Éste capítulo corresponde al final verdadero de la saga Caminos Opuestos.
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Caminos Opuestos
~El Último Batallón~
Caminos Opuestos ~El Último Batallón~.png

(パスは失敗~最後の大隊~, Pasu wa shippai ~Saigo no daitai~)

Información
Anterior Caminos Opuestos ~El Tesoro sin Nombre~
Saga Caminos Opuestos (Saga)

"En un baile de luces y risas, brillando debajo del amenazador sol, cada creencia,
entre aires orgullosos, se encuentra rodeando su alma, risueña y ensordecida
".

Caminos Opuestos ~El Último Batallón~ (パスは失敗~最後の大隊~ lit. Pasu wa shippai ~Saigo no daitai~) Es el cuarto y último capítulo de la saga Caminos Opuestos, así como la continuación directa de Caminos Opuestos ~El Tesoro sin Nombre~.

Quedando frente a frente hacia sus enemigos, el ahora liberado Daisuke tenía el camino libre para culminar con su propio objetivo; dejando de lado las creencias del Batallón, incluso sus propias creencias, tomó las riendas de su propio camino.
Dispuesto a acabar con aquella dispareja batalla, se enfrentó cara a cara contra el contenedor perfecto al que tanto aduló, demostrando la oscuridad que dentro de éste había sido capaz de esconder.

El Juicio Corrupto
-Le Théâtre de L'enfer-

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ハートビート・クロックタワー ~ Heartbeat Clocktower


"Dejando a un lado a su corrupto contenedor, el acusado tomó el lugar del excelentísimo juez.
Gritando, no exigió orden, sino una caótica escena en aquél enorme salón; su propio teatro infernal
".


No pudiendo hacer más que cubrir a Yorumaru en ese lugar fijo, Shiro se encargó de llevar a éste hacia Kozuke, esperando que él fuese capaz de reanimar a su semiconsciente compañero...

Sin decir una sola palabra, Yorumaru pasó a sostenerse en el hombro de Kozuke, caminando vagamente junto a éste y Shiro una vez más hacia aquél caótico campo de batalla, hacia el ahora irreconocible salón de la mansión...

Shiro: ¿Crees que sea buena idea el quedarte con nosotros?

Aquellas palabras, dichas de una manera casi irreconocible por parte de Shiro hacia su inestable compañero, no habían hecho más que resonar en la mente de éste, haciéndolo vagamente pensar en lo que había pasado; en sí, para él, nada había pasado, más allá de haber aceptado la extraña propuesta de uno de los miembros del Batallón...

Yorumaru: R-Realmente...No tengo ni la menor idea...

Tratando de librarse del hombro de Kozuke, Yorumaru logró mantenerse en pie por sí mismo, mientras observaba a quien sería no solo el contrincante de Shiro ésta vez, sino el suyo y de los demás presentes...

Shiro: Con eso es suficiente.

Caminando a la par con Kozuke, Yorumaru logró ver que en el suelo, cubierta por lo que parecía ser un líquido negro y viscoso, se encontraba su espada, la cual había sido invocada por Daisuke momentos atrás...

Kozuke: ¿Es seguro tomarla? Está cubierta por la sangre de ese sujeto...

Arrodillándose mientras se acercaba a su arma, Yorumaru tomó aquella manchada Katana del suelo, empuñándola solo con su mano derecha, para luego limpiar aquél ennegrecido fluido, que cubría gran parte de la guardia de la misma y parte de la hoja, con su mano izquierda...

Yorumaru: Es mi sangre...

Sin mostrar emoción alguna en su rostro, Yorumaru tomó el resto de la sangre que cubría su arma, aún con su mano izquierda, e hizo que, de alguna manera, ésta se introdujera en su piel; la había absorbido, sin preocuparle nada...

Shiro: Esa espada nunca hizo contacto con tu cuerpo...Ni siquiera cuando él te controlaba; ¿de dónde ha salido la sangre?

