Cacería de Viejas Sombras: Color Sangre Vida y Muerte
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(狩旧影:色血生命と死, Karikyūkage: Irochi Seimei to Shi)

Información
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Saga Caza de Viejas Sombras
Personajes
Masculino.svg Hiro Uzumaki
Masculino.svg Franken Stein
Femenino.svg Kurohana Uchiha
Masculino.svg Yashamaru Atsuryoku

Cacería de Viejas Sombras: Color Sangre Vida y Muerte (狩旧影:色血生命と死, Karikyūkage: Irochi Seimei to Shi) es el capítulo #14 de Akatsuki Afterlife, perteneciente a la saga "Caza de Viejas Sombras"

Las cosas caen por su propio peso, cada acción condiciona el futuro incluso si a simple vista parece no ser así, las mañanas tienen un encanto delicado y cándido... lástima que la noche jamás podrá transmitir eso.

Un extraño inicio matinal

Una ligera brisa soplaba, el amanecer despuntaba y los rayos se extendían por cada que lugar que poco a poco alcanzaban.

La hora de partir había llegado, tanto Kurohana como Yashamaru entendian que era la oportunidad de mostrar al máximo las habilidades de la Uchiha. Un concentrado Franken desempañaba sus anteojos mientras era el momento exacto, lo decidido era ser el soporte de Kurohana contra Hiro Uzumaki pero con mucho tacto y amabilidad el Stein se acercó a Kurohana, inquisidoramente posó su mano en el hombro de la chica.

Franken: Hey, florecilla U-chi-ha... no dudes en ningún momento de pedir mi ayuda si esta batalla no resulta muy favorable tss tss- dijo sonriendo.

Kurohana volteó a verlo y sus penetrantes ojos se fijaron en los de Franken.

Kurohana: Sin lugar a dudas, es una posibilidad... y te tomo la palabra.

El shinobi se colocó de nuevo los anteojos y soltó una risa un tanto subestimante para la Uchiha.

Yashamaru: Hey, se siente un poco de tensión... Franken, necesitamos finalizar detalles... Kuro-chan, qué buen día pinta ¿no lo crees?- al decir esto de inmediato la tensión se disipó.

Ciertamente a Kurohana más de lo que planeaba porque ésta miró al cielo y se perdió en sus pensamientos por unos momentos, al notar que los shinobis la miraban sin articular una palabra, ella se colocó la capucha de su atuendo, logrando que sólo unos mechones de su cabellos y parte de su rostro se distinguieran.

Yashamaru: Como siempre te molesta un poco el sol jaja.

Franken: Yo diría que más bien es algo quisquillosa tsk.

Yashamaru: ¿Eso crees? parece que no te hubieras dado cuenta de que tiene mucho orgullo y te diré algo serpentoso, al parecer te ha tomado confianza- dijo al shinobi Stein.

Franken: Si así demuestra que confía en alguien, cómo demostrará desconfianza tss.

Yashamaru: Qué te parece con un kunai al cuello, aprisionado en hilos de acero, o abrasado en papel bomba... jaja.

Franken: Nah, ¿esta Uchiha es capaz de asesinar de maneras tan normales? No me lo creo- respondió con sarcasmo.

La chica que iba unos pasos detrás de ellos sonrió al ver notar que era cierto, Franken aún no veía todas sus formas en batalla.

Kurohana: La mejor manera de mostrar mi desconfianza es clavando a Hiyozora directo en un punto en que resulte mortal...- sí, al parecer fue un chiste, muy burdo y seco; pero así lo podía expresar.

Los shinobis voltearon al unísono y rieron de ello.

Kurohana: Yashamaru-sensei, ¿a qué hora llegaremos al sitio?

Yashamaru: Si nos damos prisa por la tarde ya estaremos ahí.

Y de inmediato apresuraron su marcha, hasta que se perdieron en la distancia.

•••

Tras una horas, el trío de shinobis llegó a su destino, una aldea bulliciosa y con mucho atractivo en el placer que podía encontrarse si se animaba alguien a aceptarlo, Yashamaru indicó que le siguieran y tuvieran cuidado.

El método de no causar daños a cosas ajenas

Las calles ajetreadas y cantidad de personas que la transitaban, hombres ebrios que apenas y podían mantenerse de pie, eso le recordó cierto incidente a Kurohana. Franken no dudaba en apartarlos de su paso y los miraba con desdén. Yashamaru se detuvo en seco, se le veía pensativo

Yashamaru: Franken, Kuro-chan... lo mejor es que se queden dentro de la ciudad, mi informante podría desconfiar si me ve con más personas, descansen un poco- dijo calmado y paciente.

Kurohana: Comprendo, pero yo preferiría...

Franken: Vamos chica Uchiha, que Atsuryoku no aceptará un no por respuesta, podemos comer algo, que yo muero de hambre, ¿acaso ustedes no? y sabes... podrías encontrar al hombre de tus sueños- miró a Kurohana y reía- y si aparecen borrachos, yo te cuido de ellos.

Kurohana: Cierto, con un poco de suerte también podríamos encontrar a una fémina de aspecto reptiliano para ti, por supuesto muy hermosa- y lanzó una mirada "amable" con una clara sonrisa fingida- aunque por respeto a ella no te "salvaría".

Yashamaru: Claro claro, no es mala idea Kuro-chan... me voy, ya saben pueden divertirse... un poco- listo para irse- pero sin bajar la guardia- agregó.

El shinobi de rubios cabellos se perdió entre la gente, Franken y Kurohana al quedarse solos de pronto no supieron cómo reaccionar. Mientras Kurohana miraba seria todo a su aldededor, el chico Stein miraba con desenfado a la nada.

Franken: A... ¿a qué sitio te apetece ir, florecilla oscura?

Kurohana: Al que tú elijas...

Franken: Jee, no, si no te dejo decidir Yashamaru me recriminaría mi nula caballerosidad con su alumna.

Kurohana: Sígueme...

Y la chica se dirigió a un hotel que como un dos en uno, también era local donde se vende placer, las chicas se le acercaron a Franken que estaba algo confuso, Kurohana pasó de largo y al ver que Franken era "hostigado" regresó.

Kurohana: Lo siento chicas, pero este hermoso espécimen viene conmigo- dijo con la más notoria seriedad; tomó una parte de su manga y lo jaló hasta llegar a la barra del bar.

Franken: Es una especie de venganza por lo que ocurrió con Hitoro, ¿no?

Kurohana: Por supuesto que no.

La chica fue directo al bar y pidió dos tragos, le ofreció a Franken pero desconcertado se negó a recibir el que le correspondía.

Franken: Entonces... Qué rayos, ¡Uchiha! explica esto o...

