Éste capítulo corresponde al final alternativo de la saga Caminos Opuestos.
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Caminos Opuestos
~El Teatro Infernal~
Caminos Opuestos ~El Teatro Infernal~.png

(パスは失敗~地獄の劇場~, Pasu wa shippai ~Jigoku no gekijō~)

Información
Anterior Caminos Opuestos ~El Tesoro sin Nombre~
Saga Caminos Opuestos (Saga)

"En un baile de sombras y quejidos, llorando debajo de la apacible Luna, cada creencia,
entre aires temerosos, se encuentra rodeando su alma, adolorida y enceguecida
".

Caminos Opuestos ~El Teatro Infernal~ (パスは失敗~地獄の劇場~~ lit. Pasu wa shippai ~Jigoku no gekijō~) Es el final alternativo de la saga Caminos Opuestos, así como la continuación indirecta de Caminos Opuestos ~El Tesoro sin Nombre~.

Quedando frente a frente hacia sus enemigos, el ahora liberado Daisuke tenía el camino libre para culminar con su propio objetivo; dejando de lado las creencias del Batallón, incluso sus propias creencias, tomó las riendas de su propio camino.
Dispuesto a acabar con aquella dispareja batalla, se enfrentó cara a cara contra el contenedor perfecto al que tanto aduló, demostrando la oscuridad que dentro de éste había sido capaz de esconder.

El Teatro Infernal
-Les jugements corrompus-

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ハートビート・クロックタワー ~ Heartbeat Clocktower


"Dejando a un lado a su corrupto contenedor, el acusado tomó el lugar del excelentísimo juez.
Gritando, no exigió orden, sino una caótica escena en aquél enorme salón; su propio teatro infernal
".


No pudiendo hacer más que cubrir a Yorumaru en ese lugar fijo, Shiro se encargó de llevar a éste hacia Kozuke, esperando que él fuese capaz de reanimar a su semiconsciente compañero...

Sin decir una sola palabra, Yorumaru pasó a sostenerse en el hombro de Kozuke, caminando vagamente junto a éste y Shiro una vez más hacia aquél caótico campo de batalla, hacia el ahora irreconocible salón de la mansión...

Shiro: ¿Crees que sea buena idea el quedarte con nosotros?

Aquellas palabras, dichas de una manera casi irreconocible por parte de Shiro hacia su inestable compañero, no habían hecho más que resonar en la mente de éste, haciéndolo vagamente pensar en lo que había pasado; en sí, para él, nada había pasado, más allá de haber aceptado la extraña propuesta de uno de los miembros del Batallón...

Sin decir nada en respuesta a su compañero, Yorumaru trató de ponerse de pie por su propia cuenta, dejando de lado el hombro de su compañero, quien ahora empuñaba la hoja totalmente despedazada de su espada una vez más...

Shiro: (Suspirando) Tomaré eso como un sí...

Caminando a la par con Kozuke, Yorumaru logró ver que en el suelo, cubierta por lo que parecía ser un líquido negro y viscoso, se encontraba su espada, la cual había sido invocada por Daisuke momentos atrás...

Kozuke: ¿Es seguro tomarla? Está cubierta por la sangre de ese sujeto...

Arrodillándose mientras se acercaba a su arma, Yorumaru tomó aquella manchada Katana del suelo, empuñándola solo con su mano Izquierda, para luego limpiar aquél ennegrecido fluido, que cubría gran parte de la guardia de la misma y parte de la hoja, con su mano derecha...

Aquél fluido, sin una razón aparente, había terminado por introducirse en la piel de Yorumaru, justo segundos después de haber hecho contacto con él...

¡¿Puedes reconocerla?!
¡Es la sangre que tan gustosamente me encargué de hacer conocida!
¡La sangre que por mucho tiempo llevé orgulloso como mi propio estandarte!

Aquellas palabras, pronunciadas en gritos por Daisuke, al otro lado de la inmensa habitación, no parecían haber causado expresión alguna en Shiro y Kozuke, más de alguna manera había logrado alarmar o asustar a Yorumaru...

