Caminos Opuestos
~El Tesoro sin Nombre~
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(パスは失敗~無名財務省~, Pasu wa shippai ~Mumei Zaimushō~)

Información
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Caminos Opuestos ~El Teatro Infernal~
Saga Caminos Opuestos (Saga)

"Como una serpiente, aguardando por el más movimiento de su presa, el ángel caído, inmóvil, esperaba con ansias el actuar de sus contrincantes.
Sin hacer caso alguno a las plumas caídas de sus alas, el ángel decidió permanecer en las sombras
".

Caminos Opuestos ~El Tesoro sin Nombre~ (パスは失敗~無名財務省~ lit. Pasu wa shippai ~Mumei Zaimushō~) Es el tercer capítulo de la saga Caminos Opuestos, así como la continuación directa de Caminos Opuestos ~La Ignorancia de los Caídos~.

Manteniendo a sus contrincantes entre sus demoníacas manos, Daisuke, aún controlando el inmortal cuerpo de Yorumaru, seguía manteniendo una gran ventaja en el campo de batalla, aún cuando su contenedor luchaba por recuperar el control total de su ahora desleal cuerpo.
Fuera de la real catástrofe, la batalla parecía ser incluso peor en el interior del caparazón que contenía las almas de Daisuke y Yorumaru.

El Falso Dios
-La Gourmandise-

0pxv/ox94vKoebyM0 Green Eyed Jealousy


"Ofreciendo la última gota de cordura que le quedaba a sus nefastos deseos, el monarca, ansioso por obtener aún más poder del que tenía, logró satisfacer su hambre de fuerza, dejando atrás incluso su locura".


Tratando de estabilizar su andar, Daisuke, no apartando la vista de sus enemigos, se alejó no solo de Tsubomi, sino también de Shiro y Kozuke, siendo que se encontraba en un punto en el que no solo era el blanco perfecto para éstos, sino que podía ser fácilmente neutralizado si, de alguna manera, decidieran cooperar entre sí para derrotarlo...

Quedando ahora frente a frente ante sus tres contrincantes, Daisuke, dejando escapar una más que audible risa, no hizo más que ponerse de cuclillas en el suelo, como si estuviera esperando a que éstos lo atacaran; una vez más, había regresado a su posición dentro de aquél curioso juego de casería...

Shiro: Oye, Kozuke...¿Te encuentras bien?

Kozuke: Me he recuperado de cosas peores...

Kozuke, manteniendo su mano izquierda sobre su pecho, justo sobre la notablemente profunda herida que la espada de su contrincante le había causado minutos atrás, se encontraba una vez más empuñando los restos de su ahora destruida Katana; junto a su compañero, no tenía más opción que enfrentarse a quien siempre vio no como un compañero, sino como un hermano, en una batalla que podría incluso decidir el destino de su propia vida...

Shiro: Creo que estamos lo suficientemente tranquilos en éste momento como para poder preguntarte algo...¿De dónde sacó Yorumaru a ésta niña?

Molesto, tras escuchar las despreocupadas palabras de Shiro, Kozuke no pudo hacer más que responder de mala gana a su pregunta, tratando no solo de mantener la compostura, sino también de no perder la poca concentración que tenía en aquél momento; para él, en aquél caótico momento, un golpe certero podría llegar a ser el final de la batalla...

Kozuke: No lo sé; de todas maneras ¿acaso no nos vez todo el tiempo con esas cámaras? deberías de saberlo por ti mismo...

Poniéndose de pie por completo, y llevando su mano derecha a su rostro, cubriendo la mitad de su rostro, mientras esbozaba una torcida sonrisa, Daisuke se dirigió a sus contrincantes, con el tono burlón que parecía incluso caracterizarlo...

Éste es en verdad un baile muy divertido...
...Aunque sus pasos sean incluso más lentos que los de una niña.

Tratando de poner un alto a las palabras de su contrincante, Shiro, sin pensarlo dos veces, terminó por abalanzarse hacia él, espada en mano, con la intención de terminar con aquella batalla en aquél temprano instante...

