Cacería de Viejas Sombras: Captura y Sacrificio
Captura y Sacrificio.png

(狩旧影: 捕物と生贄, Karyūkage: Torimono to ikenie)

Información
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Saga Caza de Viejas Sombras
Personajes
Masculino.svg Franken Stein
Masculino.svg Ken Namikaze
Femenino.svg Kurohana Uchiha
Masculino.svg Shar Uchiha
Masculino.svg Yashamaru Atsuryoku
Jutsus
Jutsu de Invocación
Rayo de Chakra Kagami
Escudo Aureoférrico
Muro Aureoférrico
Arte Sabio: Protección Total Kagami
Modo Sabio
Elemento Viento: Palma de Ola Bestial
Chidori
Elemento Quemar: Masacre de Vapor
Elemento Tierra: Estilo Pared de Tierra
Rasengan
Dios Trueno Volador: Segunda Etapa
Jiongu
Mangekyō Sharingan
Susanoo
Sharingan
Genjutsu: Sharingan
Jutsu: Clon de Serpiente
Tercer Ojo
Amaterasu
Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego
Cuerpo Completo — Susanoo
Arte Sabio: Reencarnación Inorgánica
Yasaka no Magatama
Invocación: Triple Rashōmon
Ataque Elemental de las Cinco Corrientes
Modo Chakra del Nueve Colas
Atuendo Majestuoso: Susanoo
Modo Ocaso
Jutsu del Dios Trueno Volador
Dios Trueno Volador: Guía del Trueno
Vals de Perturbación Malvada
Arte Sabio: Bola Final de la Destrucción Kagami
Dios Trueno Volador: Jutsu de Intercambio en el Mismo Momento
Arte Sabio: Gran Lanza Oscura Kagami
Jutsu: Transferencia de Bestia con Cola

Cacería de Viejas Sombras: Captura y Sacrificio (狩旧影: 捕物と生贄, Karyūkage: Torimono to ikenie) es el capítulo #18 de Akatsuki Afterlife, perteneciente a la saga "Caza de Viejas Sombras"

Como un Zorro

Tras haber asesinado ya a dos de las presas asignadas, el equipo de cacería formado por Kurohana, Franken y Yashamaru tenía la mitad de su trabajo hecho. Tan solo restaban dos presas ahora, Shar Uchiha y Kento Uchiha, no habían encontrado noticias de este último, pero lograron saber noticias del primero. Al parecer el Jinchūriki del Kyūbi se encontraba cercano al País del Fuego, sin dudarlo fueron hacia la fuente de los rumores, estableciéndose en una posada de la zona. Allí, como ya habían establecido en cazas anteriores, montaron todo el destacamento táctico necesario. - Jeeez, ¿siempre tenemos que terminar metidos en una posada intentando organizar toda la situación Yashamaru-kun? - Espetó Franken, tal vez algo molesto por la comodidad en lo que tal vez esperase fuese una «áspera cacería». Sin embargo, Kurohana se mostró algo agradecida hacia la situación, al relajarse sobre un mullido sillón unipersonal tapizado de un notorio detalle romboidal, cual gotas de lluvia cayendo desde un encapotado cielo gris. - Vamos Stein-san, ¿le molesta poder descansar y organizarse para la batalla desde una cómoda habitación? - Dirigió una mirada cargada de picardía hacia su ofidio compañero, mientras jugaba con una de sus piernas sobre un pequeño apoya-pies. - No es otra cosa más que distracciones, la verdadera cacería no significa esto.

Hey, no discutan y descansen, ni siquiera han pasado veinticuatro horas desde que terminamos con la presa anterior, ¿por qué no descansamos un poco? Creo que todos somos merecedores. - Estaba enfilando ya el Atsuryoku para un sofá, cuando sus compañeros lo refrenaron con un chistado. - ¡Hey! ¿No se te olvida algo, pájaro despistado? - Subrayó conjunto una ligera carcajada Franken mientras Kuro-chan, tras haberse levantado de su sillón, iba a posarse sobre una mesita de servicio, observando divertida la situación. - ¿Olvidarme? ¿De qué cosa? - Yashamaru mostró un rostro sorprendido, para luego intentar recordar, tal vez se le hubiera pasado por alto algo, pero no estaba seguro. - Sensei, ¿cómo encontraremos a Shar Uchiha si no dejamos a alguien rastreando? - La Uchiha soltó una risita algo cohibida en tanto Franken mordió uno de sus pulgares, apoyando luego su mano en el suelo de la habitación. Tres pequeñas serpientes hicieron acto de presencia allí mismo; fueron seguidas por un zorrito y un diminuto cuervo, traídos hacia la sala por parte del Kuchiyose no Jutsu. - Con ellos bastará, solo es registrar la zona, en unas horas deberían volver, ahora sí se puede ya dormir, Yashamaru-chan. - Tras que se le marcara una pequeña vena en la sien, el Atsuryoku tomó un pequeño adorno de mesa, que lanzó hacia Franken; tras esto se lanzó de cabeza hacia el sofá, donde inmediatamente se durmió. Pasados unos momentos, Franken arrastró el sillón, dejándolo en la boca de un escalón, a modo de venganza.

• • •

Tras un día completo de búsqueda las invocaciones del trío apenas sí habían logrado traer datos vagos sobre la ubicación del Uchiha, hecho que provocaba extrañeza entre ellos siendo que sus mejores rastreadores no eran capaces de precisar con exactitud la ubicación de la escurridiza presa. - Inútil... - Ese era el pensamiento general entre los miembros del equipo, al no poder encontrar a la presa, comenzaban a exasperarse: las discusiones dentro de la «base» habían comenzado a normalizarse. Sin lugar a dudas, de no encontrarlo rápidamente, saldrían personalmente a buscarlo.

Es inútil, se ha escondido perfectamente, maldito Uchiha... - siseó rápidamente Franken, a lo que Kurohana le dedicó una glacial mirada. - Conste que no lo decía por ti, florecilla. volvió a sisear, para luego encogerse de hombros, algo molesto. - Muchachos... No puedo permanecer esperando sentado aquí por más tiempo, y claramente ustedes tampoco; propongo salir a buscar a Shar Uchiha en persona, si uno de nosotros lo encuentra, avisará al resto inmediatamente. ¿Cómo? Con una explosión, tras la cual quienes no estén allí se deberán presentar lo mas pronto posible, ¿es claro? - Tras explicar eso, y ver asentir a sus dos compañeros, el Atsuryoku se sonrió, estaba seguro de que su estrategia funcionaría sin importar lo que fuera a suceder.