Shiro: Esa espada nunca hizo contacto con tu cuerpo...Ni siquiera cuando él te controlaba; ¿de dónde ha salido la sangre?

Sin ninguna clase de palabra con la que pudiera formar una respuesta para la pregunta de su compañero, Yorumaru tomó firmemente su arma, y miró de reojo al enemigo, quien no era más que un vivo reflejo de sí mismo...

Daisuke: ¡¿Cuánto tiempo más piensan esperar?!

Separado por metros de Yorumaru y los demás, Daisuke no hacía más que observar a quien minutos atrás había sido su contenedor; lo examinaba con su mirada, esperando a que éste simplemente lo atacara, impaciente por acabar con él...

Sin más, Daisuke hizo aparecer en sus manos lo que no era más que una funesta copia del arma de Yorumaru, la cual empuñó solo con su mano derecha, manteniendo su hoja justo frente a su rostro...

Daisuke: Simplemente...¡Tardan Demasiado!

Sin decir ni una palabra, Daisuke se dirigió a toda velocidad hacia Yorumaru, empuñando su katana, preparado para atacarlo...

Aún con la velocidad con la que había tratado de atacar a su blanco, la hoja de la espada de Daisuke había logrado ser bloqueada por la Muramasa de Yorumaru, quien a duras penas lograba mantenerla firme frente a él...

¿Dónde está toda esa fuerza que nos mostraste antes?

Tras pronunciar aquellas palabras, Daisuke empujó a Yorumaru, mediante la hoja de su espada, para apartarse de él, y de Shiro y Kozuke, quienes estaban a punto de atacarle, con la Kusanagi y los restos de la Katana que éste último empuñaba...

Daisuke: ¿Cómo es posible que ninjas tan temidos sean tan lentos? (Riendo)

Adelantándose a sus compañeros, Yorumaru, empuñando con una casi perfecta firmeza su espada, haciendo caso omiso a la obvia falta de energía por la que estaba pasando...

Daisuke: Simplemente excitante...¿Me atacarás? ¿Eso harás? ¿Tratarás de ponerte frente a tus aliados, como el simple escudo inmortal que eres?

Sin decir una sola palabra, Yorumaru se mantuvo en la posición que segundos atrás había adoptado, manteniendo una mirada fría sobre su contrincante; algo pasaba, era simplemente como si la persona detrás de aquellas horrendas miradas aún siguiera siendo alguien más...

Ya veo...

Llevando su mano derecha hacia su rostro, tras haber trasladado su Katana a su mano izquierda, Daisuke se dirigió una vez más hacia Yorumaru, en un tono amenazador; había dejado completamente a un lado cualquier pizca de burla que en sus palabras había podido notarse momentos atrás...

...Entonces...
¿Qué esperan esos ojos para revelarse contra mi realidad?

El Servidor del Mal
-Les tragique travaux-

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悪ノ召使 ~ The Servant of Evil


"Tomando el lugar de uno de los actores dentro de su propia obra, el juez infernal se adentró en aquella caótica escena; como uno más de los pecadores representantes de la muerte en la tierra,
dio un longevo inicio a la trágica actuación del teatro infernal
".


Manteniéndose de pie frente a sus adversarios, Daisuke no hizo más que observarles, exhibiendo sus nuevos ojos ante éstos; examinando de pies a cabezas a las personas contra las que se enfrentaba...

Esperando a que Yorumaru realizara el más mínimo movimiento, Daisuke se jactó de sus nuevos poderes, observando como la cantidad de Chakra en el cuerpo de éste disminuía...

Yorumaru: Mis ojos...

Apareciendo frente a su contrincante a una velocidad inigualable, Yorumaru había empleado su Soru para acercarse a Daisuke, empuñando su Katana, con la esperanza de poder atacarlo aún cuando éste podía prever sus movimientos...

...Se cerraron hace mucho.