Sin ninguna clase de palabra con la que pudiera formar una respuesta para la pregunta de su compañero, Yorumaru tomó firmemente su arma, y miró de reojo al enemigo, quien no era más que un vivo reflejo de sí mismo...

Yorumaru: ¿Qué se supone que es eso?

Separado por metros de Yorumaru y los demás, Daisuke no hacía más que observar a quien minutos atrás había sido su contenedor; lo examinaba con su mirada, esperando a que éste simplemente lo atacara...

Kozuke: Tal parece, un alma más que salió de tu cuerpo...¿Cuántas más te quedan?

Haciendo caso omiso a lo que sus oponente decían, Daisuke hizo aparecer en sus manos lo que no era más que una funesta copia del arma de Yorumaru, la cual empuñó solo con su mano derecha, manteniendo su hoja justo frente a su rostro...

Sin decir ni una palabra, Daisuke se dirigió a toda velocidad hacia Yorumaru, empuñando su Katana, preparado para atacarlo...

Shiro: Estás siendo un poco precipitado ¿no lo crees?

Una vez Daisuke trató de cortar a Yorumaru con su espada, Shiro se interpuso ante su ataque, deteniéndolo con la hoja de su Kusanagi...

¡Mala Jugada!

Tras gritar aquellas palabras, Daisuke soltó su espada, haciendo que ésta cayera al suelo, mientras él irrumpía en la formación de los tres compañeros...Se había planteado algo con una total seriedad; acabar con aquél perfecto contenedor...

Tomando a Yorumaru por el cuello, Daisuke lo apartó de sus compañeros, a una velocidad más que exuberante, llevándolo a varios metros más allá de donde se encontraban, lanzando al debilitado shinobi al suelo con un simple movimiento de su brazo...

Estando de pie a su lado, totalmente apartado de Shiro y Kozuke, Daisuke logró inmovilizar por completo a Yorumaru, colocando bruscamente uno de sus pies sobre su cabeza...

Daisuke: ¡Despídanse de él!

De un momento a otro, Daisuke fue impactado por lo que parecía ser un proyectil hecho enteramente de Chakra, el cuál fue capaz de apartarlo de Yorumaru, evitando que continuara con su funesto ataque...

Sin más, Kozuke llevó junto a él a su compañero, para darse cuenta de que quien había logrado salvar a Yorumaru no era más que la compañera de Himorogi, quien en su mano derecha empuñaba lo que parecía ser una pistola, la cual, rebosante de su propio Chakra, emitía un blanquecino brillo...

Shinki: Ese sujeto ¿es él de quien nos habló el señor Szayel?

Himorogi, quien se encontraba justo detrás de Kozuke y Shiro, a un lado de Tsubomi, se puso en pie, manteniendo entre sus manos su reluciente arma, sin dejar de apuntar a Daisuke con ésta, desde su cintura...

Himorogi: Así es...

Observando de reojo al sombrío ser que frente a ella y los demás se encontraba, Shinki empuñó con ambas manos su pistola, apuntándole, mientras escuchaba las palabras que su maestro estaba por decir...

...Él tenía razón...
...Ésto no iba a ser más que un error más.

La Trágica Obra
-Le Serviteur du Mal-

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悪ノ召使 ~ The Servant of Evil


"Tomando el lugar de uno de los actores dentro de su propia obra, el juez infernal se adentró en aquella caótica escena; como uno más de los pecadores representantes de la muerte en la tierra,
dio un rápido fin a la trágica actuación del teatro infernal
".


Poniéndose de pie frente a sus adversarios, tras haber sido impactado por el ataque de Shinki, Daisuke no hizo más que observarles, exhibiendo sus nuevos ojos ante éstos; examinando de pies a cabezas a las personas contra las que se enfrentaba...

Dirigiéndose hacia Shinki, Daisuke puso frente a sí mismo su mano derecha, apuntando con el dedo índice de ésta hacia la joven, a la par que comenzaba a hablar...