Yashamaru avista a Shar.png

Dos horas habían pasado ya desde que se habían separado para buscarlo en distintos sectores al norte del País del Fuego, cuando Yashamaru notó un ruido descomunal: volteando hacia allí pudo ver a lo lejos al nueve colas, destruyendo un pequeño poblado. Sin dudarlo, Yashamaru lanzó un gran manojo de papeles bomba hacia el aire, que explotaron estruendosamente. Tras ello, lanzó un rayo de chakra hacia el cielo, que se perdió en el firmamento destelleante en púrpuras exclamaciones. Terminada la señal, Yashamaru bajó a la cercanía del zorro. - ¡¡Lleguen pronto!!

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Bajando entre saltos por los pastos de unas praderas algo relativamente cercanas a la posición de Yashamaru, Kurohana pudo apreciar la ráfaga de energía pura disparada hacia la esfera celeste por parte del primero, señal clara de la presencia de la presa en las cercanías del Atsuryoku.

Algo tan visible... ¿No habrá entrado en batalla!

Con facciones preocupadas, la kunoichi corrió a toda velocidad hacia la zona, deseando llegar tan pronto como sus fuerzas se lo posibilitaran. Por ir tan velozmente, perdió por el camino un vendaje que cubría heridas de su anterior batalla.

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En la cúspide de un enorme roble, descansaba por unos momentos el Doctor Stein, quien tras haber registrado toda su zona, aguardaba a ver la posibilidad de ver una señal por parte de sus compañeros, cuando un súbito rayo púrpura iluminó rabiosamente el cielo. No había pasado un segundo que en la punta del árbol no quedaba un vestigio de Stein, que se había precipitado a la zona de la llamada.

Conque lo encontraste tu, ¿eh? Suertudo, yo quería combatir primero...

Retraído

Bajando por la ladera menos empinada de la colina sobre la que se encontraba, el Cuervo alcanzó el mismo nivel al que se encontraba Kurama, quien desde su enorme tamaño apenas pudo ver un leve punto deslizarse hacia las ruinas mas lejanas del bosque que había destrozado en su andar.

Hay que evitar que siga destrozando todo...

¡¡Escucha bola de pelos inconsciente, deja de jugar y ven aquí!! - Gritó el Atsuryoku hacia Kurama, quien, creyéndolo otro campesino más, intentó aplastarlo de un coletazo. Sin embargo, este fue refrenado por un escudo de metal, que se aplanó al recibirlo. Kurama volteó a observar el campo al notar la resistencia. - ¿Notaste que sigo aquí? - Tras decir lo mismo el Atsuryoku lanzó otro rayo de chakra, que impactó en la cara de Kurama, molestándolo en gran medida.

Tras emitir unos gruñidos ininteligibles, Kurama lanzó una serie de zarpazos hacia el Atsuryoku, quien bloqueándolos al encerrarse en una esfera metálica, terminó lanzado contra la misma montaña, donde se estrelló con rudeza. - Maldición... Es más inteligente de lo que pensé. - Al escapar de los escombros, Yashamaru desenrrolló un ligero pergamino sobre el suelo, para acto seguido invocar allí una buena cantidad de Aureoferrídio, el cual formó velozmente unas cadenas. Con la rapidez de una respiración al ser cortada, unas cadenas de enormes proporciones salieron disparadas para enrollarse alrededor de Kurama. Sin siquiera moverse desde entonces, intentó someterlo con dichas ataduras.

Las cadenas de metal restringen a Kurama.

Es muy fuerte, demonios, necesito ya que llegue el resto. - Un recubrimiento de chakra se hizo presente en los antebrazos del Rey Cuervo, quien cubrió así las cadenas con su Meiton. Sin embargo Kurama comenzó a formar una Bijūdama, la cual apuntó directamente hacia el punto de origen de las cadenas (que no era otro más que el shinobi ejecutante). - ¡¡Mier~ - Con un destello, la bola de destrucción generada por el Bijū salió disparada hacia Yashamaru, para ser refrenada por un muro de metal, atravesado por una brillante luz violácea. Pasados unos minutos de colisión entre el ataque y la defensa, la Bijūdama salió disparada hacia los cielos, perdiéndose en la inmensidad del espacio. - Ha faltado poco... - Tras haber creado tan soberbia defensa, el Atsuryoku perdió un Sennin Mōdo construido con el mínimo tiempo del que dispuso al inmovilizar a Kurama, comenzando a jadear.

• • •

Tras la nube levantada por la colisión entre técnicas, se podía apreciar que entre los escombros donde caminaba Kurama se encontraba campante Shar Uchiha, quien finalmente había decidido retrotraerse a esa forma para combatir. - ¿Matarme a mi? Ilusos... Se dispersaron, y quedó uno solo, esto será pan comido...

Caminando entre las ruinas, iba el Uchiha, quedando a tan solo unos metros del Atsuryoku cuando este volvía a adoptar una postura de combate. - ¿Por qué importunas mi diversión? Estaba comenzando a divertirme en esta aldea... - El Uchiha movió un brazo, lanzando una filosa ráfaga de viento hacia una construcción que aún se mantenía en pie. La misma se desmoronó sin lugar a resistencias. - Jeh... Típico de mucha gente de tu estirpe, Uchiha... Petulante engreído.

¡¡Cállate!! ¡No hay motivos para que me puedas juzgar! - El Uchiha se lanzó instintivamente a un combate de Taijutsu, donde a puño limpio se demostró con clara ventaja, conectando ciertos golpes con fiereza. Para igualar las cosas, el Atsuryoku formuló una defensa de Aureoferrídio, utilizando al mismo también para atacar, ya fuese con cuchillas o con puños. - Buenos golpes, ¿te entrenó Yorumaru en ello?

Solo lo vi lanzar golpes en una ocasión, no puedo creer que tu, que llevas más tiempo ya del que llevé yo en Akatsuki Afterlife, no puedas llegar a la mitad de la habilidad en Taijutsu del buen Kurayami. - Tras decir eso, Shar lanzó un combo en patadas, lanzando a Yashamaru contra unos escombros. - Aterrador... - Graznó el miembro. - Gracias, parece que reconoces la calidad en un combatiente. - Contestó petulante el Uchiha. - ¿Cómo dominaste ese estilo tan similar al de Yorumaru, Uchiha? - Interrogó el Atsuryoku mientras se levantaba de entre los escombros, limpiando su hombro del polvo. - Sencillo, ¿no te parece? Solo lo tuve que ver una vez con estos ojos.

