué haces?! ¡¡Debemos irnos!!

Una sonrisa sádica y sedienta de diversión se dibujo en los labios de Haruka. De deshizo de la ropa que traía puesta para dejar ver que su ropa normal estaba debajo de esta, saco su blusa de hombros descubiertos de la chaqueta que tomo prestada de Kanari y se la coloco de inmediato. La mujer al verla, grito horrorizada y salió corriendo.

Haruka: Kuromaru-kun… Gracias por la ayuda, nya. Pero será mejor que te vayas a casa, nya…

El gatito negro no tardo en obedecer. Pronto, el centro de la ciudad no dejo a nadie más que no fueran Renzo, sus guardaespaldas, Haruka, y a su lado, Shintaro. Al momento en que los ojos de Haruka y las dos mujeres se cruzaron, a las tres se le dilataron los ojos, hambrientas de pelea y sangre.

Ashiko: Sawarineko… Je, eres más fea de lo que pensaba nya.

Haruka: Nya… ¿Enserio ese fue tu mejor inculto, nya? Lo de “cerdo” hubiera quedado mejor, nya…

Tsumeko: Haruka… Hija bastarda de la sacerdotisa Hiromi y un engendro de la arena… nya…

Haruka: Mama y papa, sí. ¿Vamos a discutir quienes eran mis abuelos también, nya? O quizás mis vidas pasadas, nya. Una vez una médium me dijo que fui un árbol, nya. Un árbol de manzanas, nya. Manzanas rojas, como la sangre, o como mi Goshujin, nya…

Renzo: ¿E-Ella está bien de la cabeza?

Tsumeko: Renzo-sama, ella esta mas lucida que usted… nya…

Ashiko: Esta usando malditos mensajes subliminales, nya. Busca llamar a esas cosas inservibles de los muertos.

Haruka: Nyaha… Mama tenía razón, nya. La religión actual está llena de basuras irrespetuosas e inservibles, nya. Aunque olvido mencionar enanas, huesudas y con mal gusto para cortes de pelo.

Ashiko: (Vena en la frente) ¡¿QUÉ ME DIJISTE, NYA?!

Tsumeko: Ashiko, está tratando de provocarte…

Haruka: Al menos la marimacho poste de luz tiene más cerebro que la otra…

Tsumeko: … Listo, ella se muere hoy…

Tenía que admitir que provocar a esas dos era endemoniadamente divertido. Pero la idea de atravesarlas con su sangre, hacerlas pedir piedad y arrancarles las cabezas con sus propias manos… la emocionaba de sobremanera…

Shintaro: Haruka…

Haruka: Nyahaha…

… Empieza el juego, nya…

Capítulo III: Las mentiras se limpian con sangre

Hombre 1: ¡¡CORRAN TODOS!!

La gente corría en pánico hacia ninguna dirección coherente. Varias explosiones se movían desde el centro de la conocida pacifica aldea Shizuku, hasta varios extremos de esta. Haruka continuaba esquivando los ataques de una demente e impulsiva Ashiko, la cual atacaba a diestra y siniestra con sellos explosivos.

Haruka: ¡¿No te pagan por proteger esta aldea, nya?!

La pregunta salió de una Haruka mas indignada que sorprendida. Parecía que el hecho de que personas ajenas a ella podían morir a causa de esas explosiones.

Ashiko: ¡¡Me pagan por proteger al inútil de grasa!! ¡¡Lo que le pase a este lugar no es mi asunto, nya!!

Antes de poder indignarse más, Haruka sintió el olor y presencia de la otra guardaespaldas detrás de ella. Solo tuvo que medio girar la cabeza para ver que ya se encontraba haciendo sellos para su ataque.

Tsumeko: Se nos enseño que no está bien involucrarse en aquello que no nos incumbe, no esperamos que una pecadora como tu entienda, nya… Garra azul

Haruka apenas pudo observar como la espada de Tsumeko parecía dividirse en tres hojas mas, de las cuales comenzaban a emanar descargas eléctricas azules. Sin embargo, Haruka no parecía tener intenciones de esquivarlo, en cambio se limito a sonreír socarrona y luego morderse el pulgar…

Haruka: ¡Nyahaha! ¡A ver que se hace con esos juegos de luces, nya!

Lo que comenzó con una pequeña gota roja, al instante término con una buena cantidad de sangre cubriendo buena parte del brazo de Haruka. La sangre termino por endurecerse hasta formar unos picos. Sin poder evitarlo, Haruka no pudo ocultar el evidente esfuerzo que llevaba mantener semejante masa en el aire, aunque por nada del mundo dejaría de sonreír al saber lo que venía.

Haruka: ¡¡Bloody Impact!!

Tsumeko tampoco tenía intenciones es esquivar nada. Pronto se veria cual de los dos ataques sería el más efectivo, y tras una gran explosión de luz y ondas de impacto que provoco una nube de humo, se logro ver la silueta de alguien salir disparado al otro extremo de la aldea, llevándose consigo buena cantidad de edificios.

La otra silueta que logro salir menos abruptamente de la explosión logro aterrizar de mejor manera en una de las azoteas cercanas. Era Haruka, quien por desgracia, no logro salir ilesa del ataque de Tsumeko. Corrientes de energía recorrían su cuerpo, haciéndole muy difícil el moverse.