Los movimientos de Kurohana se tornaron extraños, ella se bebió los dos tragos pedidos de forma acelerada, volteó un poco y de inmediato se alejó de la barra. La chica pidió una habitación, y eso realmente sorprendió mucho a Franken.

Franken: Pero qué... ah, no comprendo nada. No pretenderás... ¡hey!, no pensé que fueras "ese" tipo de chica- dijo desconcertado.

Kurohana: Ahora soy yo quien pide seguir este juego.

La kunoichi se acercó un poco a Franken, de espaldas a la puerta y le abotonó bien su atuendo, ladeó la cabeza y le sonrió... se alejó unos pasos y le indicó que la siguiera, pero por supuesto que Stein no hizo caso. Así que ella lo tomó del antebrazo y lo jaló hasta el pasillo de las habitaciones, esa zona era mucho menos iluminada. Kurohana llegó hasta la habitación que le indicaron podía usar.

Kurohana: Vamos, entra... ¡pronto!

Franken: No quiero, Yashamaru dijo que nos divirtieramos, pero no creo que se refiriera a "eso".

La chica lo empujó dentro del cuarto y le dijo que no hiciera ruido.

Franken: ¡Hey! ¡¡¿Sabes cómo se le llama a esto?!!

La chica Uchiha puso su mano en su boca para que ya no hablara. Se quedaron inmóviles y algunos pasos se oyeron fuera, voces de hombres, se preguntaban a dónde habian entrado los sujetos de atuendo extraño, porque la información por decir en qué sitios se les había visto valía lo suficiente.

Kurohana quitó su mano y Franken se alejó rápidamente de ella.

Franken: ¿Era por eso? Desde que llegamos a la aldea los noté y Yashamaru también tss- musitando.

Kurohana: Lo sé, por eso nos dijo que era mejor que nos quedáramos, es más fácil encontrar a un grupo, pero es que tú, deseas enfrentarlos- en voz baja.

Franken: Y qué deseas tú, ¿que me esconda?

Kurohana: Baja la voz, o todo lo anterior no servirá de nada... el entrar a un bar/hotel fue lo más adecuado, no entraron de inmediato y por lo menos no hay caos o pelea... aún.

La chica, se acercó a las cortinas que sólo dejaban entrar un poco de luz, las abrió y vio que la ventana daba justo a la parte trasera del inmueble.

Kurohana: Salgamos por aquí.

Franken: Ni de broma, no pienso huir... ahora mismo salgo y los hago arrepentirse de haber nacido tss... o los envió al mismísimo infierno- el tono de sus palabras indicaban que hablaba en serio.

Kurohana: Esta será mi batalla, no planeo perder tiempo armando luchas en cada lugar donde esté, romper cosas ajenas no es mi estilo.

Franken: Hmp, sólo por esta vez Ku-ro-ha-na-chan. Muéstrame como te manejas en estas situaciones... tss- inquiriendo a la kunoichi.

Y así desde la ventana, salieron para internarse entre la gente que estaba ajena a esa batalla que era inminente.

Kurohana y Franken caminaron aprisa hasta las afueras de la aldea, entre algunos árboles del bosque que rodeaba la aldea había un claro, le dijo a Franken que no se moviera porque los seguían, también le pidió que no inteviniera, por lo que el shinobi Stein transformó su cuerpo en serpientes y se ocultaron entre los arbustos. Kurohana se detuvo para esperar a sus perseguidores, éstos no tardaron en llegar. Un grupo de cuatro cazarrecompensas.

Líder de grupo: ¡Salgan! No pueden esconderse más... así que eres tú, la chica del bar, ¡¿dónde está el otro sujeto?!- gritó

Kurohana: No deseo perder más tiempo.

Y se lanzó contra el líder, éste lanzó un kunai directo al brazo de la chica y se reveló que era un clon de sombra, de lo alto de un árbol una Fūma Shuriken fue lanzada al pobre desafortunado que quedó herido de gravedad y en instantes. Los otros cazarrecompensas algo atemorizados sin su líder se preparaban para huir cuando ella se acercó a todos y cada uno de ellos, y los hizo caer bajo genjutsu. Sin mucho esfuerzo se libró de ellos.

Franken: Nada mal... el poder de esos ojos... ¿por qué no hiciste eso en la aldea? nos hubiera ahorrado tanto.

Kurohana: Te dije que no me gusta destruir cosas ajenas, tampoco matar por placer y menos hacerme notar cuando no es necesario; volvamos a la aldea que Yashamaru-sensei debe estarnos buscando.

Franken: Eres mala, ni siquiera comí... entiendes que es tu culpa, ¿verdad? Tss tss.

Kurohana: Si tú lo dices.

•••

Los dos shinobis regresaron a la aldea, la noche estaba a punto de caer.

Kurohana: Ahora sí, vamos a donde elijas Franken-kun.

Franken: No te burles...

El shinobi entró en un restaurante y llamó a Kurohana para que entrara.

Kurohana: Pero si Yashamaru-sensei regresa...

Franken: Nos encontrará con facilidad sin importar dónde estemos, vamos que no esperaré más tss.

La chica ingresó y se quitó la capucha, en un inicio su mirada se percibía perdida, distante; su perfil era angulado y frágil, sus manos finas y delicadas no parecían poder empuñar un arma. De improviso en un instante lo estoica y determinada que era frente a rivales en ese momento no se percibía, de hecho era todo lo contrario; no se decidía por qué elegir para comer y a los ancianos que les atendían ella les sonreía mientras les decía que estaba indecisa. Franken no la había visto antes de esa forma, el chico comía con gran apetito y al mismo tiempo no dejaba de observarla, era una Uchiha muy rara. Una mano se posa en el hombro de Stein y él suelta los palillos, Kurohana voltea con ojos furtivos.

Franken: Así que ya volviste, Yashamaru...

Yashamaru: Qué gran tarde han tenido chicos jaja.

Kurohana: No me sorprendería que lo hubieras planeado tú, Sensei.

Yashamaru: Que clase de concepto sobre mí te has formado, sólo lo hago si es necesario ¿tan calculador parezco? Jaja.

Franken: No lo parece... y eso es lo peligroso tss- dijo volteando a mirar a Kurohana sobre los lentes y sin levantar el rostro.

Yashamaru: Pero Franken, hubieras elegido un lugar un poco mejor, esto es muy austero, ni siquiera creo que el licor de este lugar tenga calidad.

Franken: Eso dile a la Uchiha, el lugarcito al que nos metió en la tarde, puff... por lo menos aquí no hay chicas "especiales"- dijo mientras miraba a la chica intentando molestarla, a lo que ella no respondió nada y seguía sonriendo a los ancianos del restaurante.