¿Acaso tienes algo que te haga original? Hasta ahora no has hecho más que combatir por lo que han hecho otros... - Consumido por el orgullo herido, el Uchiha no hizo más que formar un Chidori, con el que atravesó la defensa del Atsuryoku, quedando su mano a tan solo centímetros de su cara. - Muy cerca...

Al vencerse la resistencia eléctrica, la pequeña defensa en metal del Cuervo cayó inerte. Shar aprovechó esto entablando un combate de Kenjutsu con el Atsuryoku, quien debió armarse una espada metálica con velocidad para evitar ser atravesado por los raudos ataques del Uchiha. - Sí... Siguen siendo copias, ¿la esgrima de Kurosuke? - Bloqueando un ataque lateral con la espada, Yashamaru dio un giro mientras formaba una esfera de Shakuton, rozando apenas el brazo libre del Uchiha quien evitó el contacto directo del jutsu levantando un Doton: Doryūheki con el cual se propulsó, esquivando de esta manera el ataque. - Nada especial, asesino. - Un vapor rojizo se desprendía de la piel quemada por el roce de la ardiente esfera, dejando limpia la herida, y luego de unos momentos, cerrada la misma.

Al parecer te quejas de que no he utilizado ninguna habilidad propia aún, ¿no es cierto asesino? - Dijo tras una sonrisa de autosuficiencia el confiado Uchiha. - Tal parece, tan solo estás repitiendo los espectáculos de otras personas. ¿No será que no tienes nada propio? - Retrucó el Atsuryoku encogiéndose de hombros. - Ya lo comprobarás...

En menos del tiempo que requiere un parpadeo completo, un Kunai de Espacio-Tiempo se mostró a tan solo centímetros del rostro del actual miembro de Akatsuki Afterlife, quien refrenó el mismo casi al borde de cortar su cara con algo del metal que se encontraba suspendido junto a él. - Nuevamente, casi... - Susurró el Atsuryoku, claramente sorprendido por la maniobra. - ¿Casi? - Sonó una voz exactamente sobre el Rey Cuervo. - Chidori - El ataque del Uchiha se hundió en un costado de Yashamaru, quien escupió unas gotas de sangre al aire, casi al mismo tiempo en que una atroz patada lo enviaba lejos del lugar. Aún daba una voltereta por el envión cuando otro Kunai de Espacio-Tiempo fue a hundirse justo bajo sus omóplatos. Apenas sí pudo sentir el Cuervo la premonición de que se repetiría lo mismo. Y así fue, exactamente sobre sí apareció Shar Uchiha, quien impactó con un Rasengan sobre su abdomen, haciéndolo chocar (y sin lugar a dudas hundirse en el mismo) contra el áspero suelo cubierto de escombros. - ¿Entiendes por qué no debería haber usado algo como el Hiraishin: Ni no Dan? Ahora este juego ya no tiene gracia.

Desventaja

El Uchiha avanzaba a paso seguro hacia el lugar en el que había caído Yashamaru, formando un Chidori en su mano derecha. Sin lugar a dudas estaba buscando asestar el golpe final al ya prácticamente vencido Atsuryoku, quien se debatía entre signos de dolor tras desclavarse el kunai de su espalda; la herida en su costado derramaba sangre en el campo, debilitando a su portador, quien apenas sí podía intentar levantarse del suelo. - ¿Te arrepientes? ¿No desearías no haber asistido nunca a la batalla, fracaso de shinobi? - dijo tras una severa sonrisa Shar, mientras acortaba cada vez mas la distancia a su objetivo. Él se tomaba su tiempo, si iba a matar, debía asegurarse de disfrutarlo.

Será certero al centro del pecho, se te freirán los órganos, ¿no es maravilloso? - Parado junto al Rey Cuervo, comenzó a mover en velocidad su mano hacia su corazón, cuando un fuerte golpe desplazó su mano hacia un costado, atascándose en un grupo de escombros. - ¿Así pensabas matarlo? Vamos... No puedes matar a alguien así, es una vergüenza... Deberías haberlo asesinado en combate si ibas a hacerlo. - No había sido otro sino Franken Stein quien había movido la mano de Shar con una patada lateral a su torso, desviándolo de su camino. El Uchiha rápidamente se reincorporó, lanzándose sin dudarlo hacia el cuerpo de Franken con su Chokutō. Stein comenzó a defenderse utilizando el Jiongu y poniendo de esta manera en apuros a Shar, quien en un momento dado se vio sin el control de su misma espada, la cual Franken tomó y comenzó a blandir contra el renegado.

¡Vaya! Si es un juguete nuevo, ¿podemos comenzar la danza? - Con mayor velocidad Franken asestó tajos erráticos a Shar, quien bloqueaba los mismos con un Kunai de Espacio-Tiempo. - Maldito monstruo... - Dijo entre dientes el Uchiha. - ¿Monstruo? ¿Yo? Por favor... Nosotros cuatro aquí presentes somos eso y más... - Movió la vista ligeramente hacia un costado, donde se pudo ver a Kurohana cargando a Yashamaru fuera de la influencia del combate. La kunoichi lo llevó hasta una zona medianamente alejada de Franken, como habían pactado entre ellos de antemano.

• • •

¡¡Sensei, sensei!! ¿¡Me escuchas!? - El Rey Cuervo casi se encontraba inconsciente, los daños causados por el sorpresivo ataque y la sangre que había perdido lo habían dejado debilitado; apenas sí podía oír una voz, lejano llamado del mundo impuro hacia uno más de sus esclavos. - ... - Él tan solo observaba la escena, podía ver el rostro de alguien... Y se le hacía conocido, ¿quién era? Logró enfocar bien la vista tras unos esfuerzos: era Kurohana. ¿Por qué estaba allí? Claro, él casi lo olvidaba, estaban planeando asesinar a sangre fría a un antiguo miembro de la organización a la que pertenecen, pertenecían, Shar Uchiha. Kurohana le introdujo unas pastillas en la boca y lo obligó a tragarlas; tras eso lo recostó contra unas piedras, mientras observaba de reojo el combate.