Sin pensarlo dos veces, Yorumaru atacó a Daisuke con la afilada hoja de la Muramasa, mas éste último fue capaz de bloquearle; en efecto, no le era mayoritariamente difícil el ver lo que Yorumaru haría para atacarlo, siempre que hubiese Chakra en su cuerpo...

Daisuke: Bonitas palabras...¿Crees que serán las últimas?

Librándose de la Katana de Yorumaru, haciendo su hoja aparte mediante su propia arma, Daisuke propinó un golpe con su rodilla en el abdomen de Yorumaru, inmovilizándolo...

¿Que tal si me permites cerrar definitivamente ese hermoso par de ojos?

Tras golpearlo, Daisuke aprovechó el que Yorumaru se encontraba aturdido para tomarlo del cuello, sujetándolo con una completa brusquedad por encima de la altura de sus hombros...

Tras pocos segundos de haber sido tomado por Daisuke, Yorumaru había sido liberado de la mano de éste; su brazo entero había sido cortado por lo que solo parecía ser una brillante luz amarillenta...

???: ¡Aléjese de él, Coronel!

Shinki, la compañera de Himorogi, quien se encontraba empuñando una ahora enrojecida pistola con ambas manos, había logrado ayudar a Yorumaru, cortando por completo la extremidad de su contrincante...

Tras ésto, y sin pensarlo dos veces, Yorumaru se alejó lo más rápido que pudo de Daisuke apenas pudo tocar de nuevo el suelo, tras darse cuenta de que éste, sin siquiera haber hecho esfuerzo alguno, había comenzado a regenerarse...

Yorumaru: N-No comprendo...¿Cómo puede regenerarse tan rápido?

Shiro: ¿No lo deduces por ti mismo? Ese sujeto salió de tu cuerpo; tiene tu Sharingan, y al parecer puede regenerarse. Como tú-

Interrumpiendo la intranquila discusión que se había iniciado entre Shiro y Yorumaru, Himorogi se dirigió hacia ambos, aclarando la razón por la que su contrincante podía regenerarse a una velocidad más que anormal...

Himorogi: Él no es más que un germen...Mientras más tiempo es incubado, más resistente se vuelve; usted fue su incubadora, Coronel, fue en su cuerpo dónde se crió, y por tanto, fue a su cuerpo al que se adaptó como su hogar, alimentándose de usted, obteniendo partes de su alma a la par que devoraba su carne...Y por ello, logró no solo copiar sus habilidades, sino también amplificarlas...

Gritando con todas sus fuerzas sus palabras, Daisuke se dirigió directamente hacia Himorogi, con unas palabras que, sin denotar ya ni una pizca de frialdad, se encontraban llenas de un inhumano rencor...

¡ES INCREÍBLE QUE HABLEN ASÍ DE QUIEN LES PERMITIÓ SEGUIR VIVOS!

Dejando escapar una incoherente risa, Daisuke se dirigió una vez más hacia el soldado y su compañera, dejando totalmente de lado a sus demás contrincantes...

Creen que soy solo una estúpida bacteria...
¡SIMPLEMENTE DEBERÍAN MORIR!

Sin más, Daisuke se abalanzó ante sus contrincantes, sin decir ni una sola palabra más, dejando escapar un más que notable y lleno de ira grito desgarrador...

De un momento a otro, Daisuke se las arregló para tomar a Shinki por el cuello, y recibiendo más de un disparo por parte de Himorogi en el proceso, no hizo más que separar el pesado cráneo de la soldado de su cuerpo, sin piedad ni desmesura alguna...

Acabaré con cada uno de ustedes cuando me venga en gana...
¡LOS PIENSO ASESINAR A TODOS!

Tras haber decapitado a Shinki, Daisuke se dirigió directamente hacia Shiro, quien trató de defenderse por medio de su Katana; en vano.

Shiro: ¡Elemento Hiel-

Justo antes de poder siquiera pronunciar el nombre de su habilidad, Daisuke le había detenido en seco, propinándole una fuerte patada en el pecho, haciéndolo caer al suelo pocos segundos después de haber recibido su ataque...