Instantáneamente, Shiro realizó un corte con la hoja de su envejecida Kusanagi, el cual lograría, por mucho, solo cortar parte de la piel del pecho de su contrincante, dejando ver la cantidad de sangre que su anterior y aparentemente inexistente herida había expulsado...

Daisuke: Ese realmente debió haber sido un buen corte...

Para sorpresa de Shiro, quien no solo sabía que aquél golpe debería haber sido capaz de herir a Daisuke, éste no había sido capaz de hacer más que causar un leve rasguño en su piel...

¿Que tal si intentas de nuevo?

Solo riendo tras pronunciar aquellas palabras, Daisuke se preparó para evadir los ataques de Shiro, quien, moviendo la hoja de su espada en diferentes direcciones, buscaba cortar el cuerpo de su enemigo...

Daisuke: ¿Acaso necesitas que vaya más lento? No pareces poder seguir mis pasos...

Deteniéndose en seco, Daisuke tomó la mano con la que Shiro estaba empuñando su vieja espada, y con un solo movimiento, hizo que la hoja de ésta se clavara en su pecho, justo en el lugar en el que debería estar su corazón...

Para sorpresa de Shiro, justo en el momento en el que su espada entró en el interior del pecho de su contrincante, traspasándolo, la sangre que había cubierto la hoja de la Kusanagi había comenzado a ennegrecer su superficie...

¡Alégrate!
¡Tendrás un bonito recuerdo de éste momento cada vez que logres desenfundar tu arma!

Extrayendo con brusquedad la hoja de su espada, Shiro se alejó lo más que pudo de Daisuke, dirigiéndose directamente al lugar en el que Kozuke se encontraba; ahora, a un lado de Tsubomi, tratando de hacerla salir de aquél turbio campo de batalla...

Daisuke: Ciertamente...Es lamentable...¡Realmente esperaba mucho más de ustedes! (Riendo)

Observando el lugar en el que el propio Daisuke había clavado la hoja de su espada, Shiro se percató de que aquella incluso mortal herida se había cerrado por completo, dejando solo el rastro del corte de su arma exhibido en sus ropajes, y mostrando una leve capa de sombras alrededor de su pecho...

Shiro: S-Se ha cerrado...

Sorprendido, Shiro se dirigió directamente a su compañero, quien ya había logrado hacer que Tsubomi se pusiera en pie, dejando de lado su desquebrajada espada...

Kozuke: ¿A qué te refieres?

Shiro: La herida que él mismo se infligió con la hoja de mi Kusanagi, simplemente se cerró; de la nada, ya no está...

Mostrando a Kozuke la hoja de su espada, totalmente bañada de la sangre de Daisuke, y levemente ennegrecida, Shiro le explicó a Kozuke lo que había logrado ver; justo segundos después de haber atravesado el corazón de su contrincante, éste había sanado por completo...

Shiro: Esa cosa...Simplemente no puede ser Yorumaru; ¿estás seguro de que lo haz identificado bien?

Kozuke: No soy un sensor, no creo poder asegurarte nada...De todas maneras...Su Chakra, su sangre...

Irrumpiendo en la conversación de Shiro y Kozuke, Daisuke, riendo de una manera inhumana, se dirigió tanto a ellos como a Tsubomi, hablando con un tono de seriedad que no había mostrado nunca antes...

¿Acaso no he sido lo suficientemente sincero con ustedes?
Deberé de asegurarles la situación...
...Éste es, en efecto, el cuerpo de su compañero, de su amigo...

Llevando sus manos una vez más hacia su rostro, cubriendo sus ojos, mientras seguía hablándoles a sus contrincantes, Daisuke terminó con su afirmación, volviendo una vez más al tono burlón del cual tanto uso había hecho...

...Y déjenme decirlo...
¡Es un contenedor más que perfecto!