Ku... ¿Kuro-chan? - Los ojos brillosos, ligeramente temblorosos, de Yashamaru indicaban su estado actual. Sin duda se recuperaría con esas medicinas, los compuestos que alteraban el cuerpo eran especialidades en el campo de Franken Stein. Regenerar sangre no supondría un problema, sin embargo... ¿Cómo podría curarse un shock de combate tan rápidamente? La atención de Kurohana se dividía entre el feroz combate entre los dos «monstruos» y el herido. - Sensei, ¿ya escuchas? ¡Cómo se te ocurrió enfrascarte en combate solo contra el Kyūbi y sin siquiera esperar una señal de respuesta por parte nuestra! - Ligeramente el Atsuryoku movió la mirada a un costado, fingiendo no escuchar lo que ella le decía; al darse cuenta de esto la Uchiha le dirigió una fría mirada de desdén para luego voltear su rostro hacia un costado. - Ya lo se... Lo lamento... Pero si hacía eso ustedes podrían destrozarlo sin problemas, lo primero era revertir su estado.

Tras decir estas palabras el Atsuryoku suspiró, y pidió a la Uchiha que acercase su oído a su boca, donde susurró unas breves palabras. Apenas sí había terminado de decirle esto que un "capullo" metálico rodeó al shinobi, quien comenzó a aplicarse tratamiento médico a sí mismo en la medida de lo posible. Kurohana se sentó a observar como Franken peleaba uno a uno contra Shar, conociéndolo, no le gustaría que ella irrumpiese en el combate para favorecerle. Stein había desplegado sus corazones en el campo, los cuales le brindaban apoyo disparando corrientes de chakra elemental ocasionalmente. En un momento, Shar golpeó una muñequera, de la cual salió una vistosa espada roja. - Arde hasta las cenizas en el firmamento, Igneel.

Con un floreo en revés, trazó un arco hacia uno de los corazones de Franken, quien se cruzó entre el mismo y el Uchiha. Shar solo hizo una mueca de desprecio, volviendo a ejecutar un movimiento con su filo. - ¿Sabes? Esta espada es la que marca la diferencia entre tu y yo, Franken Stein. - Con el tercer movimiento, una llama con forma de fénix se coronó en el centro del campo de batalla, permaneciendo aún firme junto a la espada que le había dado origen.

Que diablos es eso... ¡Ku~ - No había terminado siquiera de llamar a Kurohana para advertirle que se alejase más, cuando el fénix partió volando directamente en dirección hacia la Uchiha, quien por poco logró esquivar la imparable llamarada. Todo aquello por esta tocada comenzaba a consumirse en las llamas hasta las cenizas, y ni eso hacía mermar al inagotable fénix, incluso parecía más fuerte por cada cosa destruida. - ¡¡Ku-ro-ha-na-chan!! ¡Esquívalo tanto como puedas, veré como detenerlo! - El doctor Stein comenzó a perseguir a la llamarada, pero Shar se interpuso entre ambos. - No no, tu debes detenerme a mi primero, ¿no te parece? - Con el brillo del Mangekyō Sharingan en sus ojos, el Uchiha se cubrió con los huesos de un Susanoo, atrapando a Franken en una mano surgida de la caja torácica.

Mientras era perseguida, Kurohana vio en medio de la vorágine un pequeño ojo flotando sobre unos escombros, para voltear a observar nuevamente las llamas. Activó su Sharingan y saltó para esquivar otra embestida de las mismas, volviendo a observar al vigilante ojo que todo sobre el campo apreciaba. No era otra persona mas que Yashamaru quien desde su metálico refugio observaba la escena para ver cómo poder dar asistencia a sus compañeros: había revisado sus heridas, y aún a pesar de la gravedad de algunas de ellas, concluyó en que de ser posible, debería salir al campo nuevamente en breve. Sin embargo, en ese pequeño lapso, y a pesar de haber casi esquivado completamente al fuego del infierno, este prendió en una pierna de la Uchiha, que cayó así herida al duro suelo plagado de escombros del lugar. Sacudiéndose y entre gritos de dolor, estiró una mano anhelante hacia la posición en la que se encontraba él, el Cuervo, en verdad. Fueron unos momentos, pero la llama terminó por cubrir todo su cuerpo. - ¡¡¡Kurohana!!! - Solo eso pudo pronunciar antes que su garganta se secase completamente, lo único que pudo proferir tras eso fueron inentendibles sonidos, literalmente el Rey Cuervo había comenzado a crascitar llamando al agüero de su especie para consigo. Había dejado de moverse, ya no había movimiento, sonido o luz que no perteneciese al fuego fatuo de quienes partieron en pos de la libertad. Movido por un pensamiento mas fuerte que todo posible acto de razón, desarmó la Esfera Aureoférrica que lo rodeaba, para incorporarse. Acto vano, para solo voltear y ver al Doctor Stein. ¿Pero era Stein? Ese ser atravesado por la espada de un Susanoo de lado a lado no podía ser Stein... Pero... Su sangre, su rostro, su cuerpo, su movimiento, todo indicaba lo contrario: Ese era Franken Stein. - ¡¡¡Franken!!! - Con una fuerza mínima, giró su rostro hacia Yashamaru, y tras esbozar una sonrisa de condenado, hizo un movimiento con su mano, como quien saluda por última vez desde un tren partiendo de una estación a la que jamás volverá. - ¿Eso fue todo? ¿Pueden acaso - No pudo continuar su oración que un dolor punzante lo arrojó al piso, en su propio pecho sentía arder algo, completamente diferente al fuego. Ese dolor solo lo podía provocar... - ¿Una droga... de Franken?

Contragolpe

Como efecto de todo eso (y curiosamente con solo un ligero dolor sobre donde había sentido el golpe de la medicina, Yashamaru abrió rápidamente los ojos. Sin explicarse cómo, Franken se hallaba a su lado, habiéndole clavado este una jeringa cercana al corazón. - Sí que costó sacarte de tu cascarón evitando que te lances desaforadamente al combate, ¿eh? - Stein esbozó una sonrisa ligeramente cansada, golpeando con la palma abierta la espalda del Cuervo. - Es una medicina de regeneración rápida, espera unos tres o cuatro minutos quieto y estará hecho; para que puedas combatir en plena forma. En el estado este que tienes (sí, incluso habiéndote curado buena parte de tus heridas) eres una carga.