Daisuke: Todos los soldados son iguales...Cuando crees que te serán fieles para siempre, te abandonan... (Riendo)

De una manera burlona, Daisuke dejó escapar una funesta, burlándose de Himorogi y Shinki y de su posición en el batallón justo frente a ellos...

Daisuke: Ya ni siquiera se molestan en responderme...¿Acaso me evitan?

Sin dejar de apuntar a su contrincante con su solitaria arma, Shinki se dirigió hacia Shiro y Kozuke, pidiendo a ambos que dejaran a Yorumaru con Himorogi...

Kozuke: ¡Gracias a ustedes él se encuentra así! ¿Por qué d-

Siendo interrumpido por Shiro, Kozuke se vio en la obligación de callarse, pues éste ordenó a Yorumaru, quien aceptó sin dudarlo, el ir junto al soldado, quien se encontraba a pocos pasos detrás de Shinki, empuñando su fusil...

Daisuke: Es realmente hermoso...¿Traidores y enemigos trabajando juntos? (Riendo)

Himorogi: En un principio, vinimos aquí para llevarnos el cuerpo del maestro Szayel; nosotros solo fuimos hechos para librar éste mundo de los pecadores...

Accionando el gatillo de su pesada arma, Himorogi disparó una gruesa bala hacia su enemigo, la cual impactó directamente en su cabeza, destruyendo parte de ésta, más no haciéndole siquiera perder el equilibrio; en cuestión de segundos, aquella mortal herida que habría asesinado incluso al más poderoso guerrero, se había regenerado por completo...

Déjame adivinar...
...¿Soy yo uno de los dichosos Pecadores a los que ustedes quieren eliminar?

Riendo descaradamente, mientras llevaba sus dos brazos alrededor de su abdomen, Daisuke se dirigió una vez más hacia sus contrincantes, en un tono burlón...

¿Y bien?
¿Estoy en lo correcto?

Parando su risa por completo de un momento a otro, Daisuke miró de reojo a sus adversarios, y comenzó a caminar lentamente hacia éstos, con una mirada totalmente vacía, y una expresión simplemente inexplicable...

¡RESPONDAN!

Los segundos que habían pasado en aquél momento habían sido escasos; Daisuke estaba ahora entre Himorogi y Shinki, de pie ante ambos...

¡MALDITA ESCORIA!

Con un simple movimiento de su mano, Daisuke había logrado atravesar por completo el abdomen de Shinki, a través de su espalda, dejando tras de sí a Himorogi, a quien también se había decidido a atacar...

Retirando su brazo del cuerpo de Shinki, la dejó caer, sin hacer más que un seco ruido al tocar el suelo, sin emitir ninguna clase de grito o quejido antes de morir...

Sin más, Daisuke se encontraba ya frente a Himorogi, y con él planeaba hacer lo mismo que había hecho con su compañera, y lo habría logrado, de no haber sido por Shiro y Kozuke, quienes con la Espada Kusanagi y la Muramasa de Yorumaru, que había sido tomada por Kozuke, lograron no solo cortar su brazo, sino también asestarle un crudo corte en su pecho...

Rápidamente, Daisuke se libró de sus contrincantes, golpeando a Shiro con su puño cerrado, justo en el estómago, y pateando a Kozuke lo suficientemente fuerte como para detenerlo por varios segundos justo en el lugar en el que se encontraba de pie...

Kozuke: (Pensando) Maldición...

De un momento a otro, y para sorpresa de todos los presentes en aquella habitación, Daisuke había dejado escapar un grito ensordecedor, mientras notaba con sus manos cómo no solo los dedos, sino el brazo entero, que no era más que de Himorogi, había atravesado su pecho...

Daisuke: A-Acaso...¿Las cucarachas ahora tratan de igualarse a los humanos?

Aquella simple frase, dicha sin ningún sentido por un herido Daisuke, había logrado despertar una especie de ira personal en el interior de Shiro; ¿Era él en verdad capaz de nombrarse a sí mismo como un humano?

Dando solo unos pasos hacia el frente, Daisuke se libró del brazo de su atacante, quien, congelado por el miedo, no pudo hacer más que quedarse de pie frente a su enemigo...