El Fallecido Destino de la Guerra
-Péché mortel-

0pxv/D9ygxIOKCRw0 Lullaby of Desert Hell


"Ofreciendo la última gota de paciencia que en su ser residía, el ángel dejó fluir los fríos vientos que en su muerto corazón dormían; al igual que el monarca, su fuerza se había incrementado, más su ira se había desvanecido por completo".


Poniéndose en guardia frente a quien fue su compañero en muchas ocasiones, Shiro no dudo en atacar a la persona que se encontraba controlando el cuerpo de Yorumaru; fuera quien fuese, no iba a detenerse hasta acabar con ellos, así que la única opción que le quedaba era enfrentarlo sin piedad alguna...

Shiro: ¿A dónde haz enviado a los demás?

Dirigiéndose hacia Kozuke con una notable rabia, Shiro permaneció de pie, firme, empuñando su espada, mientras esperaba que su compañero respondiera su interrogante, sin distraerse ni un segundo de lo que su contrincante estaba haciendo; aún en la situación en la que se encontraban, Daisuke, no haciendo más que observar fijamente a Kozuke, mientras sostenía a Tsubomi para mantenerla en pie, se mantenía totalmente inmóvil, esperando al más mínimo movimiento por parte de sus enemigos...

Kozuke: No soy la niñera de la organización...Han de haber ido a la aldea; a donde les envías siempre que quieres tener paz en la mansión ¿recuerdas?

Observando la aparente discusión que se ceñía entre las intenciones de sus contrincantes, Daisuke decidió dirigirse una vez más hacia éstos, mientras comenzaba a caminar, con una paciencia inmensurable, observando solo frente a él la mirada ennegrecida de la joven que en los brazos de Kozuke se encontraba apoyada, de pie, a duras penas...

Daisuke: Están empezando a aburrirme...¿Sería divertido acaso el verlos pelear entre ustedes? (Riendo)

Deteniéndose justo frente a Shiro, dejando de lado a Kozuke y Tsubomi, Daisuke, con un aire amenazador, no hizo más que apoyar su rostro sobre el hombro izquierdo de su contrincante, dirigiendo su empalidecida boca hacia la desnuda oreja de éste...

Daisuke: ¿Por qué no me ayudas? ¿Por qué permites que haga todo ésto?

Alzando su mano, Daisuke se dispuso a atacar a Shiro, utilizando su mano una vez más como su única arma, siendo detenido por un certero disparo de nadie más que Himorogi, quien lograría acertar directamente a su cabeza...

No habiendo logrado más que hacer que retrocediera, Himorogi se acercó a Shiro, Kozuke y Tsubomi, solo preguntándoles a éstos sobre el paradero de su compañera, recibiendo no más que respuestas inconclusas de parte de Kozuke, quien ahora, tras ver que Tsubomi se había adentrado también en aquél campo de batalla, desconocía qué había hecho Shinki tras ser abandonada por ésta en la inmensidad de aquella antigua mansión...

¡Aún cuando te he permitido vivir, haz alzado tu arma contra mi!
¡¿Es eso lo que hacen ahora en el batallón con los oficiales superiores?!

Colérico, Daisuke no hacía más que dirigir su fría mirada hacia Himorogi, quien veía como la abertura en la cabeza de su superior terminaba de cerrarse, entre una profunda niebla negra, que cubría enteramente las masas de carne y piel que se formaban en aquella mortal herida de bala...

Himorogi: Como el enviado del Último Batallón, me veo obligado a limpiar de todo pecado a cada ser que por debajo de mi se encuentre...Tal vez esa es mi maldición...

Desconfiando de la acción de Himorogi, Kozuke tomó del suelo su Katana, con la hoja totalmente destruida, y se dirigió a éste, poniéndose vagamente en guardia con su arma tras de él...

Kozuke: ¡¿Por qué de repente haz decidido ayudarnos?! Ese sujeto dice ser parte del batallón también ¿No es así? ¡¿Acaso no es él uno de tus amigos?!

Sin darse la vuelta, y sin parar de observar hasta el más mínimo movimiento de Daisuke, Himorogi respondió, de una manera totalmente indiferente, a la pregunta de Kozuke, haciendo uso no solo de su propia lógica, sino de la lógica del batallón...