Serás gracioso... ¿Cómo es que estás aquí y no enzarzado en el combate, Franken? - Cuestionó el Atsuryoku ácidamente. - No fue tan complejo evadir algunos golpes del Susanoo y aprovechar una distracción para crear un clon de serpientes, así puedo concentrarme verdaderamente en el combate. - Stein se sonrió mientras se incorporaba a medias detrás de la pila de escombros que les servía como cobertura. - Ahora si me disculpas, me desharé, prefiero resguardar mi chakra para lo que es el combate. En cuanto te sientas completamente en capacidad, sal al campo.

Tras decir esas palabras, el clon se desarmó en cientos de serpientes albinas, abandonando el lugar. Yashamaru suspiró y creando otro Daisan no Me volvió a revisar el campo de batalla. Kurohana seguía esquivando, cada vez con mayor facilidad, a las llamas de la espada de Shar Uchiha. - Solo un poco más y no correré riesgos... - En el momento justo, la Uchiha activó el Mangekyō Sharingan, quemando las flamas infernales con el Amaterasu y sangrando por su ojo derecho ante tal acción. - Ha faltado poco... - Al ver eso Yashamaru salió hacia donde la Uchiha, lanzándole un grito por el Genjutsu. - Si no hacía eso seguramente hubiera intervenido sensei, y si hacía eso sus heridas se hubiesen vuelto a abrir. - Tras oír eso Yashamaru realizó una cara molesta, sin lugar a dudas habían anticipado su accionar. - Puras trampas...

Sorpresivamente, Shar envió mediante un golpe de un Susanoo ahora Completo a Franken contra un muro aún en pie, estampándolo contra este. Con una velocidad aterradora, se lanzó hacia Kurohana con claras intenciones de atravesarla de lado a lado con la espada de su Susanoo. La Uchiha, de espaldas al peligro, no podía ver como estaba a milésimas de segundos de ser mortalmente herida por su congénere. - ¡Tengo que hacer algo! - Tomando a Kurohana con una mano de metal en un acto reflejo, la lanzó hacia un costado, cayendo esta suavemente sostenida por el metal. Tras esto un escudo se interpuso entre Yashamaru y la espada del Uchiha, atravesando este con el golpe el escudo y levantando una gran polvareda. El silencio se hizo presente tras el estruendo, solo cortado por la risa del Uchiha.

Reincorporándose, Kurohana apretó con fuerza ambos puños, temblando su joven cuerpo por la tensión encerrada entre sus manos. El fuego resurgió sobre las manchas de sangre bajo sus ojos, al mismo tiempo que su Mangekyō Sharingan resurgía tras el Sharingan. Observó solo un segundo fijamente a Shar, apreciando los secretos de su Susano. - Es... ¿Eso? - Con una velocidad y fuerza mas allá de los que uno podría concebir para su cuerpo, la Uchiha formó un Susanoo Completo del mismo tamaño que el de Shar, y de un solo golpe sorpresivo sacó a este fuera de su Susanoo, deshaciéndose este.

Sen... ¡¡Sensei!! - Valiéndose de su Susanoo, la Uchiha dispersó la nube de polvo que aún permanecía algo asentada, para poder ver el estado de Yashamaru. Así pudo ver que este no parecía haber sufrido grandes daños, presentando como mayor síntoma un corte longitudinal en un costado, de casi nula profundidad. Este aún se encontraba quieto, rodeado de la defensa en cáscaras supuesta por su infalible escudo ante la situación; sin embargo, y a pesar de gotear sus heridas sobre sus ropajes, este no emitía ningún sonido o acción, se encontraba en estado de meditación. Kurohana se acercó a este, y el metal comenzó a formar palabras, flotando frente a ella. - Reuniendo Energía Natural. Modo Sabio, protégeme. - Apenas terminaba de leer esto, la Uchiha se sonrió, para tomar posición de espaldas al Atsuryoku. Segundos después Shar reaparecería, quedándose quieto unos instantes, observando a la Uchiha, con quien mantendría al parecer un encuentro mano a mano.

¿Usuaria de Mangekyō Sharingan? ¿Mataste acaso a tu mejor amigo o a tu familia? No me sorprendería, yo también debí hacer cosas similares en mi búsqueda del poder... - Tras decir eso volvió a invocar a su espada, sobre la cual descargó el peso de su cuerpo, usándola de soporte. La kunoichi desenvainó en el acto su espada, tomándola a dos manos y recubriéndola con chakra del Raiton, arremetió contra su contrincante, buscando principalmente la mano hábil de este con su hoja. - El Mangekyō Sharingan... ¡¡Es algo que hubiese deseado jamás tener!! - Dirigió un golpe mortal hacia el cuello del Uchiha, quien bloqueó el mismo con la gran hoja de Igneel. - Cálmate, o dejaré la suavidad, ¡niña!

Tomando el bloqueo como punto de apoyo, la Uchiha saltó hacia atrás, reenvainando su espada. - Vaya, parece que cambiaste de opinión, ¿dejarás el griterío? - Ignorando las palabras del excesivamente confiado Shar, Kurohana comenzó a realizar sellos de manos a gran velocidad, solo para ser copiada en sus acciones por su adversario, al mismo tiempo, ambos exclamaron - ¡¡Katon: Gōkakyū no Jutsu!! - exhalando poderosas corrientes de flamas, que al colisionar comenzaron a lanzar llamas hacia los costados. Dado que los dos empataban en el uso del jutsu, el Uchiha blandió su espada para lanzarle un Fénix a la colisión, que avanzó como una esfera salida del averno hacia la joven. En un rápido movimiento desenvainó a Hiyozora, imbuida esta en llamas, para recolectar con ella las llamas, y lanzarlas compresas en una esfera de gran porte hacia Shar.

¡¡Pero qué!! - Cuando la esfera rozó al Uchiha, una vorágine de llamas se alzó a su alrededor, cubriendo completamente al joven en ellas. Tras ello la Uchiha volvió junto a su sensei, junto a este se hallaba ahora también Franken, en el mismo proceso de juntar energía natural; en sus ropas se podía ver que había resultado dañado en su combate contra Shar de hacía unos minutos. - Ya veo... ¿Piensan acabarlo entonces? - Un rugido estremecedor sacudió el campo, mientras un Kanseitai — Susanoo se alzó desde donde las llamas habían consumido todo. Sin siquiera dudarlo un segundo, Kurohana abrió su propio Susanoo, interponiéndose entre sus compañeros y el Uchiha.