Sin abandonar la sonrisa socarrona, admiro su obra de arte. El rastro de destrucción, escombros y evidente fuerza que había dejado el cuerpo de la poste de luz al caer. Probablemente estuviera muerta, y si no, al menos varios huesos pudo haberle roto… Ahora solo quedaba…

Ashiko: Joo… Estoy impresionada, Sawarineko, nya. Nee-san estará muy enojada cuando se levante.

Haruka: Nyaha. Si supieras lo poco que me importa, nya…

Ashiko: Tengo que preguntar, Sawarineko. ¿Por qué viniste a esta aldea?

Haruka dudo en contestar con la verdad no. se fijo en Shintaro, quien veía con dolor y angustia como las personas seguían huyendo en busca de auxilio. Luego, se fijo en alguien que brillaba por su ausencia, Renzo se había escondido. En lugar de ayudar a su gente a huir de la aldea, la rata cobarde había desaparecido. Al ver esto, Haruka pensó que ya no valía la pena ocultar su razón de ir a ese lugar.

Haruka: Lo diré tan fuerte como sea posible para que esta gente me oiga, nya…

La guardaespaldas que quedaba en pie vio como la gata maldita hacia los sellos con sus manos, pero no se molesto en reaccionar.

Haruka: Kuchiyose… Cheshire…

Una neblina rosada emergía de los pies de Haruka, sin embargo esta no se movió de ahí. La neblina permanecía alrededor de los pies de Haruka como si esperara sus órdenes, y efectivamente, no se movió hasta que la kunoichi le hablo.

Haruka: Dirígete a las afueras de la aldea y busca a una tal Yuukan, nya… Si alguien que no sea yo se acerca a su casa, mátalo, nya…

Fue en ese momento que la cabeza de un gato extravagante y siniestro se formo de la neblina. El felino no hizo más que sonreír malintencionadamente ante las órdenes de su señora.

Cheshire: … Entendido~

Y así como el extraño gato apareció, desapareció sin dejar rastro. El rostro de Ashiko parecía impasible a primera vista, pero Haruka pudo apreciar cierta sorpresa luego de ver a Cheshire.

Ashiko: Un gato Kimyōna, nya… Los sacerdotes decían que habían dejado de hacer contratos hace años.

Haruka: (Sonríe burlona) ¿Nya…? Eso si es raro, nya. Porque yo solo tuve que decirles que planeaba matarlos a todos ustedes y prácticamente me hicieron una fiesta de bienvenida, nya. Literalmente, nya. Akui dijo que hasta haría un pastel, nya. Al inicio dijo de vainilla pero yo lo prefería de chocolate, nya. Aunque Kako dijo que el dulce me haría mal en la figura, nya. Algo de calorías y grasas. Me dijo que empezara a comer vegetales y yo casi vomito, nya. Odio los vegetales, me dan nauseas de solo pensarlo, puag…

Ashiko: ¡¡Hacer esa ridiculez de hablar mucho no te sirve de nada, nya!!

Haruka: ¿Lo hago, nya? Eso explicaría porque mi Goshujin parece perdido cuando le hablo a veces, nya.

Ashiko: ¡¡Pues si lo haces y me desesperas!! ¡¡Te matare para no tener que escucharte, nya!! ¡¡¡Con razón todos te quieren muer-- ¡¡ARG!!

La interrupción tan abrupta de Ashiko fue a causa de una sensación de presión en su cuello. Ni siquiera noto el momento en que pequeños hilos rojos aprisionaron su cuello y la impulsaban hacia Haruka.

Haruka: Hablas demasiado, nya. Me irrita, nya. Cortemos esa irritante cabeza y acabemos con esa molesta voz, nya…

Mas sangre broto de una herida en la muñeca de Haruka hasta formar una guadaña roja. Ashiko si bien estaba impresionada, no podía dejarse llevar por su sorpresa.

Ashiko: ¡Je, no creas que me vas a ganar con eso!

Usando un kunai Ashiko logro soltarse de los hilos de sangre y apartarse de Haruka, no sin antes dejar varios sellos explosivos en su ropa. Con una sonrisa llena de demente emoción envió su chakra para acelerar las explosiones. El resultado fue glorioso para ella. Una explosión de tal magnitud que mando a volar varios objetos que se hallaban alrededor, y porque no, varias personas que seguían huyendo de la batalla. Era imposible que el Sawarineko sobreviviera a tal explosión. Tomaría el cadáver y la ataría para tomarse el placer de matarla las veces que le quedaban.

Haruka: Pero que ruidoso, nya…

Ashiko: ¡¿Pero qué?!

La nube de tierra, polvo y humo que dejo la explosión se disipo para ver a una Haruka envuelta en su propia sangre, su propia diabólica y fortificada sangre. Humo y vapor emanaban de ella, mientras se abría una abertura en su armadura que dejaba ver su ambarino ojo, ahora más serio que nunca.

Haruka’: Imaginaba que el gordo cobarde contrataría gente mejor para “proteger” a su aldea, nya… Pero aparte de ser incompetentes en el trabajo son tan molestamente débiles, nya…

Ashiko: ¡¿Pero qué dices…?!

Ignorando olímpicamente a una cada vez más furiosa Ashiko, Haruka fijo la vista en la poca gente estúpida que quedaba en los alrededores. Algunos hasta habían decidido quedarse a observar. Decidió aclarar primero algunas cosas antes de proseguir a la masacre… Tomo una fuerte bocanada de aire para hablar tan fuerte como le fuera posible.