Kurohana: Joven Yashamaru, ¿no apeteces comer algo?- dijo amable pero sin sonreír.

Yashamaru: Kuro-chan, ya comí algo... esperaré a llegar al sitio al que iremos, si vieran, todo un resort jaja... los mejores licores, divanes de descanso, una biblioteca para pasar el rato emh no es como la del castillo, pero no me puedo quejar... ahh y lo mejor, son las aguas termales- dijo con la mirada perdida y voz anhelante.

Franken: Lo mejor hubiera sido que lo dijeras cuando llegaste, ¿no crees? Tss- y le lanzó los palillos como senbon.

Yashamaru reaccionó usando Aureoferrídio bloqueando el ataque, a lo que Franken sacó una serpiente enorme y se la lanzó, Yashamaru tomó la serpiente y la aventó para que no llegara a él, ésta cayó en algunas mesas que se destruyeron... esto provocó terror en muchos de los comensales que gritando salieron huyendo.

Un corte partió la mesa, era Kurohana que empuñando a Hiyozora fue su manera de decirles que se detuvieran, aunque los ataques cesaron las miradas de enojo entre ellos no.

Kurohana: No de nuevo, vamos... continúan su batalla mortal en otro lugar.

Los tomó por el antebrazo y disculpándose con todos presentes los llevó hasta afuera del restaurante.

Los pocos clientes que quedaron estaban inmóviles en un rincón, y los ancianos dueños del lugar se ocupaban en tratar de poner todo en su lugar, la Uchiha retornó y dejó el importe de los daños causados.

Kurohana: ¡Por favor, les ofrezco disculpas!- dijo claramente ruborizada, muy apenada.

Al salir les lanzó una mirada fría a sus compañeros y moviendo horizontalmente la cabeza se colocó la capucha.

Franken: Yashamaru, ¡ya la hiciste enojar!.

Yashamaru: ¡¿Que yo qué?!, ¿quién lanzó los palillos?

Kurohana: Chicos, ¿podemos irnos?... en paz.

Así los shinobis bajo las luces de la aldea y un tanto de bullicio, fueron hacia donde Yashamaru les indicaría.

Los tres shinobis llegaron a un suntuoso sitio de relajación y recreo, Yashamaru les indicó a sus compañeros sus respectivas habitaciones, éstos asintieron y cada uno entro a la correspondiente; Kurohana al ingresar a la suya se halló complacida por las comodidades que ahí encontró, de amplias dimensiones, confortable y muy adecuada para la kunoichi. Principalmente la cama puesto que ella ama refugiarse en la soledad y la oscuridad. Ya pasado un rato de descanso, alguien llamó a la puerta.

Yashamaru: Kuro-chan, las aguas termales nos aguardan, no tardes...

Kurohana: Las aguas termales... yo no deseo... ¡espera!- gritó.

Pero antes de terminar de articular la frase los pasos del Atsuryoku se alejaron rápidamente, si escuchó o no ahora no importaba, se podía excusar en no haberla escuchado. El rostro de la chica mostraba algo de molestia, allí ella sentada en la cama con el ceño fruncido y actitud pensativa... en realidad ella no deseaba ir a las aguas termales del lugar, a decir verdad le incomodaba socializar y peor aun que otras personas la vieran tan vulnerable; según su perspectiva.

La noche cayó con todo su esplendor, los tres shinobis se encontraban dentro de una sala, antes de partir Stein había notado que Kurohana preguntó a Yashamaru si había conseguido lo acordado. La chica se hallaba sentada en un sofá, revisaba el libro Bingo de la organización, algo notable es que llevaba ahí casi dos horas. Tanto Stein como el Atsuryoku se encontraban descansando en sendos divanes que parecían, no, eran muy cómodos.

Yashamaru: Kuro-chan, ¿ya está todo como lo deseas?, ¿encontraste lo que buscabas?- dijo volteando a mirar a la chica.

Kurohana: Sí, realmente no se puede planear cada instante de una batalla, mas no significa que se deba actuar llevado por el momento- respondió, mientras se levantaba de su sitio y caminaba hacia la mesa y tomó un bocadillo que había en un platón.

Yashamaru: Cualquier desertor no es un gran asunto para nosotros, así que no hay por qué alimentar ansiedad alguna- su rostro reflejaba benevolencia y afabilidad.

Kurohana: Revisemos la información que obtuviste, sensei... eso me dará más soporte.

Franken: Uchiha... llevas tu propio ritmo, interesante y algo confuso.

Kurohana: Hmp, interesante cómo llevas tú tus batallas...

Yashamaru se levanto de el diván y extendió unos pergaminos.

Yashamaru: Hiro Uzumaki se encuentra dentro del territorio del País del Hierro-Kurohana abrió desmesuradamente los ojos y rápidamente barrió con la vista el mapa, Franken se limitó a observar con algo de letargo- se le ha reconocido como el autor de muchas aniquilaciones en masa, realmente aldeas completas, sus "contratos" son patrocinados por alguien anónimo que al parecer desea imponerse en un vasto territorio y los pobladores de estas aldeas se han resistido, el papel de destructor que juega no es más que despreciable para el honor que ese clan ostenta, una vergüenza para el sujeto; que no nota. Bien, Kuro-chan... por lo que sabemos, será necesario desplazarnos más, la búsqueda deberá abarcar una extensión considerable- Kurohana trazaba líneas imaginarias en el mapa, algo repetitivo.

Kurohana: Partiremos antes del amanecer... comenzaremos de sur a norte, a paso apresurado pero cuidadoso, descansen bien por favor, ¿me puedes dar lo que te solicité?- su voz era calmada y pausada, controlada.

Yashamaru: Claro, el Dr. Stein hizo una mejora, acelera la reacción 10 segundos, pero, ¿para qué la necesitas?.

Franken: Florecilla oscura, no me agradezcas jaja.

Kurohana: Hasta mañana, gracias a ambos- se acercó y recibió una pequeña cajita color guinda, la cual abrió y cerró de inmediato.

Salio y cerró la puerta quedando todo en un ambiente de cierta incertidumbre.

El frío y la desolación

País del Hierro1.png

Frente a un vasto y aparente inhóspito territorio cubierto de nieve, níveo hasta el horizonte que ciertamente no dejaba ver muy lejos; se encontraban los tres shinobi miembros de Akatsuki Afterlife, enfundados bajo sus gruesos atuendos e incluso así las ventiscas permeaban un poco. Kurohana dejaba ver su concentración en la búsqueda mientras objetiva observaba el entorno sin decir nada, por su parte Yashamaru esta vez sólo dejaba que su pupila mostrara sus dotes de rastreadora, Stein ciertamente dejaba que cada uno hiciera su labor y aunque no lo pareciera él también estaba alerta, sólo que a su manera.