...Tuviste el valor para atacarme...
¿POR QUÉ AHORA TIEMBLAS?

Rápidamente, y a pesar de que la grave herida que Himorogi había logrado abrir en su torso aún no había sido capaz de regenerarse, Daisuke se dio la vuelta y, tomando a su adversario por el brazo con el cual lo había atravesado, simplemente lo lanzó a varios metros más allá de donde se encontraba, con una fuerza abrumadora...

Sin emitir sonido alguno, ni al caer, ni cuando fue tomado por su enemigo, Himorogi ahora yacía en el astillado suelo de madera del gran salón, inmóvil, apenas respirando...

Volteando bruscamente su mirada hacia los ya malheridos Shiro, Kozuke y Yorumaru, Daisuke se dirigió a éstos, haciendo un curioso gesto con su nariz; como si se encontrara olfateando algo. Como si simplemente se tratara de un animal...

Es eso...

Riendo sin control alguno frente a sus adversarios, totalmente confiado de que sus habilidades eran superiores a las de los demás, aquél prospecto de espectro culminó su oración, deteniendo en seco sus carcajadas...

¿Miedo?

Capriccio
-L'horloge suspendue-

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茶番カプリシオ ~ Capriccio Farce


"Alzando sus armas al compás de una tétrica melodía, los representantes de cada acto infernal dieron sentido a la finalizada obra de aquél desmantelado teatro; habían acabado con su frío capriccio desarmonizado".


Frente a frente con sus enemigos, Daisuke había logrado no solo derrotar a quienes le habían dirigido hacia la mansión, sino también asesinar a una de esas personas...Era obvio que deseaba con toda su existencia el hacer lo mismo con los miembros de Akatsuki Afterlife, más allá de aquellos ante los cuales se encontraba...

Daisuke: (Riendo) ¿Cuánto creen que dure así?

Levantando su mirada hacia el techo de aquella inmensa habitación en la que se encontraba, Daisuke comenzó a caminar lentamente, deteniéndose tras haber dado unos cuantos pasos...

¿Por qué no dejan que él se acerque a mi?

Sin decir una palabra más, Daisuke dirigió su perdida mirada hacia Yorumaru, quien ahora se encontraba vagamente de pie, sujetando su brazo izquierdo con su otra mano...

Daisuke: Es lamentable...¿Ya no puedes siquiera utilizar su Chakra?

Haciendo un considerable esfuerzo, Yorumaru comenzó a caminar, tratando de acercarse a su enemigo; paso tras paso, éste no hacía más que verlo a los ojos, sin temer a que éste le encerrara en un Genjutsu...

Daisuke: Por fin me permites verlos...

Poniéndose poco a poco de rodillas, alzando su mirada hacia el rostro de Yorumaru, Daisuke dirigió una vez más sus palabras hacia éste...

...Esos bellos ojos a los que tanto adoro...

Finalmente, poniéndose de pie, solo observando los minúsculos movimientos de su contrincante, Daisuke llevó sus brazos hacia su espalda, entrelazándolos detrás de sí mismo, totalmente despreocupado...

Yorumaru: (Pensando) Ikiryō...

Alzando su mirada, buscando a su vez el rostro de Daisuke, un rostro que sin dudas era una copia exacta del suyo, Yorumaru se dirigió a su contrincante, sin ninguna muestra de debilidad en su voz...

¿Por qué estás tan confiado?

Riendo, Daisuke respondió a la interrogante de Yorumaru; juntando sus manos en sellos, se encerró junto a éste en una incolora barrera, separándose así de Shiro, Kozuke y Tsubomi...

Daisuke: ¿No debería estarlo?

Frenando sus risas en seco, Daisuke se percató de que el Chakra de Yorumaru se hacía cada vez más potente, y a la par con ésto, se dio cuenta de que alrededor de éste había comenzado aparecer lo que parecía ser una capa azulada de energía...

Ya veo...