Haruka: ¡¡Estoy aquí porque el que ustedes llaman “Traidor” me lo pidió, nya!! ¡¡Dicho traidor, Shintaro-nya, me ha pedido que no solo mate a su asesino, nya, me ha pedido que revele la verdad de su muerte, nya!!

Varias personas dejaron de correr al escuchar eso. Incluso el mismo Renzo salió de los escombros de lo que solía ser su preciosa tarima para escuchar atentamente con nerviosismo visible.

Haruka: Como fiel seguidora de Bakeneko-sama y Nekomata-sama, nya, tengo el deber de ayudar a aquellos que han muerto, nya. ¡¡Quien me quiera creer que me crea, nya!! ¡¡No me puede valer menos lo que les pase a ustedes, nya!!

Ashiko: ¡¡YA DEJA DE HABLAR, NYA!!

Una alterada Ashiko comenzó a prepararse. Usando un pergamino invoco lo que se podría llamar mazo gigante con un símbolo explosivo en el extremo. Estuvo a punto de arremeter contra la kunoicho de ojos ambarinos, sin embargo los mismos hilos de sangre le impedían el moverse.

Ashiko: ¡¡Maldito gato…!!

Haruka: Shintaro jamás vendió su preciada y estúpida aldea, nya. El buscaba algo mejor, nya. Él buscaba que su gente pudiera defenderse de la situación en la que se encuentran actualmente, nya…

Varias personas se comenzaron a acercar. Haruka no podía saber si la curiosidad que sentían era tan fuerte como para hacerlos cometer la estupidez de permanecer cerca de dos mujeres que podían volver polvo su aldea antes de que saliera el sol.

Haruka: Su aldea está siendo destruida, nya. Sus hogares, sus vidas, nya. No tengo intenciones de detenerme, como ya dije no podría importarme menos este lugar, nya… Sin embargo, nya. No puedo ignorar la presión en mi estomago que me provoca al ver tanta idiotez junta, nya. Su querido y amado Renzo-sama, nya, no ha buscado la seguridad de su tierra de forma diplomática, nya. Ha contratado a criminales, nya, ninjas renegados, nya. Estas dos mujeres que permanecían a su lado pertenecen a un maldito culto satánico que se ha hecho famoso por sus servicios en asesinatos y maldiciones, nya.

Susurros de sorpresa no se hicieron de esperar, seguido por varios “es imposible, “es mentira”, “¿Renzo-sama?” entre la poca multitud que se quedo a escuchar.

Haruka: Nya, mejor me voy a un caso más accesible a la cobardía del cerdo, nya. Una criminal buscada en tres países arremete contra su aldea, nya, ¿No sería lógico evacuar el lugar, nya? ¿Ayudar a su gente, nya? En lugar de eso yo solo lo he visto escondido detrás de esa tarima, nya… Asesinaron a un hombre que los amaba, nya. Y le dieron el poder a un cerdo egoísta, cobarde y manipulador, nya. Que solo le interesa su seguridad cuando ve a su pueblo caerse a pedazos frente suyo… Viendo la situación actual, nya. ¿La idea de Shintaro no tiene sentido, nya?

Hombre 1: ¡¡Todo eso es mentira!!

Dirigió sus brillantes ojos amarillos hasta un aldeano que surgía de entre los escombros de lo que pudo haber sido su casa.

Hombre 1: ¡Renzo-sama jamás haría eso!

Hombre 2: ¡¡Cierto!! ¡Renzo-sama nos ha protegido todos estos años gracias a su inteligencia!

Mujer 1: ¡¿Qué tiene de malo pedir ayuda extra?! Los demás países no son de fiar, y por eso ninjas desertan de ellos. ¡Renzo-sama solo busca nuestro bienestar!

Mujer 2: ¡Renzo-sama, no tiene que preocuparse de nada! ¡¡La aldea siempre estará con usted!! ¡Ninguna criminal mentirosa nos hará cambiar de parecer!

Haruka: … Les lavaron el cerebro, nya…

Tsumeko: Subestima la habilidad de Renzo-sama… nya…

Haruka: ¡¿Nya?!

Lo último que se pudo ver fue una explosión provocada por un potente rayo azulado. La gente que estaba cerca voló por los aires, y la que no, volvieron a su afán de correr hacia cualquier lado, los más listos tomaron el consejo de Haruka y decidieron abandonar la aldea.

Tsumeko, golpeada y con heridas visibles, salió de la explosión caminando lo más tranquila que sus fuerzas le permitían.

Tsumeko: El ser humano es listo, las masas son estúpidas… Renzo-sama solo tuvo que fortalecer el temor de la aldea hacia el mundo exterior y moldearlo a su conveniencia. Ya no importa si saben la verdad o no. No importa si conocen la cobardía y engaños que son naturales en el, nada cambiara… nya… Esta gente ha sido manipulada por 15 años, ¿De verdad creíste que con venir aquí y decir esas palabras cambiaria algo…?

Haruka: … Tienes razón, nya… Fue una tontería de mi parte, nya…

Los hilos que sujetaban a Ashiko terminaron por deshacerse, volviéndose un charco rojo debajo de ella. La sonrisa demente y emocionada de la asesina de haori negro no se hizo esperar. Sujetando su mazo con seguridad termino por colocarse al lado de su Nee-san.