Yashamaru: Kuro-chan... si nos separamos cubriremos un mayor territorio, yo puedo localizarlos incluso en este clima.

Kurohana: Comprendo, a decir verdad otra forma de búsqueda nos tomaría tiempo innecesario.

Franken: A mí me parece que eso no es necesariamente la única manera, si envío mis serpientes éstas me pueden avisar si encuentran algo, son menos detectables, tss...

Kurohana: Me gusta esa idea, pero dejar todo a las serpientes, es más útil que ellas sean un extra.

Yashamaru: De acuerdo con lo que dice Kuro-chan, hora de comenzar...

El ninja Stein sacó de sus mangas una gran cantidad de serpientes que de inmediato se perdieron de vista en la distancia, mientras tanto ellos también se separaron. La forma en la que Yashamaru los localizaría era desconocida para la Uchiha, pero por la confianza que tuvo Franken seguramente era fiable.

El aire gélido soplaba directo a la cara de la chica, su cabello revoloteaba y la capucha amenazaba con ceder ante el viento por lo que ella decidió quitársela; sus ojos parecían perdidos mirando sólo hacia el frente, sus perforaciones en el labio inferior acumularon una mínima cantidad de nieve que ella quitó con un rápido movimiento, su respirar ardía un poco y era porque ese clima no era el habitual para ella, pero... ya era tiempo de luchar y salir fuera de su zona de confort.

Si avanzaba más pronto las posibilidades de encontrar a Hiro aumentaban, no sólo eso; éste inhumano ser en ese momento seguramente se encontraría arrasando con aldeas enteras, destruyéndolas en nombre de la "supremacía".

Aldea en País del Hierro.png

Con un tiempo considerable de haber comenzado la búsqueda se vislumbró en la turbia distancia lo que parecía ser una aldea mediana, quizá era tiempo de disminuir el paso y descansar ahí... Kurohana se sentó en una roca, desde allí la vista era peculiar, una depresión natural rodeada de montañas, ideal para fundar una aldea, quien sea que tuviera la idea acertó al sitio; la nieve cesó y algunos tímidos rayos solares se dejaron posar levemente en el panorama, la chica acomodó su cabello y dio un suspiro. Extrañada fijó su vista en una gran llama, de inmediato varias más y los gritos de miedo y terror le confirmaron que estaba cerca de quien buscaba.

Kurohana: Ahí está... Hiro Uzumaki.

Se levantó dispuesta a dirigirse hacia la aldea, pero Yashamaru y Franken no estaban... que la aldea estuviera en peligro no figuraba dentro de sus planes y dejar a esas personas en manos de aquel desalmado, tampoco.

Tomó aire y se apresuró a llegar a los límites de lo que estaba habitado, si era necesario hacer sola frente a Hiro lo haría, aunque no de manera frontal, las personas huían aterrorizadas, corriendo lejos mientras sus hogares eran abrasados totalmente, el llanto de los niños llegaba hasta los huesos y las imploraciones dolorosas de aquellas mujeres débiles ante lo que veían; aunque lo más lastimoso era la impotencia de esos hombres que no podían hacer nada por proteger lo que amaban y a su hogar.

Kurohana se encontraba tratando de encontrar visualmente a Hiro, entre el humo y la nieve que volvió a caer se le dificultaba. Una mano se posó en su hombro y ella volteó dispuesta a luchar, era una niña que implorante le preguntó por su madre, la Uchiha percibió otra presencia que se acercaba, una borrosa silueta que resultó ser Franken.

Kurohana: ¿Y Yashamaru-sensei?- dijo mientras abrazaba a aquella niña que temblaba de frío- inocentes están perdiendo su vida, como ésta pequeña que no comprende todo lo que está pasando- dijo enojada y con frustración.

Franken: Yashamaru ya viene, ordena que no realices nada aún, realicemos... así es la vida del humano, sufrimiento, por eso desean vengarse...- agregó Stein muy convencido de sus palabras.

Casi instantáneamente apareció el shinobi Atsuryoku.

Yashamaru: Así que la acción ya comenzó... en un momento nos uniremos a ella, Kuro-chan, Franken- dijo mirando a la distancia y las llamas avasallantes de la destrucción.

Momentos que parecieron ir de manera extraña.

Yashamaru: Esa calma... es muy rara.

Kurohana: Esa gente yace ahí con la cabeza baja, es humillante que ni siquiera puedan huir porque ya no tienen fuerzas a causa de la heridas...

Franken: También por algo más, ya no tienen orgullo...

Cerca del centro de la aldea comenzó a levitar algo. Una persona.

Yashamaru: Esto va mal... tenemos que alejarnos.

Kurohana: Usa esa técnica para destruir todo...

Franken: Shinra Tensei...

En unos instantes todo quedó reducido a escombros inservibles, a eso se limitó todo lo que había en la aldea, un escudo hecho de Aureoferrídio es lo que protegió a los tres shinobi del impacto directo de esa técnica. Al deshacer el escudo la gran devastación quedó totalmente desnuda ante la mirada atónita de Kurohana, la kunoichi miró todo lo que les rodeaba y ya nada era igual. Asomada entre los escombros divisó a Hiro Uzumaki, aquel que lentamente bajaba de su levitación para llevar a cabo el Shinra Tensei, lo que más destacaba a la distancia era su cabello color negro azulado.

Kurohana: Yashamaru-sensei, por fortuna la mayoría de habitantes están a salvo, sin embargo no puedo olvidar cómo aquellos hombres suplicaban por un poco de piedad... La blanca nieve se extiende, profunda, el frío es más intenso, ¿acaso desease quebrantar mi fe?... miradas perdidas, sus almas perdieron todo propósito y sólo bajaron la cabeza ante quien arrogantemente con su poder los humilló y les arrebató toda su esperanza, no tener elección sobre sí mismo mientras la vida queda a merced de aquellos inhumanos... Sensei... cada vez creo más que el ser shinobi es tener el privilegio de morir luchando por lo que sea que anheles, ames y protejas; y no sólo inclinarte ante aquel que llegue y te ordene que obedezcas sus caprichos o mueres..

Yashamaru: Siendo honesto creí que la destrucción ocasionada por Hiro sería algo más tardada, este acto nos muestra su insensibilidad, para él este sitio destruido es un triunfo.

Franken: ¿Acaso es que ustedes dos pensaban evitar esto?, tomemos esto como una enseñanza y hagamos lo venimos a realizar...tss .