Himorogi: Vivir sin poder limpiar mi propio pesar, limpiando de mala gana el de otros...Sería gracioso para mi, si por lo menos supiera reír, más por desgracia, ese no es el caso...¿Cómo puedo vivir sabiendo que nunca seré perdonado, tras perdonar a millones de personas en nombre de mi Dios?

Abalanzándose sobre Himorogi, Daisuke corrió hasta encontrarse justo frente a éste, y golpeando el arma que en manos de éste se encontraba, lo despojó de toda protección, haciendo que ésta cayera al suelo...

Aún cuando permitimos que ustedes vivieran...

Rápidamente sujetándolo del cuello, Daisuke levantó el cuerpo de Himorogi del suelo, solo haciendo que éste luchara por soltarse de las manos de su captor...

...Realmente, has sido capaz de darnos la espalda.

Siendo detenido por Shiro antes de que fuera capaz de acabar con la vida de su ahora principal objetivo, Daisuke se vio obligado a retroceder ante éste, quedando separado de sus contrincantes por varios metros...

Shiro: Nuestra pelea no ha terminado...Ya podrás divertirte todo lo que quieras con él después de que yo acabe contigo...

Himorogi, de rodillas, en el suelo, no hacía más que tratar de respirar, forzosamente, tratando de evitar que su enfermedad se interpusiera en las decisiones que tomase...

Himorogi: N-No podrán solo detenerlo...

Levantándose, y tratando de mantenerse en pie por sí mismo, Himorogi dirigió su mirada hacia Kozuke y Shiro, siendo interrumpido por éste último incluso antes de poder decir cualquier cosa sobre el enemigo al que se enfrentaban...

Shiro: De ser así...Entonces...

Tomando con ambas manos su antigua y afilada espada, Shiro, fijando su vista en la hoja de su arma, se dirigió una vez más hacia Himorogi, culminando sus palabras, sin apartar sus ojos ni un segundo del filo de su preciada Kusanagi...

...Entonces...
...Deberemos simplemente asesinarlo de ser necesario.

Sueño de Muerte
-Expiation-

0pxv/cTgCr0TZGvw0 アウターサイエンス ~ Outer Science


"Ofreciendo la primera gota de humanidad que por su parte había caído, el lacayo, atormentado por las torturas que su monarca había implementado contra él, tomó el poder, y de la misma manera en la que su maestro lo hizo alguna vez, alzó su espada contra la persona que por tanto tiempo odió".


Asombrado, tras escuchar las frías palabras de Shiro, Kozuke no pudo hacer más que guardar silencio, mientras simplemente sentía como Tsubomi se separaba de su brazo, poniéndose totalmente de pie por sus propios medios...

Himorogi: Excelente...¿Y bien? ¿Cómo piensan hacerlo?

Observando a Daisuke, mientras esperaba la respuesta de Shiro, Himorogi hizo aparecer en sus manos una nueva arma, dejando de lado la que su contrincante había alejado de él...

Sosteniéndolo con ambas manos, Himorogi empuñaba ahora un fusil, el cual, por pocos centímetros, lo superaba en estatura; sin tomar en cuenta ese detalle, él lo empleaba con total soltura, apoyando la culata del mismo en su hombro izquierdo, mientras esperaba una respuesta por parte de Shiro...

Kozuke: Tiene que existir otra manera...

Indignado, Kozuke se dirigió hacia Shiro y Himorogi, con una notable expresión de rabia en su rostro, mientras evitaba voltear a ver a Tsubomi, quien se encontraba obviamente impactada por las palabras de su compañero...

Shiro: ¿Acaso ustedes tienen una mejor idea? Esa cosa ya no es Yorumaru...¡¿Acaso no lo ves?!

Eufórico, Shiro no podía hacer más que reprimir toda la rabia que en él se había estado acumulando, pues sabía que de nada serviría discutir con Kozuke, ni mucho menos con Himorogi, puesto que en aquél momento se encontraban dentro de un mismo bando...