Tsumeko: Mis garras azules son descargas de energía eléctrica que al tocarte alteran tu chakra y tu capacidad de moverte. Tu cuerpo terminara paralizado e inútil… Admito que tu golpe anterior termino por romperme varias costillas y una pierna… Te daré ese gusto… Pero no podrás hacer nada ahora. Al ser alterado tu chakra no podrás manejar tu sangre y atacar o defenderte… nya…

Ashiko: Puede que seas aterradoramente fuerte, Sawarineko. Pero morirás esta vez, nya. Y me encargare personalmente de matarte las veces que hagan falta…

La nube provocada por la explosión termino por disiparse, y dejar a la vista a una inmóvil Haruka tendida en el suelo. Varias chispas eléctricas azules se producían a su alrededor, junto con varios espasmos en sus extremidades. No había duda, la descarga le había afectado… Pero aun así…

Haruka: Nyaha… Gomennya, Shintaro… Tu aldea no quiere entender razones…

Shintaro: … No… Esta dejo de ser mi aldea hace tiempo… Te lo agradezco Haruka… Quizás no lo entiendan o no quieran aceptarlo, pero ahora todos saben lo que realmente sucedió… Si te hace sentir mejor, lo que le suceda a este lugar tampoco me importa…

Haruka: (Sonríe) Nya… En cierta forma, sí me hace sentir mejor, nya… Ahora no hay nada que me limite, nya…

Tsumeko: ¿Qué tanto balbuceas?

Haruka: … Danza descompuesta

Una buena cantidad de cadáveres emergieron del suelo y sujetaron con fuerza a Tsumeko y Ashiko. La sorpresa de ambas no podía ser más visible, la misma Haruka debía admitir que estaba sorprendida también… No pensaba que la cantidad de cadáveres en el pueblo fuera tanta…

Ashiko: ¡¿Pero qué demonios?!

Tsumeko: ¡¡Imposible!! ¡La electricidad no puede permitirte hacer esto! ¡No con tu chakra tan alterado!

Haruka: Y tienes razón, nya, mi chakra esta horriblemente alterado…Pero solo lo necesito para llamar a los cadáveres, cosa que he estado haciendo cada vez que abro la boca, nya… Una vez aquí, lo que ellos hagan no es del todo obra mía, nya…

Ashiko: ¡¡No puede ser, nya!!

Haruka: Admito que no me esperaba esta cantidad de cadáveres, nya… Creo que su jefe no les advirtió sobre esto, nya…

Unas miradas llenas de furia asesina se dirigieron a Renzo. Aunque aquella información les habría ahorrado esa sorpresa, aun así, la situación no cambiaba.

Ashiko: ¡¡Ja, solo necesitan un golpe para que vuelvan a caer!! ¡Invocar esta panda de bolsas de carne no te ayudara en nada, Sawarineko!

Haruka: Puede que sí solo necesiten un golpe, pero primero debes librarte de ellos, nya…

La cantidad de cadáveres alrededor de ambas les impedía moverse de cualquier forma más que solo forcejear. Esto sumado a la fuerza natural que tiene un cadáver, librarse de ellos no era tan fácil como sonaba.

Haruka: Hasta ahora he estado usando lo que me enseño papa, nya… Creo que es hora de que prueben l que me enseño mama…

El chakra de Haruka emanaba de ella de forma brusca y salvaje. Sin orden o patrón. No hacía falta el control del chakra en esta parte, tampoco el control del cuerpo. Solo la belleza libre de la iracunda fuerza bruta… Haruka alzo levemente la cabeza del suelo para dejar ver la transformación de sus ojos ámbar al rojo sangre…

Haruka: La palabrería de ustedes dos ya me tiene harta, nya…

Veamos cómo se las arreglan con la Ira de un gato maldito…

Los ojos de Yuukan no apartaban la mirada del fuego, el humo, los escombros de lo que quedaba de la aldea Shizuku. Varias explosiones y gritos de pánico se oian desde la dirección del caos…

Cheshire: Ohh…~ Mi señora es tan desordenada como siempre. ¡Kako estaría tan orgullosa de ella si viera este espectáculo..!~

Yuukan: (Lo mira) Por más que me lo expliques no logro entenderlo…

Cheshire: Ese no es asunto mío. Solo se me ordeno cuidar de ti y de tu casa. Deberías ser agradecida, ya te he salvado tu patética existencia cubierta de kimono barato unas 7 veces..~

Yuukan: ¿K-Kimono barato?

Cheshire: ¡Oh! ¡Haruka-chaaaann…!~

Cheshire se dirigió entusiasmado y algo dramático a una polvorienta y cansada Haruka. Quien iba subiendo la colina entre cogeos y leves gemiditos de dolor.

Haruka: ¡Nyaaahhhh! Odio esa técnica, nya. A-Ahora me va a doler el cuerpo muchos días, ¡nya…!

Cheshire: ¡¿Ehh…?! ¿Haruka-chan, te fue difícil contra esa debilucha? ¡Qué horror, a Kako le va a dar algo!