Lentamente Kurohana recuperó la compostura y caminó lentamente, en un momento hizo contacto visual con Hiro Uzumaki... las miradas de ellos dos se posaron mutuamente, directas, frías y orgullosas. Los ojos morados de ella penetraban hondo y secamente, retadores y cuestionantes, mas el Uzumaki no se dejó intimidar y mostrando su Dojutsu la miró fijamente, soberbio y arrogante.

Hiro: Miren eso... al fin decides mostrarte- dijo con un tono de voz distante y grave.

Franken: No planeamos esto... esta mujer es tan... desubicante.

Yashamaru: Comienzo a comprender qué te motiva Kuro-chan, y eso mismo te debilita...- al tiempo señaló con la vista a un grupo de personas que aprovechando la distracción de Hiro salieron de entre el desorden y huyeron, sin duda estaban heridos.

Franken: Hmp... incluso así, no lo admito como buena razón, tendremos que salir ya.

Literalmente aparecieron al lado de la chica Uchiha, Hiro los miró con desdén y menospreciando su presencia dijo.

Hiro: Así que la Cacería de Sombras es cierta, desee no hacer mucho caso, ya saben... enviar a alguien o a varios-extendiendo los brazos- es como desear que éstos mueran- de cerca éste shinobi y antiguo miembro de la organización era algo tétrico, su pálida piel le daba un aspecto frágil, alto de estatura y no muy musculoso, proyectaba que antes tuvo mejor aspecto físico, sin embargo era innegable que también era bien parecido, sus facciones eran atractivas y ese orgullo se podía ver desde la distancia.

Kurohana: Los rumores son ciertos, tan sólo me resta decir que un ser tan poco honorable para pertenecer a un clan como el Uzumaki ha de fallecer en este sitio, los gritos de terror, la esperanza que arrancaste y los cuerpos que mutilaste, todo ello verás antes de dar tu último respiro...

Hiro: ¿Dices que me iré al infierno?

Kurohana: No, estarás en el infierno en vida... antes de desaparecer... para siempre.

Hiro: Vaya que las mujeres de ahora son muy... optimistas... cómo te atreves a insinuar que has de, o han de ganarme... seres humanos inferiores, sin poseer un nivel como el mío, sin Dōjutsu, sin Rinnegan... yo que todo lo veo, cada movimiento, anticipo todo, sé todo lo que ocurre y puedo contrarrestarlo, eres ingenua...

Franken: Lo típico, éste sujeto que se cree superior, Yashamaru, creo que todos nuestros desertores asistieron al mismo seminario de discursos baratos, tss tss, ridículo... si supiera que la florecilla oscura y tú...

Kurohana: ¡Franken-san!- dijo interrumpiéndolo- espere a que Hiro-sama (En la cultura japonesa el sufijo "Sama" sólo se usa en personas con rangos y edad muy mayores, en caso contrario es una ofensa, como claramente lo hizo Kurohana) termine de hablarle a ésta kunoichi.

Yashamaru: Apuesto a que no lo imagina, Kuro-chan, ya veremos quién resulta ser el inferior jaja, termina Hiro... que después nada será cordial.

Mira lo que te rodea

Hiro: Así que desean asesinarme... no saldrán vivos de esta batalla, comencemos, la paciencia no es una cualidad que yo posea... y la compasión incluso menos.

Invocó de inmediato a cinco bestias de enorme tamaño, el Rinoceronte Gigante que violento se abalanzó sobre los tres miembros de Akatsuki Afterlife, el Ciempiés Gigante, Camaleón Gigante, Ave Gigante de Pico Perforador y el bestial Cancerbero; todas y cada una de las invocaciones comenzaron su ataque hacia, Yashamaru, Franken y Kurohana.

Shinrai Kitsune.png

Yashamaru: Ya nos pusimos serios, Kurohana, Stein... hora de pelear- dijo mientras empuñaba su Guasdaña y evadía el golpe bruto de aquellas bestias.

Franken: Invocar mis serpientes gigantes estaría bien, pero yo puedo luchar incluso con estos seres, vengan animalitos... vamos a jugar tss tss-dijo mientras los evadía y se alejaba para que lo siguieran.

Kurohana: Sensei, yo haré esto a mi manera... ¡Kuchiyose no Jutsu!- Un zorro de color blanco azulado apareció, su tamaño era grande aunque algo más pequeño comparado con las invocaciones de Hiro- ¡Kuchiyose no Jutsu!- la Uchiha volvió a invocar, un zorro blanco, enorme y de igual tamaño que las bestias rivales... imponente y estoico se plantó en el suelo nevado, a su alrededor una especie de aura cambiante de tonalidad se teñía ligeramente de color rojo, azul, verde y cobre.

Saiko Kitsune Kurohana.png

Hiro: Así es, muéstrame tu cobardía mujer... temes ensuciarte las manos o herirte- gritó desde la distancia.

La aparición de aquel zorro detuvo el avance del Cancerbero, sin embargo el Camaleón había desaparecido.

Yashamaru: Kuro-chan, es tiempo de separarlos y derrotarlos uno a uno.

Franken: Me encargaré del Ave Gigante de Pico Perforador y Yashamaru creo que le tomó cariño al Rinoceronte Gigante, derrotaremos juntos al Ciempiés y desp.

Kurohana: Mis invocaciones y yo nos haremos cargo del Camaleón Gigante... el Carcerbero sólo necesita ser contenido ya que no podemos derrotarlo hasta que su invocador fallezca.

Yashamaru: ¡Así lo haremos! Kuro-chan, ya vuelvo- y se alejó de sus compañeros lo suficiente para tener una batalla en campo abierto.

Franken: A decir verdad me llevaré muestras de estas invocaciones tss tss-hizo lo mismo que el Atsuryoku.

Kurohana se encontraba al lado de sus invocaciones. El viento arreciaba y en momentos cedía un poco, el cabello de la chica revoloteaba y concentrada algo buscaba con la mirada.

Kurohana: Shinrai- el zorro de tono blanco azulado volteó a mirarla- necesito de su ayuda, Saikō-sama- el zorro de grandes dimensiones miró hacia abajo, donde estaba ella- al llegar y ver todo lo ocurrido recordé por lo que estoy aquí, quiero ganar esta batalla, quiero romper toda esa arrogancia de Hiro Uzumaki; sólo con su ayuda podré hacerlo como deseo.

Shinrai asintió sin decir nada, y Saikō levantó la cabeza listo para luchar.

Saikō: Así sera pequeña Kurohana- su voz profunda y grave resonó en todo el lugar, también parecía no venir de él sino de algo "superior".