Retirada

Con la lentitud de quien se siente asegurado en la victoria, el Uchiha avanzaba hacia Kurohana. Esta conformó un arco con su Susanoo y disparó varias flechas hacia Shar, quien las bloqueó con la espada de su Susanoo. - Si esa es la resistencia que puedes oponerme... Te ayudaré a desaparecer. - Lanzó una serie de magatamas hacia la kunoichi, mas estas terminaron impactando en una enorme pared de tierra, sorpresivamente levantada entre el Uchiha y el grupo. - Jeez... Ya estamos listos, Ku-ro-ha-na-chan. - siseó el Doctor Stein con las marcas de la Serpiente sobre sus ojos. - Ahora es cuando entramos en la gran ofensiva. - Yashamaru, con su cabello clareado por su Modo Sabio, juntó sus manos en un golpe.

Franken, ¿qué tanto crees que puedas mantenerlo inmovilizado? - Susurró Yashamaru al evaluar la situación, mientras el Uchiha continuaba su lenta protomarcha triunfal hacia el trío. Kurohana se acercó a los Sabios y lanzó un grito hacia ellos. - ¡No pretendan que utilice el Susanoo durante todo el combate, contra él sería una locura! - Franken se acercó y posó una mano sobre la piel del Susanoo. - Tranquila Ku-ro-chan, hay un plan... ¿Treinta segundos como mucho, Ya-sha-ma-ru-kun? - El Cuervo mismo hizo sonar su cuello con un movimiento algo violento, para comenzar a avanzar hacia el Susanoo. - Franken, mantenlo inmóvil; Kuro, proporciona soporte mientras fabricamos una grieta. ¡¡Adelante!!

Plegando el campo con el Senpō: Muki Tensei, una masa maciza de roca se enroscó sobre una de las piernas del Susanoo. En el mismo momento, Yashamaru lanzó una serie de barras de metal bañadas en su chakra hacia el torso del Susanoo; tras esto comenzó a escalar esquivando manotazos del Uchiha, mientras unas flechas del Susanoo rojas se clavaban en las defensas de los brazos del Kanseitai. - Malditos... ¡¡Son muy molestos!! - grito Shar mientras liberaba al Susanoo del Muki Tensei. A un costado de la cabeza del Susanoo apareció Yashamaru, quien terminaba de escalar al cenit del mismo. - Ni te lo imaginas. - Conformando un par de brazos metálicos a su alrededo, recubrió estos con su Oscuridad mas Energía Natural, y con los mismos golpeó directamente a la testa del Kanseitai, sacudiendo todo su cuerpo y haciéndolo doblarse apoyando una rodilla contra el suelo. - ¡¡Dos!!

Reptando velozmente hacia el Susanoo, lanzó una serie de distracciones conformadas por ataques de sus corazones, mientras subió hasta el brazo izquierdo del Kanseitai. Una vez allí se cubrió en Kōton, para dañar al mismo por aplastamiento; sin embargo Shar golpeó al mismo con la espada del Susanoo, lanzándolo contra las rocas. Tras eso creó una serie de Magatamas entre sus brazos, lanzando las mismas contra Kurohana. - ¡¿Yasaka no Magatama?! - Sorpresivamente, un Kuchiyose: Sanju Rashōmon se interpuso entre la Uchiha y el devastador ataque. - Ha faltado poco... - Franken salió desde debajo del piso junto a Kurohana, jadeando ligeramente. - Si no logramos sacarlo de allí, tendremos una grave complicación.

El metal en el suelo comenzó a reunirse formando letras nuevamente. - Franken, ¿puedes usar una técnica más del Modo Sabio? Desestabiliza su Susanoo. Kurohana y yo lo golpearemos. - Cruzándose de hombros, el Doctor Stein siseó: - Hay algo que se puede con ello... ¡Kurohana! En cuanto avance aparecerá aquí Yashamaru, ¡deben destrozar su Susanoo a toda costa! - Tras decir ello Franken salió a toda velocidad hacia el frente, irguiéndose sobre un risco. Junto a la Uchiha hizo acto de presencia el Cuervo. - Senpō: Hakugeki no Jutsu - El dragón salió disparado hacia el Kanseitai, enrollándose sobre si mismo a la altura del rostro del mismo. Tras ello, estalló con un poderoso y brillante estruendo, lo que desestabilizó completamente el Susanoo del Uchiha. Rápidamente, un Susanoo con marcas del Modo Sabio se apareció frente al postrado Kanseitai, dentro de este se hallaba Yashamaru reuniendo y repartiendo energía natural en el mismo, mientras Kurohana comandaba al mismo. Así dieron una rápida sucesión de espadazos al Kanseitai, cercenando completamente la cabeza de este con el golpe final, cayendo esta al piso para deshacerse.

Funcionó... - Desactivando su Susanoo, la Uchiha se desvaneció para ser sujetada por Yashamaru antes de caer al piso. - ¡¡Franken!! ¡Dale algo para que vuelva en sí, restáurala de su cansancio! - Gritó el Atsuryoku mientras Franken ya sin su Modo Sabio se presentaba ante él. - Yo me ocupo, ve a contener al objetivo y evita que vuelva a armarse de su Susanoo. ¿Podemos ocuparnos y hacer que descanse un poco? Utilizar tanto el Mangekyō Sharingan no es bueno... - Yashamaru se dispersó entre cuervos mientras en el ambiente se podía oír su voz. - Haremos lo que sea necesario. ¡Restáurala!

Solo se divisaban las plumas dejadas por Yashamaru, mientras Kurohana se encontraba aún inconsciente denotaba gran desgaste en su cuerpo, de la túnica de Franken una serpiente procedió a sacar un pequeño y peculiar frasco. Aquel recipiente contenía un líquido casi cristalino, el cual Franken inyectó en el brazo de la kunoichi, el líquido era una creaciones y perfecciones de Franken, era un sustituto con un mayor rango de alcance que las píldoras de soldado.

Los efectos se empezaron a ver casi al instante en el rostro de Kurohana, el semblante de agotamiento se iba disipando y su chakra restaurandose progresivamente. Franken procedió a guardar su efectivo elixir y seguido a esto tomó a Kurohana y la alejo un poco más del lugar de la batalla para que recuperara parcialmente sus fuerzas.