Haruka: Primero, eran dos, nya. Segundo, Kako-ma no tiene que enterarse de detalles, nya…

Cheshire: Bueno, bueno~ No le diré que estás en tu lecho de muerte porque me has dado un bonito espectáculo de fuegos artificiales. Yo ya cumplí con lo que me ordenaste, así que si me disculpas, yo dejo la escena… Bye..~

Cheshire termino desapareciendo en una nube de humo rosada. Dejando a Haruka cara a cara con la esposa de Shintaro…

Yuukan: Así que tu eres “La señora” de ese gato tan raro…

Haruka: En cierta forma, nya…

Yuukan: … Haz destruido el pueblo…

Haruka: No fui yo sola, nya. Y honestamente ese lugar parecía más un establo de ovejas que un pueblo, nya…

Yuukan: … Shintaro…

Haruka: Lo que él mas quería esa saber si estabas bien, nya…

Yuukan: … Rintaro tiene más o menos tu edad… Hace un par de meses se fue a buscar un nuevo hogar para los dos. Renzo no me dejaba abandonar la aldea…

Haruka: En ese caso mejor preparate para la mudanza, nya.

Yuukan: Gracias…

Haruka: … Shintaro te amaba mucho, nya… Desde que murió no hacía más que pensar en ti y en su hijo, nya… Le dolía mucho no saber como estaban, nya…

Yuukan: Hablas como si solo estuviera en un viaje de 15 años y que volverá pronto…

Haruka: Tómalo como gustes, nya. Pero ahora el estará esperándote a ti y a tu hijo del otro lado, nya… Al menos ahí estará mas cómodo, sabiendo que tu y tu hijo están bien, nya.

Yuukan: Gracias… Le hablare a mi hijo sobre ti y lo que me has dicho… Sabes, el no es nada feo. Se parece mucho a su padre, ¿no te importaría conocer a mi hijo Rintaro?

Haruka: Nyah… Por favor no. no creo que a mi Goshujin le guste que me presenten a otros chicos…

No había más que decir. Shintaro había pasado al otro lado desde antes de dejar la aldea. Había soltado cualquier relación con Shizuku, y sabia que su esposa e hijo estaban bien… Estaba en paz, y ahora podía irse a ese ugar mejor del que todos hablan… Y ella podia irse de nuevo al lado de su Goshujin, sin embargo, aun quedaba algo por Hacer…

Renzo: ¡¡Mgghhffg…!!

Haruka subió una colina que daba una buena vista de Shizuku. Desde ahí podía ver el desastre que había hecho, las casas destrozadas, lo que quedaba de Tsumeko y Ashiko. Observaba esa escena con un atado y más que aterrado Renzo a su lado.

Haruka: Quiero que veas como ese poder que conseguiste a punta de mentiras y asesinatos se quema junto contigo…

Fijo la mirada a Renzo. Amordazado, sudando, temblando. Era patético. Al menos dentro de poco no tendría que ver esa lastimosa cara nunca más… Prosiguió a hacer el sello con sus manos sin apartar la vista de la difunta aldea Shizuku… Era hora de dale una despedida apropiada a ese lugar, y a su gente en el…

Haruka: Kuchiyose… Kako…

Capítulo IV: Sabía voz, tendencia pirómana

¿?: Haruka-chan… Sera mejor que despiertes…

La agraciada y mortal figura de un tigre brillando entre la calma del bosque era fácil de notar. Kako, una tigre blanca luminosa, llevaba en su espalda una más que ausente Haruka se hallaba dormida acurrucada en su lomo. Era algo típico. Haruka jamás dejaba pasar un día sin tomar una siesta. Se había vuelto rutina desde bebe, y no parecía haber indicios de que eso cambiara… Pero toda buena siesta llega a su fin en algún momento.

Haruja se hallaba cómodamente acurrucada en forma de bolita en el cálido lomo de su ”Kako-ma”, un apodo que le había puesto desde la primera vez que la invoco. Ronroneaba entre sueños que, a juzgar por sus gemiditos dormida, eran relajantes y cálidos. Tenía que admitir que podía verse adorable cuando quería… Kako paro su andar lentamente, provocando perturbar a su invocadora lo menos posible, hasta al fin lograr echarse en el suelo.

Kako: Haruka-chan, ya debes despertarte…

Haruka: ¡N-No quiero, nya…!

Intentando no abandonar el país de los sueños, Haruka froto uno de sus ojos de la forma más felina posible, para luego trata de esconder su rostro entre el pelaje de Kako, buscando calor y tranquilidad. La gigantesca bestia no podía más que respirar resignada, Haruka podría ser una verdadera niña mimada a veces…

Kako: Haruka-chan, ya nos alejamos bastante de esa… digamos aldea, pronto estaremos cerca de tu… digamos “Amo”, y no creo que le agrade verte en ese estado…

El estado de Haruka era el de una chica sobreviviente a una pelea callejera. Estaba cubierta de tierra, con moretones, despeinada, y con rastros de cenizas en todo su cabello.

Haruka: ¡N-Nyaahhw…!

Mientras se estiraba y recurría a lo más profundo de su fuerza de voluntad para despertarse, Haruka echo un vistazo al cielo sobre ella… Era un espectáculo de atardecer. Colores naranjas, amarillos, hasta violetas lograban divisarse, pero lo que mas resaltaba, era un encantador rojo que unía a todos los demás. Haruka sonrió mientras veía aquel hermoso cielo acostada bocarriba en el lomo de Kako…

Kako: Pare cerca de un arrollo pequeño. Anda a limpiarte…

Haruka: Gracias, nya… ¿Nee, Kako-ma, nya?