Kurohana: Tamashī... ¿listo para decirme la ubicación del Camaleón Gigante?

El pequeño zorro que hasta ese momento se había ocultado reveló su presencia y saltó al hombro de Kurohana.

Tamashi Kitsune.png

Tamashī: Hana Hana-chan, ¡claro! pero ¿por qué no usas tus poderes?- dijo con su voz infantil.

Kurohana: Aún no, Tamashī...- dijo sin perder de vista al Uzumaki.

La nieve seguía cayendo, una atmósfera asfixiante estaba en el sitio.

Yashamaru llegó lo suficientemente lejos de sus compañeros y atrayendo al Rinoceronte Gigante usó su técnica Tsunami Aureoférrico, la enorme invocación inútilmente trataba de no ser asfixiada por todo aquel océano de metal, seguido por Funeral Imperial Aureoférrico, aunque el Atsuryoku lo hiciera parecer fácil ciertamente esa cantidad de poder sólo confirmaba el gran shinobi que es.

Por su parte Stein parecía disfrutar de poder evadir todos los ataques provenientes del Ave Gigante de Pico Perforador, sin más de pronto se detuvo en seco y cuando la enorme bestia voladora abría el pico para perforar su cuerpo éste se desintegró en una gran cantidad de serpientes pequeñas, algunas fueron tragadas por el ave y en instantes ésta se detuvo, volo en dirección contraria y se estrelló contra las montañas que rodeaban el valle nevado.

Franken: Controlar a una bestia de tal tamaño, siendo una invocación... resultó más fácil de lo que creía... tan sólo unas cuantas serpientes que tragó y fue suficiente para tomar el control de su cuerpo tss...- dijo mientras múltiples serpientes se entrelazaban y formaban otra vez su físico.

A lo lejos Kurohana dio una orden a Saiko, inaudible para sus compañeros.

El enorme zorro blanco se postró frente al Cancerbero y usando una técnica de elemento fuego es que lo mantenía alejado, enormes llamas salían de su trompa y éstas aunque quemaban al salvaje cánido no lograban derrotarlo.

Kurohana: Shinrai... Tamashī me ha indicado dónde se encuentra camuflajeado aquel Camaleón.

Aunque pareciera no estar allí, Tamashī con su habilidad sensora indicó los lugares exactos por donde la bestia se movía.

Shinrai: Cuando ordenes Kurohana-san...- esa voz profunda penetró el cuerpo de la chica que sólo asintió a esas palabras.

Kurohana: ¡Ahora!

El zorro liberó un enorme rayo negro con aura púrpura que arrasó con el Camaleón.

Shinrai Técnica Kitsune.png

Tamashī: Ya no percibo nada de su presencia... Hana Hana-chan, vamos por el siguiente.

Kurohana liberó la invocación de Shinrai y Tamashī, mientras tanto sus dos compañeros hacían frente a la escurridiza invocación, el Ciempiés Gigante. Entre aquel gélido paraje se vislumbraban las figuras rápidas de Stein y Yashamaru.

Yashamaru: ¡Stein! tres... dos... uno.

Yashamaru realizó su técnica Granizo Metálico al tiempo que Stein usaba una técnica que era posible por su Elemento Madera grandes ramificaciones se elevaron desde el suelo, logrando junto a la técnica de Yashamaru una especia de empalamiento vertical; logrando así vencer a ésta invocación.

Yashamaru: Listo, ahora vamos con Kuro-chan.

Kurohana vio que sus compañeros se aproximaban y le dio una señal a Saikō, éste zorro posee la habilidad de poder usar técnicas de todas las naturalezas, sin embargo, sólo puede hacerlo si se mantiene físicamente estable.

Barrera Raiton Kurohana.png

El zorro levantó una barrera eléctrica circular, con Kurohana y Hiro dentro, el Cancerbero fúrico intentaba entrar en aquella barrera.

Yashamaru: ¡Que haces Kuro-chan! déjanos entrar.

Kurohana: ¡Sensei! confía en mí, por favor ustedes mantengan al Cancerbero ocupado mientras lucho con Hiro- la mirada de la chica se clavó en Yashamaru, ésta mirada era de rabia, era como recibir órdenes de su alumna; ésta Kurohana deseaba con ansias una batalla individual y su sensei lo comprendió.

Yashamaru: Kuro-chan, creo en tus habilidades, sin embargo si veo que corres peligro no dudaré en intervenir...- gritó al otro lado de la barrera eléctrica.

Kurohana: No, sólo si muero es que podrás intervenir...- respondió orgullosa y seca, aunque a la vez suplicante y decidida.

Franken: ¡¡Qué rayos!! ¡¡esto no estaba planeado chica Uchiha, así no fue planeado!!, sin embargo eres necia, y si Yashamaru lo aprueba debo hacer lo mismo, como te mueras ahí dentro, experimentaré con tu cadaver y diseccionaré cada parte tuya, ¡¡Así que no pierdas eh!!- dijo con una mirada retadora para la chica.

Yashamaru y Stein se volcaron en atacar al Cancerbero que los siguió sin dudar.

Hiro: Vaya vaya... así que una simple mujer, anhela derrotarme... yo, que como un Dios aniquilo todo lo inservible y lo destruyo para que los superiores sigamos con la evolución del humano que es, eres ingenua, débil, precipitada... es que acaso aún no te das cuenta que yo te mataré, aquí derramarás toda tu sangre, y luego... la de tus compañeros...

Kurohana impasible lo miraba sin bajar la mirada, penetrante mirada, fría e indiferente, mas no dejaba pasar esas palabras que oía, su corazón palpitaba más rápido, su enojo se volvía ansiedad... ansiedad por sacar un poco de todo el dolor que guardaba desde hace tanto tiempo. Éste shinobi era un estorbo para su venganza, y ahora mismo pagaría por su arrogancia y complejo de Dios, por atreverse a decir que le arrebataría uno de sus vínculos, no otra vez... se dijo a sí misma.

Kurohana: Dentro de esta barrera, no saldremos hasta que hayas muerto, Hiro Uzumaki...- activó su sharingan.

Hiro: Mira que sorpresa, así que tú también has intentado ser una Diosa... te has implantado dos de esos ojos, bah...

Kurohana: No, tienes un concepto erróneo de "Dios", los Dioses no destruyen, crean, no causan terror sino todo lo contrario, por esa razón yo no podría llegar a aspirar ser una Diosa, comprendes que los Dioses no asesinan por simplezas humanas, como tus razones y las mías... no blasfemes... ¿Implantado? yo nací con este Kekkei Genkai, soy una Uchiha... ¡éste Sharingan no es un objeto! y obtener sus poderes en aquel tiempo me robó toda mi alegría- activó el Mangekyō Sharingan.