Totalmente cubierto por un manto purpúreo, Yorumaru bajó su mirada al suelo, dirigiéndola segundos después estrepitosamente hacia sus compañeros, quienes yacían detrás de él...

...Al final, no lo haz olvidado.

Entre gritos y risas, Daisuke se dirigió a su antítesis, observándolo de arriba a abajo, examinando su cuerpo, observando con suma curiosidad el manto que ahora lo cubría...

¡Vamos, dale un uso ahora!

La Conclusión del Acto Infernal
-The Edge of Life-

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最後のリボルバー ~ The Last Revolver


"Habiendo finalizado la fría y desmesurada obra del representante de la muerte terrenal, el ahora reunido batallón dio fin al regimiento del juez sobre su acusado; el verdadero representante de la muerte había sido librado de las cadenas que lo ataban al infernal estrado".


Recubierto por completo por un manto purpúreo que, sin más, parecía estarse solidificando sobre su cuerpo, Yorumaru trató de mantenerse firme frente a su enemigo, y sin apartar su mirada de él, con una entrecortada voz, se dirigió a sus compañeros, quienes claramente se encontraban tan exhaustos como él, para que lucharan a su lado, intentando no destruirla, sino mantener la barrera que les separaba...

Daisuke: Debes estar mal de la cabeza...

Los ojos de Yorumaru habían empezado a sangrar de la nada, mientras su vista se nublaba gradualmente...Era obvio que ya no le quedaban más fuerzas para mantener estable su Sharingan, pero aún así lo hacía...

Yorumaru: Tal vez, es así...

Poco a poco, aquél ennegrecido manto se hacía más notable en el cuerpo de Yorumaru; era fácil ver cómo se movía a lo largo de su piel, mientras se solidificaba...

...PERO ESO NO ESTÁ DEL TODO MAL
¿No lo crees?

De un momento a otro, aquella capa había logrado solidificarse por completo, tras haber cubierto enteramente el cuerpo de Yorumaru, no dejando lugar alguno de sí mismo libre a la vista...

El suelo alrededor de Yorumaru y Daisuke había comenzado a desquebrajarse, limitando lo que parecía ser un perfecto campo de batalla...

Daisuke: (Riendo) Apenas puedes manejar su Chakra ahora...

Llevando su mano derecha hacia su rostro, Daisuke, mientras por su rostro se escurrían lágrimas de sangre, provenientes de sus Sharingan, pronunció el nombre de una de las técnicas del mismo, que al surgir, le recubriría en una notable capa de Chakra azulado...

SUSANO'O

Rodeado por aquél manto, que era emanado de entre una notable caja torácica hecha de su propio Chakra, comenzó lentamente a caminar hacia su contrincante, solo observándoles, con sus ahora vacíos ojos, de un color grisáceo...

Daisuke: ¿Qué te parece? ¿NO ES HERMOSO?

De un momento a otro, el inmóvil Yorumaru, sin hacer ruido o sonido alguno, apareció frente a Daisuke, propinándole un fuerte golpe con lo que eran, ahora sin más, unas negras garras...

Cayendo varios metros por detrás del lugar en el que había sido golpeado por Yorumaru, Daisuke se esforzó por levantarse solo segundos después de ésto...

Shiro: Una forma incompleta...

Las palabras de Shiro habían logrado llamar la atención de Kozuke, quien de pie, trataba de evitar que Tsubomi se acercara a la barrera...

Aún así...

Solo segundos habían pasado, y de un momento a otro, Yorumaru ya se encontraba frente a su enemigo, y sin pausa o miramiento alguno, lo había alzado con una de sus garras, manteniéndole frente a él, inmovilizado; Daisuke, no podía usar sus brazos, pues Yorumaru los sostenía, y claramente no podría usar sus piernas para nada en aquél momento...

Daisuke: ¡Eres demasiado descuidado!

Los ojos de Daisuke se habían vuelto completamente negros, y en aquél momento, el alargado brazo de su contrincante se había prendido en unas limpias flamas del mismo color; era el Amaterasu que Daisuke le había robado, que ahora atacaba a su propio dueño...