Himorogi: ¡Detente!

El comentario de Himorogi, la orden que éste parecía haber querido dar a su enemigo, no había hecho más que despertar sus funestas risas; ¿Cómo se atrevía un humano a darle órdenes a un demonio?

Riendo, Daisuke se dio la vuelta, obviando por completo a Kozuke, Tsubomi y Yorumaru, para ver así a Himorogi, quien se encontraba de pie, frente a él, empuñando la pistola de Chakra de su compañera...

Daisuke: ¿Es ésto valentía? ¿o acaso solo estás enojado porque asesiné a tu subordinada?

Sin pensarlo dos veces, Himorogi comenzó a disparar su arma, dando en el blanco con cada una de sus balas, golpeando a Daisuke innumerables veces...

...Aún así, toda la rabia que de él emergía, y toda la que se encontraba encerrada en sus frías balas, no parecía ser suficiente para derrotar a aquél funesto individuo...

¿Eso es todo?

Tras decir aquellas palabras, todas las heridas que el arma de Himorogi había causado al cuerpo de Daisuke se habían cerrado por completo; heridas en el pecho, y letales disparos en su cabeza, simplemente se habían esfumado...

...Desaparece...

Sin más, Daisuke hizo uso de los ojos que había logrado obtener gracias a su vessel...Mirando fijamente a los ojos de Himorogi, bastó con solo mencionar una simple palabra para deshacerse de su contrincante, quien, al instante, cayó, sin consciencia alguna, al suelo...

"Tsukuyomi"

Capriccio
-L'horloge suspendue-

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茶番カプリシオ ~ Capriccio Farce


"Alzando sus armas al compás de una tétrica melodía, los representantes de cada acto infernal dieron sentido a la obra del antiguo teatro; ahora todos eran parte de su frío capriccio desarmonizado".


Justo frente a su víctima, de pie ante ella, se encontraba Daisuke, quien de reojo observaba el ahora inmóvil cuerpo de Himorogi, bajo los efectos de su genjutsu, del genjutsu que en los ojos de Yorumaru se había originado...

Volteándose lentamente, y dando la espalda a su caída presa, Daisuke alzó su vista sobre Shiro, Kozuke, Yorumaru y Tsubomi, quienes, simplemente pensativos, se preguntaban cómo había sido capaz de hacer eso a quienes supuestamente, en un principio, eran sus aliados, sus compañeros...

Daisuke: Simplemente lamentable...He de suponer que ustedes no caerán tan rápido...

Sin más, aquél espectro no pudo hacer más que quedarse de pie, estático, tras escuchar las frías palabras de uno de sus contrincantes...

¿¡Por qué haces todo ésto!?

Aquellas palabras, fríamente expresadas por un expresamente preocupado Yorumaru, no habían hecho más que sacar de quicio a un ya alterado Shiro, que no podía creer que su compañero haya llegado al punto de alterarse de esa manera...

Kozuke: (Pensando) ¿Realmente está así de alterado?

Daisuke: Es una broma excelente...

Pocos fueron los segundos que pasaron, hasta que el suelo detrás de Daisuke terminó por desquebrajarse; el Yorumaru que tan expresamente había gritado sus dudas hacía instantes no era más que un Clon, que se deshizo en un charco de sangre.

No pienso caer...
...¿Qué te hace pensar que me rebajaré ante ti de esa manera?

Aún en el aire, por encima de su contrincante, Yorumaru es abalanzó hacia éste, empuñando un Kunai que, en efecto, tenía atado un sello explosivo en uno de sus extremos...

Daisuke: (Riendo) Ridículo...

Dejándose caer sobre su enemigo, tras encender el sello explosivo de su Kunai, tanto Yorumaru como Daisuke quedaron enteramente cubiertos por una espesa neblina, la cual no dejaba ver siquiera si alguno de los dos había caído...

Ésto no es más que una burla...