El Uzumaki la observaba sin interrumpirla, sólo de pronto comenzó a liberar aquel chakrá que Kurohana sabía que poseía, el chakra del Zorro de Nueve Colas. Kurohana empuñó Hiyozora.

Hiro lanzó un rugido, y se lanzó contra la Uchiha, con esas extemidades intentaba aprisionarla y lanzando una Bomba Bestia con Cola intentó fulminar a Kurohana, ella hábilmente evadió todos esos ataques que aunque por momento rompieron la barrera, la misma de inmediato regresó a su forma original.

Kurohana sin inmutarse demasiado arremetió usando Amaterasu, esta técnica comenzó a quemar todo el chakra que rodeaba al Uzumaki y éste no tuvo más remedio que liberarse del chakra como si se quitara una armadura.

Hiro: Así que deseas una lucha de Dōjutsu, ahora te mostraré que mi Rinnegan es superior al Sharingan.

La kunoichi sin desviar la mirada ni decir palabra alguna, desactivó su Dōjutsu. El Uzumaki abrió los ojos y engreído desenvainó su Espada Gélida.

Kurohana: Lo haré sin mi Sharingan.

Hiro: Lástima que yo no pueda, ni quiera desactivar mi Dōjutsu, me estás subestimando, ¡lo lamentarás en el infierno!- dijo ofendido.

Espada Gélida.png

La Uchiha infundió flujo de chakra del elemento Rayo a Hiyozora y arremetió contra el Uzumaki, que a su vez empuñó su Espada Gélida, golpes en seco, chocando los filos de aquellas poderosas armas, golpe tras golpe y ninguno de los dos ninjas cedía ni erraba en detener el golpe de su rival... de pronto la kunoichi se puso su capucha de su abrigo y envainó su katana.

Hiro: Así que notaste mi superioridad... te alejas por temor, temes ser herida...

Kurohana hizo algunos sellos y sin más dos enormes Fūma Shuriken imbuidas en flujo de chakra de elemento viento fueron lanzadas hacia Hiro, él uso un jutsu de elemento lava que desvió el poder de aquellas Fūma Shuriken, asimismo la técnica de Hiro siguió su trayectoria directo a su rival, si tocaba a la Uchiha la dejaría calcinada e inmovilizada. Así que ella evadió este ataque, acto seguido comenzó a realizar sellos, pero antes de terminar el Uzumaki uso la técnica Bansho Ten'in, atrayendo el cuerpo de Kurohana a una velocidad impresionante y ella sin poder liberarse; Hiro con su otra mano empuñaba la Espada Gélida.

Kurohana: ¡¡¡Mira bien Hiro!!!- gritó.

Hiro: Por supuesto que veo bien, todo lo veo... y ahora mismo te veo muerta.

Yashamaru: ¡¡Kuro-chan!!

Franken: !!No puede ser!!

Sus compañeros sorprendidos, ocupados y también enojados, sólo vieron esos instantes en cámara lenta.

La atracción fue cada vez más poderosa y sí, resultó en una estocada profunda en el lado derecho del cuerpo de Kurohana, ella quedó recargada en el hombro de Hiro y escupió sangre que manchó el atuendo del Uzumaki.

Hiro: Yo gané, mujer insolente...- la respiración de Kurohana era sonora, jadeante, activó su sharingan y el Uzumaki la miró fijamente- no, tus técnicas oculares conmigo no funcionan, en pocos minutos morirás desangrada.

Kurohana: ¿Eso crees?- y sonrió burlonamente.

La mano izquierda de Kurohana se movió velozmente y clavo una jeringa ninja en el cuello del Uzumaki, el contenido de color verdoso rápidamente fue inyectado, el shinobi sorprendido la empujó y ella cayó al suelo, mientras Hiro tocaba con su mano su cuello.

Hiro: ¡¡¡Que demonios me hiciste!!! ¡¡¡Maldición, qué hiciste!!! ¡¡Basta ya!!- gritó aterrado mientras sus pupilas se dilataron y en segundos cayó de rodillas al suelo, el aire le faltaba.

Kurohana sangrando se puso de pie y con sus últimas fuerzas sacó la Espada Gélida de su cuerpo, rápidamente desenvainó Hiyozora y con una mirada despreciante se arrodilló frente al Uzumaki y clavó Hiyozora en el corazón del Uzumaki, éste dio un grito de agonizante dolor, pero ahí no terminaba la kunoichi.

Kurohana: Lo sé, sientes un gran dolor, deseas que ya termine y así sucederá, pero esa estocada no fue mortal adrede... lo que corre por tus venas es un poderoso paralizante, usualmente usado por ninjas de Sunagakure, reforzado y mejorado en la rapidez del efecto por un ninja médico de Konohagakure, no hay shinobi perfecto ni técnica perfecta... incluso quien carece de Dōjutsu puede derrotar a una escoria como tú... has subestimado y la muerte es el precio, el dolor indescriptible que recorre cada centímetro de tu cuerpo, es la desesperación de aquellos que murieron por tu ambición y arrogancia- la Uchiha sosteniendo su costado con la mano derecha y empuñando su katana con la mano izquierda se levantó, imbuyó el filo de Hiyozora en flujo de chakra elemento viento y de un tajo decapitó a Hiro Uzumaki, un corte limpio...

La chica Uchiha hizo una señal y Saikō retiró la barrera eléctrica, también el enorme zorro desapareció. De inmediato con el Cancerbero sucedió lo mismo, Yashamaru y Stein corrieron hacia su compañera.

Kurohana volvió a caer de rodillas.

Yashamaru: ¡Kuro-chan! ¿te encuentras bien?- dijo preocupado y muy consternado por la rapidez de lo sucedido.

Franken: Pero mira nada más, la Florecilla Oscura no ha muerto, y también resultó una sádica consumada, mira que hacerle sufrir sólo por placer...- dijo minimizando que la chica estaba herida.

Kurohana: Sensei, Franken-san... yo, estoy bien- respirando con dificultad- Hiro ha muerto...

País del Hierro.png

Un cálido sol hizo gala y regaló algo de tibieza en forma de rayos que sutilmente brillaron sobre aquella tierra gobernada por el frío... la chica clavó su katana ensangrentada en la nieve, el acto hizo que la blancura se tiñera de rojo. Una Kurohana de aspecto frágil pero orgullosa yacía con el rostro cansado, sus rasgos delicados se acenturaron y su mirada fiera ya no estaba presente, su respiración era lenta, inhalaba poco y exhalaba un poco más lo que provocaba que temblara. Sus manos heridas y con sangre se mantenían temblorosas, era transparente... como aquella ves en Suna, recordó Yashamaru.