¡¿Acaso en ésto se ha convertido el Batallón?!
¡Solo son unos cobardes!

Daisuke, una vez más, se había abalanzado contra sus contrincantes, ésta vez dirigiendo su total atención hacia Himorogi...

Daisuke: ¡Muere!

Una vez se encontró frente a éste, Daisuke, furioso, hizo aparecer la espada que por tanto tiempo perteneció a su contenedor; la Katana Muramasa de Yorumaru...

Kozuke: (Pensando) ¿M-Muramasa?

Con un rápido corte, Daisuke se había decidido a acabar con la vida de Himorogi...Alzando su espada ante éste, con una velocidad inimaginable, dirigió la hoja de su arma hacia el cuerpo de su contrincante, siendo rápidamente interceptado por Shiro, quien con la mellada hoja de su Kusanagi bloqueó el mortal ataque de Daisuke, permitiendo a Himorogi atacarlo con su propia arma...

Un tiro certero, por parte de Himorogi, había logrado crear una enorme abertura en el abdomen de Daisuke, herida que lo habría hecho retroceder varios metros, no por su propia cuenta, sino por la potencia que había ejercido la bala del fusil de su oponente en su cuerpo...

¡Elemento Hielo: Tajo Dimensional!

Pronunciando esas palabras en conjunto con Shiro, Kozuke, junto a su compañero, y a una velocidad más que acelerada, se dirigió directamente hacia Daisuke, empuñando su deteriorada espada, cruzando lo poco que quedaba de su hoja con la del arma de su acompañante...

Adelantándose a Shiro, Kozuke empleó su ninjutsu espacio-temporal para situarse justo detrás de Daisuke, propinándole una fuerte patada en la espalda, empujándolo mediante ésta hacia Shiro...

Himorogi: Simplemente no lo comprenden...

Habiendo alcanzado a Daisuke, aún cuando se encontraba en el aire, Shiro logró propinarle varios cortes con su espada, solo para después enviarlo de vuelta hacia Kozuke, quien de manera simple, mediante su habilidad para manipular el espacio-tiempo, le enviaría varios metros por sobre sí mismo, colocándole pocos centímetros por debajo del techo de la mansión...

Tsubomi: ¿Q-Qué es lo que le hicieron?

Desde el mismo lugar en el que se encontraba de pie, y con un simple chasquido de sus dedos, Shiro congeló las zonas en las que había logrado cortar a su oponente, haciendo que gruesas estacas de hielo emergieran del pecho y abdomen de Daisuke, atravesándolo por completo...

Himorogi: Tal vez él tiene razón...Ya no es su compañero...

Corriendo, hasta situarse justo a un lado de su compañero, Kozuke, sosteniendo aún su desquebrajada arma, no hizo más que mantenerse junto a Shiro, mientras observaba como el cuerpo de Daisuke caía bruscamente al suelo, quedando clavado a éste por las frías estacas que su compañero había hecho aparecer en él...

Shiro: ¿T-Terminó? Y-Ya no puedo...

Un escalofriante grito había atravesado la inmensidad del enorme salón de la mansión, seguido de las inhumanas risas de aquél extraño ser con el que se estaban enfrentando; justo desde lo que parecía no ser más que un cadáver, fijo en el suelo por las estacas de Shiro, habían comenzado a emerger flamas negras, la cuales rápidamente derritieron aquellas heladas restricciones...

Es simplemente impresionante...

Haciendo desaparecer aquellas oscuras llamas antes de que lo consumieran a él también, Daisuke se puso en pie, mientras llevaba sus manos a su rostro, limpiando con éstas la ennegrecida sangre que salía de sus ojos...

...En verdad haz elegido bien.

Manteniendo su mirada fija en el rostro de su oponente, Shiro se dio cuenta rápidamente de lo que sucedía; la persona que controlaba a Yorumaru había encontrado la manera de activar las habilidades de éste, obteniendo control de los Sharingan que tiempo atrás le habrían sido entregados a éste por su maestro...