La espesa nube se había disipado por completo, y era más que visible lo que había ocurrido; la bomba no había afectado a nadie, por lo contrario, Yorumaru había sido capaz de atravesar a su enemigo con el Kunai, y ahora se encontraba empuñándolo, manteniéndolo fijo en su espalda...

Yorumaru: Es realmente ridículo, tienes razón...

Alejándose varios metros de su enemigo, llevándose el Kunai manchado de su ennegrecida sangre consigo, Yorumaru se dirigió una vez más a Daisuke, con una notable sonrisa enfermiza en su rostro...

...Nunca vi que alguien sea tan tonto como para permitir que su sangre sea tomada por otros.

Confundido, Daisuke no hizo más que seguir con la mirada a su enemigo, esperando que éste solo realizara su siguiente movimiento...

¿Y bien?
¿A qué debo temer?

La Conclusión del Acto Infernal
-The Edge of Nemesis-

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最後のリボルバー ~ The Last Revolver


"Habiendo finalizado la fría y desmesurada obra del representante de la muerte terrenal, el para siempre separado reparto del teatro infernal desapareció entre las profundas sombras de cada uno de sus actos;
el ahora representante de la muerte había dominado por completo su nefasta y corrupta corte marcial
".


Tomando el ensangrentado Kunai con ambas manos, Yorumaru no hizo más que apuñalarse a sí mismo en el estómago con éste, haciendo que una notable cantidad de su propia sangre emergiera de su cuerpo...

Era una escena incluso ridícula; ¿qué era lo que estaba él haciendo? ¿por qué había decidido herirse a sí mismo?. Aquellas preguntas habían invadido no la mente de sus compañeros, sino la del propio Daisuke...

Lo siento...

Manteniendo el ennegrecido Kunai dentro de su estómago, y empujándolo cada vez más a su interior, Yorumaru, con una mirada llena de rencor en su rostro, no hizo más que observar a su enemigo, mientras trataba de mantenerse de pie, hablando en un tono casi inaudible...

...Es tu turno, eres tú quien debe terminar con todo ésto...

Poco a poco, se podía notar como la sangre de Yorumaru corroía la hoja de aquél Kunai que dentro de su cuerpo se encontraba, y el como ésta iba adquiriendo parte de la coloración negruzca de la sangre de su contrincante...

...Ikiryō.

Sin decir nada más, Yorumaru cayó de rodillas, mientras era rodeado por una sólida capa roja, la cual había comenzado a formarse en la herida que él mismo se había propinado...

Justo detrás de Yorumaru, los gritos de Tsubomi se habían hecho más que audibles para éste, y por su propia petición, Shiro y Kozuke la mantuvieron en el suelo, lejos de él y de Daisuke...

Daisuke: Ésto es en verdad un gran honor para mi...¿Por fin podré verte nacer? ¿Veré por fin nacer al inútil que por tanto tiempo no fue más que mi cascarón?

La piel, el cabello y la ropa de Yorumaru ahora se encontraban cubiertas por completo por aquella solida capa roja, la cual había comenzado a oscurecerse, y que solo dejaba ver dos brillantes placas blancas en donde deberían estar sus ojos...

Kozuke: ¿S-Su bestia con cola?

Cayendo sobre sus manos, Yorumaru se mantuvo en un completo silencio, dentro del cual era fácil escuchar su ahora dificultosa respiración...

Daisuke: ¡VAMOS, VEN POR MÍ AHORA!

Totalmente impaciente, Daisuke comenzó a correr hacia el inmóvil Yorumaru, preparado para golpearlo con sus manos desnudas...

¡DEMUÉSTRANOS QUÉ CLASE DE MONSTRUO ERES!

Una vez se encontraba frente a él, listo para golpearle, fue fácilmente detenido por quien se suponía era su propia victima, quien no había hecho más que utilizar una de sus ahora ennegrecidas manos para frenarle...

Daisuke: (Riendo) ¿Eso es todo?

Daisuke se encontraba mirando fijamente al ennegrecido rostro de Yorumaru, solo iluminado por lo que eran ahora sus ojos, dos simples manchas blancas cuyo brillo emanaba por fuera de ellas...