Kako: ¿Mm?

Haruka: ¿Segura que no dejaste a nadie vivo ahí, nya?

Kako: No dudes de mis habilidades, Haruka-chan. Me ofendes…

Una leve risita se escapo de los labios de Haruka.

Pronto ya estaba tomando un baño en aquel pequeño arrollo, mientras Kako vigilaba atenta a cualquier amenaza, y dispuesta a comerse a cualquiera que tratara de espiar a Haruka… Aun así, había cosas que se tenían que hablar.

Kako: Lo que hiciste fue estúpido…

Haruka: (Saca la cabeza del agua) ¿Nya?

Kako: Ir a ese pueblo y destruirlo. Sabes que estuvo mal.

Haruka: ¡Ah, vamos, nya! Esa gente era una panda de cerebros moldeados. El mundo está mejor sin esa aldea, nya.

Kako: No todos eran moldes Haruka-chan. Los inteligentes te hicieron caso y salieron del pueblo, pero ahora no tienen un lugar a donde volver.

Haruka: Nyagh. Eso no es asunto mío…

Kako: No digo que te preocupes por ellos, pero tampoco le jodas la vida a nadie sin razón. Tus acciones tienen consecuencias Haruka-chan. “No te metas en lo que no te incumbe”… Las enseñanzas de Bakeneko-sama y Nekomata-sama no son para que hagas lo que te dé en gana y no sufrir las consecuencias de ello… No te metas en la vida de las personas, pero no les hagas daño si no esperas que te hagan daño a ti.

Haruka: (Frunce el seño) Si piensas de esa forma no debiste quemar ese pueblo entero, nya.

Kako: Me invocaste, tenía una misión que cumplir.

Haruka: No creo que ni a Bakeneko-sama o Nekomata-sama hayan estado satisfecho dejando impune a un pueblo que mato a un hombre que los amaba más que nada, nya.

Kako: Y precisamente esa es la parte que te salva el pellejo. Lo que hizo ese hombre grandote no estuvo bien. Fue malo, sucio, cobarde, ruin, defínelo como quieras, y la parte del pueblo que lo seguía no era mejor.

Haruka: Entonces lo admites, nya.

Kako: Escucha lo que dije. “La parte del pueblo que lo seguía”. Eso significa que algunos de ellos confiaban en Shintaro, pero al no tener un lugar a donde ir debían permanecer en ese lugar… ¿Ves a donde quiero llegar?

Kako dirigió la vista hacia Haruka, pero solo encontró a una niña haciendo burbujas bajo el agua… Y si había algo que sacaba a la tigresa de quicio era que no le prestaran atención. Incendiando todo su cuerpo, solo hizo falta una de sus patas hundida en el agua para que esta se volviera insoportablemente caliente.

Haruka: ¡¡NYYAAH!!

Salió del agua tan rápido como le fue posible. Ni siquiera se preocupo de no tener ropa encima, con tal de huir del agua hirviendo era feliz, y una roca de buen tamaño le sirvió de refugio… Aquello le hizo recordar lo imponente que podía ser su “Kako-ma”, y lo aterradora que se ponía poner si se enojaba.

Kako: (Vena en la frente) ¡¡Presta atención cuando te hablan, mocosa mimada!!

Haruka: ¡B-Bueno, nya! T-Te presto atención, nya…

Kako: Maldita sea, Haruka. Trato de darte una lección aquí.

Haruka: Sí, nya. Continúa…

Kako: Trato de decirte que seas mas empática con otros. ¿Te pusiste a pensar en la situación de la gente? Es imposible que todo un maldito pueblo este de acuerdo con un imbécil con exceso de grasa…

Haruka: ¿Notaste que eres muy ruda cuando hablas, nya?

Kako: Te voy a quemar los huesos si me vuelves a interrumpir.

No hizo falta más para que Haruka se cubriera su irrespetuosa boca con ambas manos. Y ella más que nadie sabía que Kako era fácilmente capaz de cumplir sus amenazas.

Kako: No te metas en asuntos que no te incumben. Se nos ha dado esa enseñanza porque debemos aprender a ponernos en el lugar de todas las partes que involucran un problema, sino no sirve de nada que nos involucremos. Esta el lado de Shintaro, del cerdo y el de la gente que vivía en ese pueblo… El miedo que habitaba en el corazón de todos ellos era tan inmenso, lo suficiente para pensar en locuras, en el poder sobrevivir… Quizás si solo te encargabas de Renzo y de sus guardaespaldas, hubieses podido hablar con la gente de ese pueblo, hacerlos entender… No pienso hacerte sentir culpable con esto, pero quiero que tomes la lección de todo esto.

La kunoichi se mantuvo en silencio un momento para reflexionar sobre las palabras de la tigresa blanca. Algunos malos recuerdos pasaron frente a sus ojos de repente. Su madre, la primera vez que murió, su padre, el momento en que tuvo que huir a Konoha. Sintió la necesidad de morderse un labio luego de que un pensamiento atravesó su mente. Ella no era mejor que las personas que habían atacado a sus padres, bueno, tal vez sí, pero el haber destruido un pueblo entero de esa manera la llevaba a estar cerca de ser igual a las personas que mataron a su madre o a los shinobis que atacaron a su padre…

Esto no paso desapercibido por Kako. Soltó un suspiro antes de acercarse a una Haruka honestamente reflexiva. Se acomodo más cerca de la orilla del agua mientras Haruka aun estaba en el agua sin dejar de pensar.