...No lo comprendo...

Aquellas flamas no parecían causar ninguna clase de daño a la inhumana piel de Yorumaru, solo estaba ahí, ondeando por encima de su ahora ennegrecida piel...

...No es su Chakra el que siento.

Alzándolo con el brazo mediante el cual lo sostenía, Yorumaru estrelló con fuerza el cuerpo de Daisuke contra el suelo sobre el cual se encontraba de pie, haciendo que éste se desquebrajara por completo tras el impacto de su ataque...

Acercándose a la barrera que le separaba de ambos contendientes, Shiro dejó a un lado su espada, tirándola al suelo, mientras realizaba varios sellos manuales frente aquél domo de Chakra...

Yorumaru: ES ALGO HERMOSO EN VERDAD

Pronunciando aquellas palabras con una voz digna de un monstruo, y dejando impresionado no solo a Shiro, quien había podido escucharlo, sino también a su contrincante, Yorumaru se abalanzó sobre Daisuke, quien se encontraba aún en el suelo, situándose así por encima de él, imposibilitándole cualquier clase de movimiento; cualquier clase de huida...

ALGO MUY HERMOSO

Mientras mantenía fijo a su enemigo al suelo, Yorumaru, aún en aquella monstruosa forma, había abierto la blanca hendidura en su rostro que, al parecer, representaba su boca; una simple silueta blanca, resplandeciente en una luz del mismo color. Sin realizar ningún movimiento más, ni siquiera para forzar a Daisuke a mantenerse en el suelo, Yorumaru formó una brillante bola de energía justo frente a su rostro...

Kozuke: ¡Apresúrate, Shiro!

Sin más, Yorumaru hizo estallar frente a Daisuke aquella esfera de energía, bañando todo el radio que abarcaba la barrera de una increíble luz blanca, que no dejaba ver nada de su interior...

Poco a poco, la barrera había comenzado a agrietarse, alarmando por completo a Shiro, quien finalmente se alejó de aquella zona, que ahora no parecía ser más que una bomba de tiempo, yendo directamente al lugar en el que Kozuke y Tsubomi se encontraban...

Shiro: ¡¿A qué estás esperando?! ¡Sácanos de aquí!

Pocos segundos habían pasado, y en seco, sin siquiera dejar que Kozuke realizara un solo sello manual para emplear sus habilidades interdimensionales, la barrera terminó por destruirse por completo en una implosión limpia...

El terreno que había servido como campo de batalla para Daisuke y Yorumaru ahora no era más que un gigante agujero en el suelo de aquél enorme salón...

Tsubomi: ¡¡Yorumaru!!

Entre las nubes de humo era claramente visible la figura de contrincantes, de pie el uno frente al otro, con Yorumaru de vuelta a su forma humana, ambos totalmente inmóviles...

¿Así terminará?

Aquellas palabras habían resonado dentro del abrumador silencio que se había ceñido en aquél antes caótico ambiente, pronunciadas por una voz claramente desgastada...

El humo se había desvanecido por completo pasados sólo unos pocos segundos, dejando ver a Daisuke y Yorumaru, cara a cara, con obvias heridas en sus cuerpos, las cuales, aparentemente, no estaban sanando de ninguna manera...

Así parece...

Ambos cayeron al suelo, sin pronunciar ninguna otra palabra, sin provocar ningún ruido, y justo después de que la visión de Yorumaru se desvaneciera por completo; justo cuando el suelo sobre el cual cayó se había desvanecido de su vista, el cuerpo de su contrincante, en sólo segundos, se desvaneció también, físicamente, entre sombras...

...Su cuerpo había desaparecido por completo.

Sólo escuchando los pasos de sus aliados viniendo hacia él, Yorumaru, cuya vista se había ennegrecido por completo segundos atrás, perdió la consciencia debido al cansancio, con una vaga pregunta en su mente, la cual junto a su energía, desapareció al instante...

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