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En el cráter abierto por la caída de la cabeza del Kanseitai, Shar se reincorporaba con las costillas de su Susanoo a su alrededor; en el borde del pozo Yashamaru derrapaba hasta el fondo del mismo. Una vez allí, la sorpresiva espada del Susanoo chocó contra él, quien la detuvo con las manos, al borde de atravesarle de lado a lado con su fuerza. - Desarmaron el Kanseitai... Pero aún me quedan ases bajo la manga... - Shar, fuera de sí, lanzó un espadazo con su otro brazo hacia el Atsuryoku, que sin embargo lo refrenó con un escudo de metal. El Uchiha, tomando de su morral una gran cantidad de píldoras, tomó las mismas. - Ahora... ¡Afronta esto! - Cinco clones se formaron frente al Uchiha, y ambos comenzaron a cargar una técnica de cada uno de los elementos básicos. - Los cinco elementos... Maldición... ¡Maldición! - Yashamaru creó un clon, y ambos comenzaron a crear cada uno una técnica de viento, mientras el otro de fuego. Sin embargo faltaban tres engranes: agua, tierra, rayo. Shar disparó el Ataque Elemental de las Cinco Corrientes hacia Yashamaru, quien disparó el fuego y el viento. Sin embargo, el rayo, la tierra y el agua hicieron acto de presencia igual. - Ha faltado poco. - Siseó el Doctor Stein. - Justo a tiempo, gracias. ¿Podría decirse que me ayudaste de corazón? - Bromeó ante la situación Yashamaru.

Será una sobredosis, pero... ¡No me interesa! - Habiendo aprovechado las Cinco Corrientes para subir al borde del cráter, el Uchiha entró al Modo Chakra del Nueve Colas, conformándose en Kurama, para volver a recubrirse con el Kanseitai, en un Isō: Susanoo. - Demonios... ¿Tanta negativa a morirse de una vez tiene este tipo? - Escupió el Atsuryoku, claramente molesto. - Oye, Franken, ¿hay alternativa de matarlo de una vez sin usar Kinjutsus que nos hagan daños graves a nosotros? - Soltó mirando hacia un costado. - Lo dudo mucho, pero... ¿Qué mas podemos hacer? La misión vale más.

Se van a enojar conmigo por casa... Intentaré limitarlo a solo cinco minutos, luego ayúdame Franken. - Un manto albinegro de chakra comenzó a cubrir el cuerpo del Atsuryoku, de manera similar al manto producido por el Modo Chakra de Kurama. El brillo en las manos del Rey Cuervo llegaba a iluminar su alrededor con la tenue luz de la noche despidiendo al Ocaso. En la otra punta de la arena, Kurama reconoció la técnica del Atsuryoku. - Shar... Esa técnica es incluso anterior a mi. Ten cuidado.

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En la lejanía, y atraído por el ruido de un combate de grandes magnitudes, un shinobi decidía entretanto apurar el paso. Al ver al Kyūbi resaltando en el lugar, decidió apurarse mucho más, entre destellos del Hiraishin no Jutsu. Finalmente, arribó a la inmediatez del lugar, solo para ver como una Bola Bestia con Cola creada por Kurama estaba al borde de ser lanzada a la profundidad del cráter. Temiendo el peligro inminente, el desconocido decidió lanzar un Kunai de Espacio-Tiempo hacia la Bola, mientras otro era lanzado hacia el mismo Zorro. - ¡Desaparezcan! - se oyó entre medio de un rugido de la Bestia, mientras la esfera era lanzada. Sin embargo, fue retenida por el Hiraishin: Dōrai, para resultar transportada hacia el cuerpo del mismo Kurama, quien con un grito marcó su sorpresa frente a la situación. El shinobi bajó así hacia la profundidad del cráter.

Mucha fue la sorpresa de los miembros de Akatsuki Afterlife al ver que un tercero en la situación había decidido atacar a Kurama con su misma técnica. Franken fue hacia este, preguntándole su nombre, y sus intenciones. - Ken Namikaze, sentí los desastres por aquí y no dudé en venir. Parece que tienen un "pequeño" problema de mascotas. - Franken se limitó a realizarle una seña con la mano, indicándole que lo siguiese. Una vez junto a Yashamaru, dispusieron una nueva estrategia, mientras Shar preparaba un Kyōsō Enbu. - Está listo, matémoslo.

Namikaze, ¿cuánta confianza tienes en poder siquiera desviar eso? - Dijo siseante el Doctor Stein. - Podría intentarlo, pero no puedo darles una seguridad completa. - Respondió Ken. Ante su respuesta, los dos miembros solo asintieron, indicándole que comenzase los preparativos para su jutsu. Franken atacó furibundamente al Uchiha, depositando unas setas capaces de absorber chakra entre su Susanoo y Kurama, destrozando parte de la cubierta del Susanoo con el mismo, desestabilizándolo. Sin embargo, el Vals aún proseguía, buscando al Namikaze y al Atsuryoku con voluntad de destruirlos, empero el primero lanzó un Kunai a gran velocidad hacia el Itou, para luego con una serie de posiciones de manos terminar enviando el mismo Vals de vuelta a su creador, estallando con un gran estruendo y sacudiendo la forma del mismo, que perdió parte de su armadura de chakra.

Namikaze, ¿puedes hacerme un favor? - Pidió diligente el Atsuryoku. - Utiliza el clon que tienes escondido cerca de Franken para llevar un ataque hacia el Susanoo. ¡Rápido, no hay tiempo! - Cumpliendo con lo que el Rey Cuervo le pedía, el clon del Namikaze subió gracias a un hongo de Franken hasta el Susanoo de Shar, que aún no lograba recuperarse del golpe de su propio Vals. - ¿Listo? - gritó Ken a su improvisado compañero, que asintió con la cabeza para apuntar al primero con una pequeñísima esfera de pura oscuridad. - En esa pequeña esfera está concentrada una cantidad masiva de chakra, si no llega a su destino, moriremos los dos aquí, espero que funcione. - Tras decir aquello el Atsuryoku impactó la esfera en el cuerpo de Ken, comenzando a manifestarse un brillo violáceo entre él y la esfera, que repentinamente desapareció. - Ha faltado poco... Mejora tu control, muchacho. - Reprendió Yashamaru a su compañero. - ¡¡"Ha faltado poco" dices!! ¡Casi me matas! - Terminaba de decir aquello cuando un gran sonido hizo que ambos se voltearan, en el pecho del Susanoo había una enorme esfera de oscuridad, que se adueñaba del chakra del Susanoo y de Kurama, creciendo lenta pero firmemente.