Kako: Mira, te daré algo para que te acuerdes de lo que aprendiste hoy.

Lentamente, la impresionante bestia comenzó a abrir su boca. Cerca de la orilla, Kako dejo salir de su boca una pequeña bolita negra, mojada y hasta temblorosa... Se trataba de un pequeño y escuálido gatito bebe, el cual no paraba de temblar, y casi al instante de salir de la boca de Kako empezó a maullar en busca de auxilio.

Haruka: ...... ¿Hace cuanto tenías eso ahí, nya?

Kako: No entremos en detalles, lo que quiero que hag--

Haruka: ¡¿ESTAS LOCA, NYA?! ¡¿Cómo andas por ahí como si nada cuando tienes un gatito en el hocico?!

Kako: ¿Te quieres calmar? No es como si lo hubiera regurgitado ni nada, simplemente lo guarde ahí.

Haruka: ¡¿No lo podías guardar en otro lado, nya?! ¡¡El pobrecito tiene que estar traumado, nya!! ¡Las cosas que debió ver ahí dentro nya…!

Kako: LA pobrecita. Es hembra.

Haruka: ¡¡Me vale si es hermafrodita, nya!! ¡¡Eso fue grotesco!!

Kako: No tengo pulgares y camino a cuatro patas. Perdóname si no conozco otra forma de traer algo… Aunque fue difícil no tragársela, lo admito.

Haruka: (Con la cara verde) Me voy a enfermar, nyahg…

Kako: Concéntrate, Haruka-chan… Esta pequeña vivía en esa aldea que destruimos.

Los amarillentos ojos felinos de Haruka se fijaron en la pequeña criaturita que aun se hallaba maullando por ayuda. Era bastante pequeña, más de lo normal. Su pequeño cuerpo temblaba por la humedad… O tal vez por el hecho de salir de la boca de un tigre gigante.

Kako: La encontré llorando en los escombros… Te la voy a dejar, Haruka-chan. Tendrás que cuidarla y darle el hogar que le quitaste.

Haruka: ¿Qué yo que, nya?

Kako: Me oíste bien.

Ciertamente Haruka nunca antes había pensado en cuidar de otro ser vivo que no fuera ella misma, y muy recientemente su “Goshujin”. Pero jamás se había preocupado por cuidar de algo tan delicado como lo era un gatito. Se fijo otra vez en la pequeña bolita temblorosa de pelo mojado. Aun maullaba por ayuda y no paraba de temblar, y por alguna razón, Haruka no se contuvo cuando sin darse cuenta tomo a la pequeña gatita en sus brazos y la acomodo en su pecho.

Haruka: Ya, ya, nya… Te asustaste mucho ahí, ¿Verdad? Ya todo está bien, nya…

Casi de forma inmediata, la pequeña bolita temblorosa se escondió tanto como pudo en el pecho de Haruka, y su llanto disminuyo considerablemente. La kunoichi continuo acariciando el pequeño cuerpo de la cría para hacerla sentir segura.

Kako: No encontré algo parecido a su madre cuando la encontré, y es bastante pequeña. Tendrás que cuidarla en extremo…

Haruka: ¿Y se supone que esto me hará reflexionar por mis acciones, nya? ¿Cuidar de una mascota?

Kako: Te hará pensar en los otros gatos y personas que dejaste sin hogar.

Se tomo unos momentos para pensar en aquellas palabras, y ya para entonces, la pequeña gatita había dejado de llorar.

Haruka: … (Suspira) ¿Cómo haces para saberlo todo, nya?

Kako: Yo no lo sé todo, solo sé que todo se puede quemar…

Akai: ¿Una mascota?

Haruka ya había regresado al lugar de encuentro con su Goshujin, y ya para entonces había creado una clase de vinculo con su nueva responsabilidad.

Haruka: ¡¡Una mascota no, nya!! ¡Una compañera! Ella nos ayudara en nuestros viaje y nos hará compañía, nya.

Akai: Mm… La vas a traer aunque te diga que no, ¿verdad?

Haruka: Goshujin aprende rápido, nya.

Akai: (Suspira)… ¿Ya le pusiste nombre?

Haruka: ¡¡Maraca de Chocolate, nya!!

Akai: …

Un incomodo y perturbador silencio se hizo presente al instante, que solo fue interrumpido por una ráfaga de brisa… Ya quedaba más que claro que Haruka no era una experta en poner nombres.

Akai: … ¿Por qué no mejor Roku?

Haruka: ¿Roku, nya?

Akai: Kuro (negro) al revés.

Haruka: También sirve, nya.

Una más tranquila gatita negra, ahora bautizada Roku, miraba con una clara inocencia a su alrededor. No se había separado de los brazos de Haruka desde que salió de la boca del tigre, y cada vez que lo hacía, se echaba a llorar como si su vida dependiera de ello.

Akai se acerco con cuidado para estar cerca de Haruka y poder acariciar delicadamente la diminuta cabeza de Roku. Si bien era muy pequeña para ronronear, pudo responder con leves maullidos el gusto que sentía. Por su parte, Akai adoptaba una mirada seria en su único ojo visible.