Shiro: (Pensando) ¡¿Amaterasu?!

Alarmado, Shiro se puso en guardia una vez más, mientras solo observaba cómo su contrincante limpiaba la sangre que de sus ojos emanaba, pasando sus manos por sobre su rostro...

Daisuke: ¡Ésto es algo asombroso! ¿¡No les parece!? (Riendo)

Lanzando sus brazos a cada lado de su cuerpo, extendiendo sus manos, dejando caer toda la sangre que con éstas había limpiado, Daisuke se permitió a sí mismo observar todo con su nueva luz; los ojos malditos del Clan Uchiha se mezclaban ahora con su propia locura...

Sin prestar ninguna clase de atención a las palabras de su enemigo, Shiro, manteniendo firmemente su Katana entre sus manos, y dejando tras de sí a su compañero, corrió lo más rápido que pudo, hasta quedar frente a su blanco...

Shiro: ¡Espero que ésto te parezca asombroso también, Payaso!

Atacando a Daisuke con su Katana, Shiro buscó apartar por completo sus ojos de los Sharingan de su enemigo, sabiendo que con solo mirarlo éste podría sumirlo en un Genjutsu; sin más, sus esfuerzos, de nuevo, habían sido en vano...

¿De qué debería sorprenderme ésta vez?

Casi al instante, Daisuke tomó con su mano derecha la hoja de la espada Kusanagi, deteniendo en seco el ataque de Shiro; de todas maneras, y sin importarle el que su contrincante haya logrado bloquear su primer ataque, Shiro se valió de su control sobre el Elemento Hielo para congelar no solo la mano, sino el brazo entero con el que éste le había detenido...

Shiro: ¡Realmente deberías de hacerlo!

Moviendo con brusquedad la hoja atrapada de su espada, Shiro logró desprender el congelado brazo de su contrincante, librando su arma de éste, obteniendo nuevamente una oportunidad para atacarlo...

Deteniéndose en seco, antes de realizar un ataque más, Shiro se vio obligado a retroceder ante Daisuke, quien había invocado dos serpientes, las cuales salieron del área amputada de su aún helada articulación...

Kozuke: (Pensando) ¿Su brazo no se regenera?

Retrocediendo hasta encontrarse una vez más junto a su compañero, Shiro se dirigió hacia Kozuke, lejos de Daisuke, quien empleó una vez más el Amaterasu, ésta vez sobre los restos de hielo que se mantenían en la herida abierta de su amputado brazo...

Descongelando por completo su destrozada articulación, Daisuke se deshizo también de las serpientes que de ésta había hecho aparecer, para regenerar así, entre oscuras sombras que cubrían una sangrienta masa de sangre emergente, su brazo...

Shiro: Podrías ayudarme ¿sabes?

Dirigiendo su mirada hacia Himorogi y Tsubomi, Shiro, con una mirada obviamente llena de reproche y rabia, le indicó a éstos también que debían de servirle de apoyo...

Shiro: (Suspirando) De todas maneras...Me ayuden o no...Creo haber encontrado un pequeño error en el diseño de éste idiota...

Confundido, Kozuke se puso en guardia, tratando de adelantar la posición de su compañero, siendo detenido por éste, quien sin siquiera verle, dirigió sus frías indicaciones hacia éste...

Shiro: Lo siento...Creo que cambié de opinión...Lo de siempre, siento que me serviría más el tratar de ver por mi mismo lo que éste sujeto es capaz de hacer...

Haciendo que Kozuke retrocediera, Shiro interpuso la hoja de su Kusanagi entre él y el camino que lo separaba de Daisuke, quien ya había logrado recuperar su brazo del ataque de su contrincante...

...Realmente...
...Anhelo el poder superar a mi mejor experimento.

Con una mirada despreocupada en sus ojos, Shiro comenzó a caminar, con una paciencia aparentemente inamovible, hacia su contrincante, manteniendo la hoja de su espada a un costado de su cintura, dejando desprotegida por completo la parte superior de su cuerpo, pero no incapacitándose a sí mismo para atacar a Daisuke...