Valiéndose de que Yorumaru le estaba sosteniendo, Daisuke se impulsó con su brazo para propinarle una patada...

NO ESTÁS A MI NIVEL

Tras recibir la patada de su Contrincante, Yorumaru, no habiendo hecho más que soltarle, estiró su brazo izquierdo, valiéndose inconscientemente de las habilidades que su transformación le habían brindado, y trató de sujetar una vez más a Daisuke, quien sin dudarlo de ninguna manera y con un movimiento rápido, logró esquivarlo...

Daisuke: Entonces...¿Eso es todo? (Riendo)

Sin dudarlo, Daisuke se acercó lo más que pudo a Yorumaru, golpeándole con brusquedad con su puño izquierdo...

¿Te agrada ésta sensación?

...De alguna manera, el golpe que su enemigo le había propinado había causado que el abdomen de Yorumaru se viera atravesado por completo por su brazo...

Yorumaru: ¿Qué Sensación?

Dejando escapar una histérica risa, totalmente desfigurada por el demoníaco tono que había adoptado su voz tras cambiar de forma, Yorumaru logró sujetar a Daisuke con sus dos manos, manteniéndolo adherido a su cuerpo por medio del brazo con el cual había atravesado su abdomen...

Acercando su rostro al de su contrincante, Yorumaru abrió las fauces que, en ese entonces, actuaban como su boca, la boca del monstruo en el que se había convertido, dejando escapar de éstas un visible resplandor blanco...

¿QUÉ SENSACIÓN?

De un momento a otro, aquél resplandor se vio opacado por una espesa bruma, formada por corrientes azules y rojas que a su vez salían de la piel de Yorumaru...

La bruma, sin más, y en sólo segundos, se convirtió en una perfecta esfera, de un tono purpúreo, rebosante de energía...

¡AMATERASU!

Gritó Daisuke, mientras la perfecta copia de los ojos de su contrincante se apagaban en un profundo color negro; mientras las llamas que de los mismos habían emergido quemaban la desgastada existencia y rodeaban la esfera de chakra de su fuente existencial...

El ahora irreconocible Yorumaru se vio obligado a soltar a su enemigo; abrazado por las llamas negras de su propio Sharingan, simplemente no fue capaz de soportar por más tiempo toda la energía que frente a él estaba reteniendo.

La esfera, sin más, explotó, formando una inmensa nube de humo y escombros a su alrededor; acabando con gran parte del terreno sobre el cual se encontraban y afectando de una manera increíble a Shiro, Kozuke y Tsubomi, quienes sólo pudieron mantenerse en aquél lugar porque el primero había logrado crear una pequeña barrera de Hielo justo al instante en que la explosión había ocurrido...

¡Kurayami!

Los gritos de sus compañeros eran audibles una vez más; aún así, ésta vez lo que éstos reflejaban no era preocupación, ni mucho menos impotencia por no poder luchar a su lado, sino miedo...

Sin más, y dejando de lado a Kozuke, quien trataba de contenerla, Tsubomi corrió hacia la inmensa nube de humo que cubría el lugar de la explosión...

Kozuke: ¡¿Q-Qué demonios te pasa!?

Shiro se encontraba inmóvil, sólo observando cómo la chica que había estado tan poco tiempo junto a su compañero simplemente se adentraba al campo de batalla, sin saber si era seguro o no; sin importarle si lograría salir de allí después...

Se terminó.

Dijo el shinobi, mientras su barrera de hielo se desvanecía por completo en una blanquecina niebla...

Kozuke: ¿De qué hablas?

Preguntó Kozuke, exaltado, con una expresión inerte de culpa y remordimiento...

Shiro: Ellos dos...

Un fuerte grito resonó entre los escombros de lo que fuese el gran salón principal de la Mansión de Akatsuki Afterlife; el polvo y el humo se habían desvanecido casi por completo, y era posible ver cómo la frágil figura de Tsubomi se encontraba en el suelo, arrodillada...

...Ya no están aquí.
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