Akai: Mm... Haruka, (Acaricia un poco el mentón de Roku) es obvio que nosotros solos no lograremos nuestros objetivos.

Haruka: Eso es obvio, nya

Akai: Por eso lo acabo de mencionar... Nuestra fuerza no es suficiente... Para lograr la destrucción que queremos, necesitamos más poder...

Haruka: Por eso la traje a ella, nya. (Alza a Roku) Aceptémoslo, Goshujin es un debilucho, nya. Sin mi esta perdido, a la deriva, como en un barco, un barco pesquero, nya. De atún es mejor, nya, aunque me da hambre. ¡Goshujin, hay que buscar comida, nya! Y leche, Roku necesita leche, nya, y una camita para tomar la siesta, nya.

Akai: (Frunce el seño y suspira) Lo que voy a decirte es de suma importancia, así que escucha. (Acaricia la cabeza de Roku)

Cada vez se notaba más la simpatía de Roku hacia Akai. Esta vez, la pequeña bolita de pelos trato de atrapar los dedos del shinobi con sus garritas.

Haruka: Siempre escucho, nya. No soy sorda.

Akai: Eso es bueno... Nosotros debemos unirnos a una organización... Y aprovechar todo lo que nos pueda ofrecer y que no está a nuestro alcance para cumplir nuestros objetivos...

Haruka: Nyah... Goshujin está muy hablador, nya. (Lo mira) Es mi Goshujin, iré a donde Goshujin vaya, nya. Mientras tenga comida, leche y a Goshujin estaré bien, nya... De cualquier forma, nya. Si piensa unirse a un culto le hará falta alguien que le patee el trasero y lo ayude a salirse cuando las cosas se pongan feas, nya, como un salvavidas, nya. Ahí entra su servidora, nya, y esta cosita también (Vuelve a alzar a Roku).

Aunque ya para esto la pequeña Roku estaba en el país de los sueños.

Akai: Mmn... (Asiente un poco y se da vuelta) Muy bien... (Se soba un poco su mejilla tratando de ocultar su sonrojo) Porque nosotros no nos uniremos a cualquier culto u organización... Formaremos parte de Akatsuki Afterlife.

Haruka: ... Goshujin... (Parpadea un par de veces) ¿Como le hace para ponerse más rojo, nya? ¿Y Akatsuki? Goshujin, yo creo que ya está lo suficientemente rojo, nya. Si sigue se va a volver un tomate, nya. O quizas una manzanya… De repente me dio hambre de pasta con jugo de manzana, nya. ¡Goshujin, me dio hambre, nya!

Akai: (Se soba un poco la frente y suspira) Si, si... Ya lo entendí bien.

Haruka: ¡¿Y porque sigue aquí paradote, nya?! Ahora es responsable de una boca mas, nya. Consíganos comida mientras vamos en camino a esa luna roja, nya. Aunque para eso haría falta ser astronauta e ir al cielo, nya. Aunque no de la forma de cuando uno se muere y va allá, nya. Aunque sería lindo ver las estrellas tan cerca. ¡Nya, ya se! Goshujin hará bolitas de carne en forma de estrella y hará leche especial para Roku, nya.

Sabía que su palabrería podía fastidiar a su Goshujin, y eso le gustaba. Sin embargo Haruka prestaba total atención a las palabras de su compañero. Estaba consciente que ella sola no lograría sus objetivos, y al parecer, comenzaba a comprender que con su Goshujin no sería suficiente tampoco. Si bien ambos eran fuertes, se necesitaba más gente para lograr aquello que anhelaban, en el caso de Haruka, un país entero y dos aldeas shinobi…

Haruka: Goshujin, nya…

Akai: ¿Mmn..?

Haruka: Pondré las cosas claras, nya.

La entonación seria en las palabras de Haruka no pasó desapercibidas para Akai. Lo que sea que fuera a decir, era importante, al menos para ella y le convenía prestar atención.

Haruka: Yo no seré Neko de nadie, nya. Bueno, de nadie que no sea Goshujin, nya. El hecho de que vayamos a un grupo más tarde no cambia mi forma de pensar, nya. Al inicio veía en Goshujin la seriedad y enfoque que a mí me faltan, y ahora reclamo tu seriedad y enfoque como míos también, nya… No me voy a separar de mi Goshujin, primero porque sin mi esta perdido, nya, y segundo porque… Siendo honesta, no confió en nadie más que en Goshujin, nya… Así que el trato sigue siendo el mismo, nya. Seguiré tus ordenes, nya, y te protegeré, nya. No le hare caso a nadie más, nya… Más le vale hacer lo mismo, nya.

Por un momento de silencio, Haruka se fijo en su Goshujin. Ninguno de los dos apartaba la mirada del otro, y el único sonido que se oía era el del canto de las aves y los pequeños maulliditos de una Roku dormidita.

Akai: (Parpadea un par de veces más) Hmp... (Sonríe un poco con sus ojos cerrados y asiente) Por mi está bien, haz lo que quieras.

Haruka: Si no cumple con su parte le arrancare la cara, nya.

Akai: Esta bien, esta bien.

Haruka: Aclarado eso, nya. Vaya por comida, nya…

Y luego vayamos a ver ese Akatsuki Afterlife

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