Portada Color Sangre Vida....png

Yashamaru: Estás sangrando mucho, debo comenzar a curarte de inmediato- la llevó a los pies de un árbol y en un extraño gesto de amabilidad el Stein cedió su atuendo para que posaran el cuerpo de Kurohana- es una herida considerable, qué pensabas Kuro-chan... tu orgullo te llevó a exponer tu vida sólo por mostrarle algo antes de morir; aunque también noté esa sed de sangre tuya, fuiste insensible de una manera que no creí ver en ti.

Kurohana: Sensei, por favor háganse cargo del cuerpo de Hiro... ¿se dan cuenta de que ésta sangre brotando de mí y la que escurre del cuerpo del Uzumaki significan algo diferente? ese color, rojo... en mí da prueba de que estoy viva y en él; de que ha fallecido, Color Sangre... Vida y Muerte.

La Uchiha cayó inconsciente por algunas horas y despertó en su habitación del Castillo del Promontorio Fronterizo.

Omake

(Descanso y Aguas Termales)

Allí estaba Kurohana... dudaba en ir a las aguas termales e iba a informarlo a su Sensei; quisiera o no, por lo menos debía decir que no deseaba hacerlo, con pasos lentos se encaminó a... ¿a dónde exactamente?, no tenía ni la menor idea. Simplemente caminó y en pocos pasos se encontró con una anciana que trabajaba en el sitio, muy amablente (como lo es con todas las personas de edad avanzada), preguntó por las aguas termales... la parte asignada al género masculino, por supuesto; la anciana muy afable le indicó que la siguiera.

La parte correspondiente a las mujeres y la de hombres estaba separada por un muro, la chica con actitud seria y decidida se acercó lo más posible a la parte del género masculino.

Kurohana: Yashamaru-sensei, siento informarle que las aguas termales no me generan el deseo de descansar en ellas...- dijo casi gritando.

Yashamaru: ¡Kuro-chan, es un simple rato de ocio, has de disfrutar!- dijo con voz animada.

Franken: ¡Chica Uchiha!, ¡¿no serás un poco aburrida o... pudorosa?! Jajaja.

Kurohana: Lo dicho, ustedes... no me queda más remedio que ignorarlos- su mirada fastidiada mostraba que no le agradó lo escuchado.

Yashamaru: ¡Fumiko-san!, ¡por favor, lleve a esta chica a disfrutar y relajarse un poco, gracias!

Kurohana: ¿Fumiko-san?

Anciana: Oh, entendido Yashamaru-san... jeje, niña ven conmigo- dijo con una sonrisa en su rostro

Kurohana: ¡Pero qué...

La anciana, sí, ahora ella era el "problema", la Uchiha no sabía (ni sabe) negarse ante un anciano (a)... volteó a mirar el muro con una mirada de furia y musitó algo inaudible.

Entraron a lo asignado para su género, y con la mirada digna de una anciana sabia y apacible Fumiko-san la miraba.

Fumiko: Así que Kuro-chan, quítese la ropa- su volumen de voz no fue nada discreto y en el lado del género masculino se provocaron risas.

Voz masculina 1: ¡Quien sea la chica, hágale caso a la señora!

Voz masculina 2: ¡¡Y entre más rápido mejor!! Jajaja.

Voz masculina 1: ¡¡Si llegase a necesitar ayuda con gusto me ofrezco!! Jajaja.

Sin aviso un gran estruendo provino de ese lado, gritos de terror.

Voz masculina 1: No, por favor, era sólo una inocente broma... ¡¡¡Ni siquiera vimos a la chicaaaa!!!

Y el pobre desafortunado salió disparado hacia fuera del lugar.

Yashamaru: ¡Kuro-chan! todo fue solucionado, ahora ya nadie te molestará jaja tipos indecentes, ¿no quieres un poco de licor? está delicioso...

Franken: ¡Florecilla, nos hicimos cargo de esos sujetos atrevidos... tss tss... ahora sí, ¡puedes continuar con lo que te dijo la anciana!

La chica de ojos morados se ruborizó totalmente y casi de inmediato su cara reflejó su enojo, cerró su puño y cuando iba a salir la anciana le tomó ligeramente del abrigo, sonriendo le quitó el abrigo y le dijo que ella hiciera el resto.

Kurohana: ¡Sensei, Franken!... ya saldré de aquí y ustedes también...

Franken: ¿Viste la cara del sujeto cuando vio las serpientes? Jajaja.

Yashamaru: ¡Y su expresión al salir disparado por los aires! eso pasa si alguien se pasa de listo con mi alumna Jajajaja.

Por lo visto ellos ignoraron sus palabras y siguieron escuchándose sus voces.

La Uchiha recibió un masaje de relajación, todo muy tranquilo y pasado ello, se dispuso a entrar en las aguas termales y disfrutar...

Ya descansada salió de las aguas termales y reparó en la anciana que la esperaba afuera y miraba de forma extraña.

Kurohana: ¿Sucede algo Fumiko-sama?

La señora sólo se limitó a señalar arriba y detrás de la chica.

El tercer ojo de Yashamaru flotaba siguiendo a la Uchiha.

Kurohana: Pero... ¿desde qué hora?

Fumiko: Ah eso, desde que saliste de tu habitación... TO-DO el rato.

Kurohana: ¡¿Qué dice! ¡¡SENSEI, FRANKEN!!

Franken y Yashamaru salían en ese momento, con sus batas blancas y muy alegres.

Kurohana: ¿Qué significa eso?- señalando el tercer ojo que levitaba.

Yashamaru: Ah, eso... para cuidarte de los tipos indecentes, a que es muy original la idea ¿verdad?.

Kurohana: Todo el tiempo, ¡eh!, ¡¡los indecentes son otros!!- con Hiyozora embuida en grandes llamas de fuego.

Yashamaru: Ahhh no es así, no pensarás que yo...

Kurohana: Nunca lo pensé de ti...- con su Dōjutsu activado.

Yashamaru: Kuro-chan, el ojo lo activé justo cuando salimos de las aguas termales, lo hice justo hace un momento, en ése instante, ¡¡¿cómo puedes creer que yo haría algo como lo que piensas?!!

Los shinobis salieron corriendo huyendo de una Kurohana hecha una bestia fúrica e insensible a toda palabra que intentara calmarla.

Franken: ¡¡¿Y a mí por qué me persigue?!!

Mientras tanto la anciana sonreía maliciosamente.

Fumiko: Jijiji, de vez en cuando me encanta divertirme a costa de los clientes y si son shinobi mucho mejor, Jijiji.

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