Daisuke: Pareces cansado...¿Acaso todos los siglos que has logrado mantenerte de pie están empezando a caer sobre tu espalda?

Burlón, Daisuke imitó a su contrincante, caminando hacia éste, mas haciéndolo de una manera errática, confundiendo sus pasos, moviendo sus brazos de un lado a otro, como si no poseyera control alguno sobre sus articulaciones...

Shiro: (Pensando) ¿Qué es lo que le pasa?

Deteniéndose a varios metros de su adversario, Daisuke llevó una vez más sus manos hacia su rostro, no cubriendo sus ojos ésta vez, sino su boca, mientras comenzaba a toser de una manera descontrolada, mientras seguía dirigiendo sus palabras hacia Shiro...

Daisuke: Incluso ésto es maravilloso...Tu mejor experimento...¿Es eso lo que haz dicho, no es así?

Cayendo de rodillas, sin razón alguna, Daisuke comenzó a reír de una manera exagerada, dejando detrás de sus carcajadas aquél errático ataque de tos, digno de alguien cuya salud se vería por los suelos...

Créeme...

Siendo rodeado por una inmensa cantidad de sombras, tan oscuras como sus propios ropajes, Daisuke se apoyó con sus manos en el suelo, con una apariencia débil, como si todas sus energías hubieran sido drenadas...

¡Soy mucho más que un simple Experimento!

Tras pronunciar aquellas palabras, llenas del rencor de quien se encontraba detrás de sus hilos, el contenedor de Daisuke, el ahora inerte cuerpo de Yorumaru, cayó al suelo, y fue dejado de lado por aquellas sombras, quienes se dirigieron justo al lugar en el que Himorogi y Tsubomi se encontraban...

¡Ustedes no serán más que mis marionetas ahora!

Tomando a Himorogi por el cuello, una ennegrecida mano salió del interior de aquella bruma; sin más, aquél ser lanzó a lo largo de aquél salón el débil cuerpo de su víctima, haciéndolo caer varios metros más allá de donde se encontraba...

Utilizando su Kekkei Genkai para aparecer en aquél mismo lugar, Kozuke alejó a Tsubomi de aquella masa de sombras, llevándola junto a Himorogi, mientras Shiro trataba de hacer despertar a un inconsciente Yorumaru...

Shiro: ¡Despierta, Maldición!

Shiro había logrado su cometido; Yorumaru había conseguido despertar, mas como era de esperarse, se encontraba lo suficientemente débil como para ser incapaz de levantarse por sí mismo...

???: ¿En verdad he sido capaz de llamar a eso un contenedor perfecto?

Aquellas sombras, las cuales habían comenzado a cobrar una forma propia, no muy diferente a la de Yorumaru, no parecían ser más que la persona que había estado controlando el cuerpo de éste; aquellas sombras eran quien había estado todo éste tiempo frente a Shiro y los demás, durante la batalla, bajo el nombre de Daisuke Kaitō...

Yorumaru: ¿S-Shiro?

Apenas consciente, Yorumaru fue capaz de visualizar a su compañero, quien le había ayudado a ponerse de pie, apoyándolo en su hombro...

Daisuke: Lo siento...Ahora me pareces algo ridículo...

Las sombras habían terminado de formar un cuerpo humanoide en el lugar en el que se habían asentado; aquél ser, quien ahora no era más que el verdadero enemigo, había adoptado una apariencia casi idéntica a la de Yorumaru, manteniendo incluso sus Sharingan, más siendo fácilmente reconocible, no solo por el hecho de que su piel parecía carecer de pigmento alguno, sino porque su cuerpo se encontraba totalmente cubierto de la bruma de la cual había emergido...

Sin más, aquél ser asumió una posición que parecía haber sido común cuando se encontraba en el interior de su contenedor; llevó sus manos hacia su rostro, cubriendo sus ojos, y airoso, se dirigió hacia sus oponentes...

Ahora...
¡Demos inicio a éste Acto infernal!
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