Entre jadeos, el Cuervo formó una lanza de oscuridad y apuntó la misma hacia la esfera. Tomando posición para lanzarla, la misma comenzó a brillar como la esfera. - Lo mejor para terminar con todo esto... Con el Senpō: Ōyari Makkura Kagami puedo llegar al corazón del Senpō: Tsuidama no Bokumetsu Kagami. - Saliendo a una velocidad superior a la del rayo, la lanza atravesó esfera, Kanseitai y Kurama de lado a lado, explotando a espaldas de este con un estruendo similar. La Bola Final de la Destrucción terminó de explotar, dejando prácticamente nada de su víctima. Deshecho el Itō: Susanoo, Shar cayó en picada hasta una seta que amortiguó la misma. Mientras tanto, Yashamaru perdía tanto su Modo Sabio como Ocaso, deshaciéndose el chakra restante de esos tipos frente a sí, para ser sostenido por Ken antes que cayese al piso. - Funcionó...

Junto al derrotado Uchiha, Franken aseguraba su cuerpo para que este no pudiera intentar ya nada más. Su muerte era ya un hecho completamente seguro. - Has sido un bastardo muy problemático, ¿no te parece, Shar Uchiha? - Terminaba aquellas palabras cuando Ken se presentó junto a Stein, cargando a un debilitado Yashamaru consigo. - Me dijo que lo trajese contigo, que tu sabrías qué hacer con él. Por cierto, vi a otra Uchiha viniendo hacia aquí, iré a confrontarla. - Tras recostar al Atsuryoku, sacó una gran cantidad de frascos de su bata de laboratorio, mientras que una serpiente se enrolló alrededor de Ken. - No... Ni se te ocurra hacerle daño a alguien de nuestro equipo... - Siseó con claras intenciones de destrozar su cuerpo el Dr Stein. - Te dejaré ir, ve a buscarla, y ayúdala, puede que siga algo cansada por el combate inicial.

Están todos locos... - Murmurando por lo bajo, Ken fue hacia donde había visto a la Uchiha, quien tomó inicialmente una forma defensiva ante este, solo hasta que vio un cuervo posado sobre el hombro del Namikaze, hecho que la tranquilizó, para acceder así a seguirlo. - ¿Entonces sensei y Franken-san pudieron vencer al Uchiha? - Acotó Kurohana para Ken, a lo que este se mostró algo molesto. - ¡Hey! ¡Yo también he aportado en el combate, incluso hice daños graves al Itō: Susanoo! - Sorprendida, la joven Uchiha observó de arriba a abajo al Namikaze, para luego soltar en un susurro. - No parece tan fuerte...

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Alrededor del moribundo Shar se hallaban reunidos Kurohana y Ken, mientras que a uno o dos metros se podía ver a Franken tomando medidas médicas sobre Yashamaru, quien yacía inconsciente. - Ku-ro-ha-na-chan, ¿harías el favor de usar esos bonitos ojos que tienes en el muerto? Déjalo en un genjutsu, nos va a ser útil. - Marcó el Doctor Stein con una sonrisa a la Uchiha. Este, tras terminar de tratar al Cuervo, se plantó firme frente al Uchiha, entre Kurohana y Ken. - Namikaze, has demostrado ser útil en el combate contra este energúmeno. Ahora, diré algo que no es muy natural que sea dicho, pero dado que reúnes las aptitudes... ¿Oíste nombrar en alguna ocasión a «Akatsuki Afterlife»? Somos de esta «organización familiar», y dadas tus acciones recientes, te podría invitar junto con mi compañero y dado quienes somos, a conformar parte de la misma, ¿qué te parece? Te advierto que de volverte en nuestra contra terminarías incluso peor que ese medio humano yacente ante nosotros.

¿Y qué pasa si no acepto? - Vaciló Ken, retrocediendo ligeramente ante el semblante de Franken. - Sencillo, no volverás a vernos nunca más en tu vida, al menos, de este lado del campo. En cualquier caso, si tu quieres poder para cambiar las cosas, Akatsuki Afterlife es tu morada. - Franken se cruzó de brazos, tomando una postura ligeramente sombría ante Ken. - Entonces... ¡Acepto! ¡Llévenme con ustedes! - Franken sonrió, haciendo una seña con la mano a Kurohana, quien mediante el genjutsu forzó a Shar a transferirle todo Kurama a Ken mediante el Jutsu: Transferencia de Bestia con Cola, tras esto, y escupir algo más de sangre, el Uchiha finalmente murió. Franken tomó un frasquito y tras arrancar los ojos del Uchiha guardó estos en la solución, los frascos volvieron a desaparecer en su bata de laboratorio.

Por cierto... Antes de partir, ¿este Uchiha no tendría alguna espada? Tengo la costumbre de tomar las espadas de algunos de mis contrincantes, si no les molestaría... - Los dos miembros de Akatsuki Afterlife se miraron entre sí y suspiraron, Kurohana terminó tomando la palabra. - Una baratija de fuego, bastante molesta y candente, pero nada que no pudiésemos evitar nosotros. ¿De verdad quieres esa arma? - Replicó la Uchiha a su nuevo compañero. - Mejor tenerla que dejarla por allí para que se desaproveche, ¿no te parece? - La Uchiha se encogió de hombros, desentendiéndose del asunto. - Bah, has lo que quieras. - Franken volvió a suspirar pesadamente, levantando a Yashamaru, ya consciente, del piso y cargándolo desde un brazo. - Lo lamento, Doctor... No creí que me anularía de esta manera. Debo recuperarme rápido, tengo cosas que hacer en Shirizu... ¿Crees que llegue a tiempo? - Sorprendido por ver a su compañero ya despierto, Franken esbozó una ligera sonrisa. - Siempre y cuando recuerdes que sigues teniendo un cuerpo humano, podrás recuperarte, Ya-sha-ma-ru-kun. Llegarás a Shirizu si focalizas en descansar, no te preocupes, nuestras presas ya cayeron en el sueño eterno de la segadora.

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